El grupo señala que evaluará el impacto en sus resultados

Televisa, obligada a compartir su infraestructura con la competencia

El empresario Carlos Slim.
El empresario Carlos Slim.

El órgano regulador de telecomunicaciones en México declaró a Televisa, propiedad del empresario Carlos Slim, como un agente económico preponderante en el sector de radiodifusión, que implica una serie de medidas y obligaciones “restrictivas de importancia”, anunció hoy la empresa.

El grupo Televisa dijo en un comunicado que en los últimos días el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) ha tomado una serie de resoluciones que afectan a la compañía “en muchas áreas relacionadas con sus negocios de radiodifusión y televisión de paga”.

Entre ellas, mencionó su definición como compañía preponderante, la convocatoria a una licitación pública de las frecuencias para formar al menos dos cadenas de televisión abierta y las directrices para la retransmisión gratuita de los canales de televisión abierta en los sistemas de señal cerrada.

La empresa señaló que evaluará “el alcance e impacto en cada caso en sus resultados de operación, actividades y negocios”.

Por la complejidad de estas medidas y actos, “vamos a analizar con detenimiento cualquier acción o medida (legal, de negocios o de otra naturaleza) que Grupo Televisa deba tomar o implementar con respecto a las mismas”, apuntó.

Sobre la resolución de preponderancia, un documento de 650 páginas entregado por el IFT a la empresa, dijo que le obliga a “poner su infraestructura de radiodifusión a disposición de terceros en forma no discriminatoria y no exclusiva”.

Las tarifas deberán ser negociadas por Televisa y cualquier concesionario solicitante y deberán hacerse públicas, y en caso de que las partes no lleguen a un acuerdo sobre el monto el IFT podrá determinarlo.

Además, Televisa deberá celebrar los contratos relevantes y dar acceso a su infraestructura dentro de los 20 días siguientes a la recepción de la solicitud, lo que “pretende permitir una entrada expedita de nuevos radiodifusores”.

También está obligada a entregar al IFT y publicar los términos y condiciones de sus servicios de transmisión publicitaria y las estructuras de las tarifas relevantes, incluyendo comerciales y paquetes, planes de descuentos y cualquier otra práctica comercial.

El grupo deberá hacer públicos sus formatos de contratos y los términos de venta para cada servicio y no podrá condicionar o discriminar con respecto a los espacios publicitarios ofrecidos en sus diferentes plataformas tecnológicas, señaló Televisa.

La empresa preponderante, que según la Constitución tiene una participación en el mercado nacional superior al 50%, está obligada a entregar cualquier información que pueda requerir el IFT.

Tampoco podrá adquirir en exclusiva derechos de transmisión en México respecto a contenido relevante, como la liguilla de los torneos de fútbol profesional, las finales del mundial y los Juegos Olímpicos.

La determinación de preponderancia fue tomada por el IFT en una sesión celebrada este jueves e incluyó a otras empresas, al parecer Telmex y Telcel en el sector de las telecomunicaciones.

Sin embargo, el órgano regulador indicó en un comunicado emitido ayer que no ofrecería mayor información al respecto hasta que las compañías señaladas como “preponderantes” sean debidamente notificadas, lo que ya sucedió en el caso de Televisa.

Una fuente de Telmex, propiedad de Carlos Slim, dijo a Efe que aún no tienen información al respecto, si bien recordó que en diciembre el IFT le pidió información ante la sospecha de que la compañía es preponderante, y la firma “contestó en tiempo y forma”.

La reforma a las telecomunicaciones impulsada por el presidente Enrique Peña Nieto estableció que las empresas consideradas “preponderantes” en algún sector serían sometidas a una regulación especial para evitar distorsiones y control de los mercados.

La televisión abierta en México está acaparada por las empresas Televisa, con casi 70%, y TV Azteca, con la proporción restante.

Televisa, América Móvil y Telmex son consideradas empresas con un peso mayoritario de los mercados de televisión abierta, telefonía móvil y telefonía fija, respectivamente.