El consejo de la operadora de cable se reunirá la próxima semana

Ono avanza hacia la Bolsa mientras sus accionistas esperan la llegada de ofertas

El grupo sumó 183.000 nuevas líneas de móvil entre octubre a diciembre

Sede de Ono en Pozuelo.
Sede de Ono en Pozuelo.

Las miradas en el sector de las telecomunicaciones siguen centradas en Ono, cuyo futuro se abre ante dos posibles vías: la salida a Bolsa o la venta de la compañía.

Según fuentes del sector, el consejo de administración de Ono prevé adelantar a la semana que viene su próxima reunión, cuando anteriormente estaba prevista para los últimos días de febrero. En principio, la reunión podría ser el 11 o el 12 de febrero.

En el encuentro, el consejo estudiará el proceso de salida a Bolsa, con la intención de nombrar definitivamente a los bancos asesores. Distintos medios internacionales han citado los nombres de JP Morgan y Deutsche Bank (que ha participado como colocador en la OPV de Altice, máximo accionista de la primera operadora francesa de cable) como los candidatos.

Ahora bien, mientras la dirección de Ono sigue inmersa en los trabajos para la salida a Bolsa de la empresa, no sería descartable un giro absoluto a los acontecimientos. Según distintas fuentes del sector, los principales accionistas, encabezados por los grupos de capital riesgo estadounidenses CCMP Capital Advisors, Providence Equity Partners, Thomas H. Lee Partners y Quadrangle Capital Partners, que poseen más del 54% del capital, están a la espera de posibles ofertas.

“Si Vodafone presenta una oferta seria, los accionistas venderán su participación”, explican fuentes del sector, que vuelven a señalar al grupo británico como principal aspirante, dado su interés de consolidar su presencia en el mercado español. Ahora bien, en el sector no se descarta una oferta de la estadounidense Liberty Global.

Una de las cuestiones clave es el precio. En el mercado se habla de un valor de la empresa de entre 6.400 y 7.000 millones de euros. No obstante, otras fuentes se muestran más cautas, y recuerdan que Ono tiene una deuda superior a 3.300 millones, que deberá empezar a devolver a partir de 2016. Sólo en 2018, tendrá que hacer frente a desembolsos por 2.100 millones.

Los citados accionistas han estado presionando para tratar de vender la empresa aprovechando la moda que se ha extendido por los activos del cable en Europa. En los últimos meses se han cerrado operaciones corporativas de gran calado como la compra de Kabel Deutschland por parte de Vodafone, superior a 7.000 millones de euros, o la de la holandesa Ziggo por Liberty Global, valorada en 10.000 millones.

Además, los accionistas quieren aprovechar la estabilización que vive la economía española, además de acelerar el proceso antes de que las actuales guerras de precios puedan penalizar a Ono.

En este sentido, la empresa publicó el pasado sábado los datos sobre su evolución operativa durante 2013. Así, Ono indicó que cerró 2013 con 5,23 millones de servicios contratados, precisando que en el último trimestre registró un crecimiento de 7.000 nuevos clientes, hasta alcanzar los 1,868 millones.

La empresa explicó que volvió a la senda del crecimiento en el cuarto trimestre al ganar 9.000 nuevos clientes con respecto al trimestre anterior, alcanzando los 1,531 millones. Asimismo, Ono sumó 183.000 nuevas líneas de móvil entre octubre a diciembre, hasta alcanzar la cifra de 1,085 millones.

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