Informe Axesor

CVNE, solidez para volcarse en el exterior

La coyuntura del sector vinícola español se caracteriza por un descenso significativo del consumo doméstico (alrededor de un 40% en el transcurso de los últimos 10 años) que se ha acelerado a consecuencia de la crisis económica. A esta menguante demanda se une la circunstancia de una creciente producción, hasta el punto de que España fue líder mundial en 2013, con 50,5 millones de hectolitros. El grupo CVNE (Compañía Vinícola del Norte de España) no es ajeno a las consecuencias que esta situación provoca en el conjunto de la industria, a pesar de estar posicionado en el segmento de vinos de alta gama.

 

Así lo reconoció la propia empresa riojana al comunicar el balance correspondiente a los tres primeros trimestres de su ejercicio fiscal (el periodo comprendido entre el 1 de abril y el 31 de diciembre de 2013) en los que el resultado antes de impuestos registró un descenso en tasa interanual del 14,6%, debido, fundamentalmente, al deterioro del entorno económico en el que opera la firma. Y es que más del 75% de la facturación de la propietaria de bodegas como Cune, Viña Real o Contino se concentra en España.

Pese a las dificultades existentes, Axesor destaca que CVNE goza de una estructura financiera “saneada” (el patrimonio neto representa un 90% del total de las fuentes de financiación), una gestión empresarial adecuada para obtener un crecimiento sostenible y “unos niveles de generación de caja suficientes para atender las obligaciones de pago a fecha de su vencimiento, así como eventuales necesidades de inversión”. Axesor otorga a CVNE un rating A con tendencia estable. Estos sólidos fundamentos financieros deberían permitir a la compañía abordar en buenas condiciones la imprescindible tarea de internacionalización de su actividad.

Las grandes comercializadoras del sector en España, como Freixenet, J. García Carrión, Codorníu o Félix Solís están marcando la pauta al utilizar su fortaleza industrial para volcarse en el exterior y adaptar su oferta a los gustos de los consumidores extranjeros.

Aunque el perfil de CVNE es distinto, por su mencionada especialización en el nicho de caldos de alta gama, la compañía está abocada a seguir un camino similar. Una muestra de los nuevos tiempos es el reciente anuncio por parte de la sociedad del acuerdo para la adquisición de la distribuidora japonesa Mikuni, enfocada en el segmento de vinos de calidad.

CVNE está todavía muy lejos de empezar a aproximarse a la dinámica de empresas como Freixenet, que ya realizan el 80% de sus ventas fuera de España. Pero desde Axesor se valora positivamente la manera en que se está llevando a cabo este esfuerzo de internacionalización, con una estrategia de “crecimiento con perfil conservador, sin comprometer la estabilidad financiera del grupo”.

Los buenos réditos de esta gestión se sustancian en una alta rentabilidad económica y financiera, con unos ratios de ROA del 11,31% y de ROE del 11,57% en el ejercicio fiscal 2012, el último completado.

La estructura saneada de la compañía que preside Víctor Urrutia queda de manifiesto con el hecho de que la deuda financiera neta se mantiene en valores negativos. Precisamente, el bajo nivel de apalancamiento es, para Axesor, uno de los puntos fuertes y facilita el endeudamiento que se precisa para acometer la internacionalización. CVNE dispone de un fondo de maniobra holgado (79,69 millones de euros al cierre del primer semestre fiscal de 2013) y unos considerables niveles de liquidez inmediata que permiten atender las necesidades operativas de corto plazo.

Con el horizonte más inmediato despejado, las bodegas afrontan ahora la tarea de fortalecer las perspectivas de medio y largo plazo.