Tiendas emblemáticas muestran como explotar la tecnología

El móvil pasa a ser el mejor asesor para salir de compras

La 'start-up' española iObjects ha traído al Mobile World Congress su plataforma tecnológica Vestever.
La 'start-up' española iObjects ha traído al Mobile World Congress su plataforma tecnológica Vestever.

El móvil es un fantástico aliado del shopping, según se puede ver estos días en el Mobile World Congress. Y como muestra, basta darse un paseo por Paseo de Gracia, una de las calles más comerciales de Barcelona. Algunas de sus tiendas más exclusivas muestran durante esta semana el potencial de la tecnología en general, y de los smartphones en particular, para ofrecer una experiencia de compra más rica y personalizada.

Con ayuda de Accenture y Avanade, la firma de joyería Montblanc y la tienda multimarca Santa Eulalia, dos referentes del comercio de Barcelona, han desarrollado la “Mobile Shopping Experience”, una iniciativa promovida por la Mobile World Capital para favorecer la evolución del comercio y facilitar su digitalización.

En la exclusiva Santa Eulalia se ha instalado la aplicación Grab&Go que permite a los clientes obtener información de los productos de la tienda –fotografías, vídeos, entrevistas o artículos relacionados–, tan solo pasando la tarjeta del artículo sobre una mesa digital e interactiva de Microsoft. Además, el cliente puede exportar toda esa información a su smartphone y compartirla con sus contactos.

Esta misma aplicación también está disponible en la tienda de Montblanc, pero en una pantalla táctil. En este caso, el usuario, escaneando un código QR con su dispositivo móvil, obtiene información y fotos de los productos de la joyería. “Esto está bien para gente que tiene prisa, o simplemente para quien esté interesado en revisar más tarde y con detenimiento detalles sobre los productos”, explicó Ricard Piñol, director de innovación de Avanade España.

La utilidad de la solución para el comercio también es clara, pues al capturar el código QR se crea en la nube un espacio para cada persona, donde las preferencias de productos quedan guardadas para futuras visitas.

En la tienda de Montblanc también se ha instalado otra aplicación llamada Shoppable Windows, que permite al usuario navegar a través de gestos y movimientos por un catálogo virtual de productos de la marca. Todo, a través de una pantalla que se encuentra en el escaparate de la tienda y mide 50 pulgadas, y de un sensor de infrarrojo que capta el esqueleto del usuario.

Según Avanade, este escaparate digital está activo las 24 horas del día, así que “además del gran impacto visual que se logra, permite, si se conecta con el sistema de compra de la tienda, comprar a cualquier hora los siete días de la semana”. Además, el sistema es capaz de distinguir entre género, origen y rango de edad de la persona que está delante, y basándose en estos datos, la solución adapta automáticamente el catálogo que luego exhibe.

La inversión para instalar una iniciativa de este tipo está entre 700 y 800 euros en dispositivo, sin contar el trabajo de creación de catálogos, diseño, fotos, análisis de productos.

Más allá de estas iniciativas, la start-up española iObjects ha traído al Mobile World Congress su plataforma tecnológica Vestever, que permite que cualquier persona que esté comprando en una tienda física u online sepa si una prenda es de su talla, o de la de una tercera persona, sin tener que probársela. Para ello, el usuario simplemente debe escanear un código QR, en el caso de tiendas a pie de calle, o hacer clic en el icono de Vestever, en las tiendas online.

Previamente, y para que la gente pueda usar esta funcionalidad, la compañía ha desarrollado la aplicación V-Metrix, que emplea una Kinect (el sensor de la Xbox de Microsoft), que captura la forma de la persona para obtener sus medidas. También se pueden meter los datos manualmente tras medirse.

“Una vez capturadas las medidas, estas se almacenan en el perfil privado que tengan en Vestever y se envían a nuestros servidores, donde se guardan como datos numéricos para salvaguardar la privacidad de los usuarios”, aclaró a Cinco Días el consejero delegado de la empresa, Jaime García de los Salmones.

El primer comercio que se ha sumado a esta iniciativa es Kralova Design, de la diseñadora checa Zuzana Kralova. El directivo, que asegura que ya cuentan con 10 pilotos de empresas interesadas en implantarlo (alguna muy importante), explica que con esta solución las tiendas online pueden elevar sus ratios de conversión de visitas en ventas al aumentar la confianza del cliente, y en las tiendas físicas eliminar la pesadez de hacer colas en los probadores. “Además, los comercios podrán reducir los costes operativos que se derivan de las devoluciones por talla incorrecta”.

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