Los ejecutivos invirtieron 308 millones de euros en fondos del grupo

Los tres fundadores de Carlyle se embolsaron 548 millones en 2013

David Rubenstein, William Conway y Daniel D'Aniello, fundaron Carlyle a finales de los ochenta

Cada uno posee el 15,4% de Carlyle, y vía dividendo ganaron 200 millones de euros

Recibieron otros 348 millones de euros tras invertir 308 millones en fondos del grupo

David Rubenstein, uno de los tres fundadores de Carlyle, en una imagen de 2007.
David Rubenstein, uno de los tres fundadores de Carlyle, en una imagen de 2007.

"Permitimos a nuestros principales ejecutivos y directores invertir su dinero en nuestros fondos", dice Carlyle, una de las mayores sociedades de inversión del mundo. Es más, "animamos a nuestros profesionales a hacerlo", subraya el grupo estadounidense. Dicho y hecho: los tres fundadores de Carlyle invirtieron el pasado año 416,1 millones de dólares (308,2 millones de euros) en fondos gestionados por la firma. Y de esa inversión recibieron 470 millones de dólares (348 millones de euros). Sumando estas cantidades a las percibidas por los tres ejecutivos vía dividendos y por salario base, los fundadores de Carlyle se embolsaron el pasado año más de 548 millones de euros.

En particular, William Conway invirtió 207,4 millones de dólares que convirtió a final de año en 252,8 millones; Daniel D’Aniello destinó 110,5 millones de dólares a fondos de Carlyle logrando 109,4 millones de dólares; y los 98,2 millones que David Rubenstein destinó a esos vehículos se convirtieron en 108 millones de dólares cuando finalizó el pasado año.

"La oportunidad de invertir con nuestros fondos está disponible para nuestros profesionales de alto nivel y para aquellos empleados que pensamos que razonablemente podemos permitirles este tipo de inversiónes", explica la sociedad en un documento enviado recientemente a la SEC.

Pero los 470 millones de dólares que los fundadores de Carlyle percibieron tras su inversión en fondos gestionados por el grupo no fue la única cantidad recibida. Los tres principales ejecutivos del grupo poseen cada uno de ellos el 15,1% de Carlyle, 46,9 millones de acciones cada uno. Y la sociedad aprobó un dividendo de 1,97 dólares por acción correspondiente a los tres primeros trimestres del pasado año, y otro de 1,4 dólares por el último trimestre. Lo que supone que vía dividendos cada uno de los tres fundadores de Carlyle recibió cerca de 90 millones de dólares, 270 millones de dólares en total (200 millones de euros).

Además Conway, D'Aniello y Rubenstein recibieron cada uno 281.375 dólares de salario base. El grupo también cargó con cinco millones de dólares que costó el mantenimiento y operaciones de los aviones privados que emplean los tres fundadores de Carlyle.

Con estas cantidades se entiende el simpático vídeo que los tres ejecutivos colgaron en la web del grupo (que todavía puede consultarse) para festejar las últimas navidades. En el mismo aparecen Conway, D'Aniello y Rubenstein recordando su infancia intercalando imágenes de ellos mismos de niños (figurados) prefiriendo dedicarse a leer libros de finanzas que a jugar al béisbol o jugando al Monopoly ganando todas las partidas.

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