My Major Company apuesta por una consolidación del sector

Dinero colectivo como escaparate alternativo

Maxime Dodinet y Borja Prieto, coordinador y director, respectivamente, de My Major Company en España
Maxime Dodinet y Borja Prieto, coordinador y director, respectivamente, de My Major Company en España

Tan solo 15 meses después de su llegada a España, la plataforma de crowdfunding My Major Company se ha lanzado a cofinanciar discos de música con su propio sello discográfico, siguiendo los pasos dados en Francia, su país de origen. Un trabajo con el que más que convertirse en una compañía discográfica al uso, quiere transformarse en una empresa de servicios, que aporte a los grupos musicales lo que desde la empresa denominan como “desarrollo 360” y que abarca desde el control editorial, al desarrollo de giras, conciertos y campañas promocionales.

“No es solo tener unos discos en catálogo, sino que vamos a ayudar a estos grupos a convertirse en realidades”, afirma Borja Prieto, director de la plataforma de financiación colectiva en España, país en el que aterrizó de la mano de PRISA Radio. El primer paso de este nuevo negocio ha sido participar en la financiación del tercer disco de Mr. Kilombo, que se pondrá a la venta este mes de marzo, pero confían en lograr “cuatro o cinco artistas para este año y coproducir con ellos sus discos”.

Prieto asegura que con el desarrollo de nuevos proyectos discográficos tratan de recuperar “la época dorada de las discográficas con el trabajo día tras día” y explica que su apuesta no supone una competencia directa para las grandes empresas del sector, que en algunos casos, han mostrado su interés por varios de estos pequeños proyectos. “Si yo tuviera una discográfica o una productora estaría viendo qué está pasando en la calle. Youtube sirve para contemplar el presente, pero plataformas como esta permiten analizar el futuro”, afirma el directivo. Con todo, desde My Major Company no creen que el crowdfunding sea una solución para acabar con la falta de financiación, sino una alternativa “para que mucha gente lleve a cabo proyectos guardados en un cajón”.

Por lo pronto, la financiación alternativa se ha convertido en una importante herramienta de análisis y preventa de los productos musicales en un momento en el que las descargas ilegales han restado importancia al tradicional CD y en el que muchos de los actuales proyectos no tienen otra forma de salir adelante. “El CD está muerto. Las personas que participan en las campañas de crowdfunding buscan algo más exclusivo como fans”, sugiere Maxime Dodinet, coordinador de la plataforma en España, que destaca que “las experiencias no se pueden piratear”.

Junto a esta iniciativa, My Major Company mantiene su apuesta por la financiación colaborativa para todo tipo de proyectos culturales y musicales, en los que cobra una comisión del 5% por el importe recaudado, en línea con la media del sector. En su primer año en España, la plataforma ha logrado contar con unos 25.000 mecenas para apoyar los proyectos puestos en marcha y recaudar más de 500.000 euros en total.

Desde la plataforma explican que el crowdfunding es “una alternativa para cada vez más gente”, pese a que hasta hace poco se consideraba como un producto pequeño muy dirigido a un público determinado, nicho. “Gran parte del éxito de la financiación colectiva se debe a la necesidad de mostrar el talento, bien sea de artistas de música o de cine, o de deportistas”, reconoce Borja Prieto, que antes dirigió la filial en España de MySpace.

Desde My Major Company explican que su entrada en España es “estratégica” como puerta de entrada al mercado latinoamericano, pero aclaran que su objetivo para este año es mejorar su plataforma tecnológica y apostar por nuevos proyectos de financiación colectiva, “no solo grandes, sino también pequeños,” y diversificar su fuente de ingresos con discos lanzados desde su propia discográfica.

Un negocio con el que tratan de diferenciarse de las otras alternativas posibles dentro del sector, como Verkami, Lánzanos o Projeggt. Y es que en los últimos años se han puesto en marcha un gran número de plataformas en España que siguen los pasos dados en Estados Unidos por Kickstarter o Indigoo. Así, según datos de la Asociación Española de Crowdfunding, el sector recaudó 30 millones de euros el año pasado y prevé alcanzar los 70 millones este año. Una cifra que podría verse afectada tras el anteproyecto de ley aprobado el viernes de regulación del sector que fija un límite por inversor de 3.000 euros por proyecto y de 6.000 euros al año.