Radiografía de la industria

La seguridad se encomienda a la recuperación de la economía

“La bajada de los precios ha hundido los márgenes”, señala la patronal Aproser

La seguridad se encomienda a la recuperación de la economía

Las cifras que rodean el negocio de la seguridad no son boyantes. El mercado retrocedió un 6,87% en 2012, último año del que hay datos completos, lo que se traduce en una bajada acumulada desde el inicio de la crisis superior al 20%. Así lo refleja un informe de la Asociación Profesional de Compañías Privadas de Servicios de Seguridad (Aproser), que representa al 70% de la facturación del sector. Esta industria movió 2.994 millones de euros dicho año, frente a los 3.215 de 2011.

Las previsiones de la patronal son que 2013 haya continuado la tendencia, contrayéndose todavía más (un 8%). “A esta situación hay que sumarle una caída muy pronunciada de los márgenes motivada por la exigencia de la bajada indiscriminada de precios en los servicios por parte de clientes, especialmente en los encuadrados en el sector público”, señala la asociación empresarial en su último informe.

Elementos clave para evitar el fuego

La patronal Tecnifuego-Aespi recomienda la instalación de los siguientes equipos básicos en todos los inmuebles para poder luchar con garantías contra el fuego:

Extintor. En caso de conato o primera fase del incendio, se utiliza fácilmente y directamente contra la llama.

BIE. La boca de incendios equipada es idónea para instalarse en el portal y en los pasillos. Es fácil de usar, eficaz e inagotable, ya que funciona con agua de la red.

Detección. Los detectores automáticos proporcionan gran seguridad mientras se duerme, ya que son los equipos más precoces. Avisan por medio de sirenas e indicadores visuales para proceder a la evacuación del edificio y activan los equipos de extinción automática.

Rociadores automáticos. Permiten sofocar el incendio con la acción directa del agua a través de dispensadores fijos alimentados por tuberías.

Materiales ignífugos. Conviene tener en cuenta el grado de reacción al fuego de los elementos de revestimiento de techos, paredes, suelos, mobiliario y decoración. Lo deseable es que sean lo menos inflamables posible.

Protección estructural. Todos los elementos constructivos que componen una vivienda o inmueble deben tener una resistencia al fuego suficiente como para permitir la evacuación de las personas y la intervención de los bomberos.

Control de humos. Las vías de evacuación deben ser especialmente seguras. Hay sistemas mecánicos de suministro de aire fresco que impiden que el humo invada escaleras o garajes.

Señalización de emergencia. Es importante que la gente conozca por dónde debe abandonar el inmueble en caso de emergencia. Aun así, las salidas de emergencia deben estar bien señalizadas y las vías de evacuación, bien visibles.

Puerta cortafuego. Son un elemento fundamental en el compartimento de zonas de evacuación. Por ejemplo, en escaleras de emergencia o accesos al edificio.

Pese a los malos precedentes, las compañías del sector confían en que 2014 sea el año del cambio de la tendencia. El posible inicio de la recuperación económica en este ejercicio podría impulsar, sobre todo, el desembolso en seguridad por parte de las familias, en vez de recortarlo como han hecho en los últimos años. Lo mismo pasaría con las pequeñas y medianas empresas.

Un sector atomizado

En España había 1.490 empresas dedicadas a la seguridad a diciembre de 2012. Según datos del INE, solo cuatro superan los 5.000 trabajadores, mientras que la gran mayoría (72,21%) son pequeñas y medianas, sumando entre uno y 19 asalariados.

El 21% de todas ellas se dedican a la vigilancia, que es también el segmento más relevante en términos de facturación (aporta el 65% del total). Fue en este ramo en el que cayeron más las ventas en 2012: un 8,05%. Las otras dos áreas más importantes son sistemas y alarmas, por un lado, y transporte de fondos, por otro, que registraron descensos de su actividad entre el 4,5% y el 5%.

Los clientes de esta industria son eminentemente privados (un 78%), mientras que el sector público acapara un 22% del mercado.

En cuanto al empleo que genera el sector, a finales de 2012 había 223.299 vigilantes habilitados, de los cuales 82.150 estaban en activo. Según datos del Ministerio del Interior, el año pasado se hicieron 12.388 nuevas habilitaciones y un total de siete exámenes. El contrato indefinido predomina claramente en el sector, mandando sobre el temporal en una proporción del 86% frente al 14%. El tiempo medio de servicio se sitúa en torno a los 8,2 años para los vigilantes de seguridad y la rotación anual fue, en 2012, de un 15%.

La ciberseguridad, a debate

Foro Sicur es el espacio que se ha habilitado en la feria para celebrar conferencias, mesas redondas y otros eventos relacionados con los desafíos de esta industria.

Las cada vez más complejas medidas de seguridad que tienen que tomar las empresas para proteger sus sistemas informáticos es uno de los temas a los que más horas se le dedicará.

ISMS Forum, por ejemplo, organiza una charla titulada La manera en la que los últimos escándalos en materia de ciberseguridad han afectado al mundo empresarial: iniciativas y propuestas para mejorar en seguridad y cumplimiento.

Otra de las conferencias que más expectativas levanta es la que organiza Aproser titulada La nueva Ley de Seguridad Privada, una oportunidad para la mejora de la seguridad ciudadana.

Los incendios no dan tregua a negocios ni a particulares

El desembolso en seguridad ha caído de manera sostenida durante los últimos años. Sería arriesgado establecer una relación de causalidad directa con el incremento de los incendios experimentado en este tiempo, pero la realidad es que ha aumentado el número de intervenciones de los bomberos. El cuerpo antiincendios entró en acción en viviendas más de 100.000 veces durante 2013, con un saldo de 97 personas fallecidas (una cifra alta, pero notablemente menor a las 150 víctimas mortales de 2005).

“Necesitamos que las autoridades se impliquen en la sensibilización social”, afirma Vicente Mans, presidente de la patronal del sector contra incendios, Tecnifuego-Aespi. “Haría falta algo parecido a la campaña del cinturón de seguridad, cuyo uso masivo ha hecho que las muertes por accidente de tráfico hayan descendido desde las casi 6.000 de los años noventa a las 1.130 en 2013. Estamos convencidos de que una campaña institucional de concienciación sobre medidas básicas de seguridad contra incendios reduciría considerablemente el número de víctimas y los daños materiales, sobre todo en personas mayores y en incendios nocturnos, que es la incidencia mayor y más dramática”, abunda este experto.

Desde la patronal aseguran que, tomando ciertas medidas de prevención y seguridad, se pueden reducir drásticamente los daños por incendio. Entre ellas se cuentan la revisión anual de la red eléctrica, evitar la sobrecarga de enchufes y las situaciones de riesgo, como cacerolas y sartenes en el fuego sin vigilancia, velas encendidas, estufas encendidas por la noche o fumar en la cama. Y la instalación de medidas de seguridad (detectores de humo, extintores, rociadores, protección de las estructuras y materiales, evacuación de humos, puertas cortafuego, etcétera) que protegen, alertan y extinguen en los inicios de un incendio.

Más fuego en las empresas

El número de incendios en las industrias españolas también creció en 2013. A falta de datos oficiales, se calcula que se ha producido un aumento del 12% respecto al año anterior. Las compañías aseguradoras saben que el mal estado de la economía repercute directamente en el aumento del número de incendios en la industria. “A menores ingresos se reducen las inversiones hasta extremos peligrosos, como es la falta de inversión en seguridad. Lo que no se suele plantear es que si se tiene la desgracia de que se produzca un incendio y los equipos de protección son escasos, el coste global va a ser tan alto que en muchos casos acaba con el cierre de la empresa”, apuntan desde Tecnifuego-Aespi.

Normas
Entra en El País para participar