La aseguradora se empeña en forzar el pacto

Sacyr y el Canal avanzan en el plan de Zurich con la presión del fin de plazo

Vista general de los trabajos de ampliación del Canal de Panamá.
Vista general de los trabajos de ampliación del Canal de Panamá.

La reunión de ayer entre la ACP y las constructoras que amplían el Canal de Panamá, con la intermediación de Zurich, se preveía clave en busca de un acuerdo que evite la suspensión del proyecto por sobrecostes. Con la noche ya avanzada –hora española– las partes profundizaban en el plan propuesto por la aseguradora para obtener fondos extra. Fuentes cercanas a los contactos no se atrevían ayer a dar avances por cerrados, pero recordaban el inminente fin de plazo para las conversaciones, fijado en este sábado. A primera hora de esta mañana deberían conocerse detalles sobre el tira y afloja.

El consorcio GUPC está dispuesto a continuar trabajando si se aparca la devolución de anticipos del Canal por 780 millones de dólares hasta que sean resueltas sus reclamaciones por sobrecostes, valorados en 1.625 millones de dólares. De forma paralela, las empresas encabezadas por Sacyr reclaman nuevas aportaciones de liquidez a la obra, ya sea por parte de la ACP o a través de financiación externa.

Zurich, por su parte, no está dispuesta a pagar por la paralización de las obras, con la fianza de 400 millones fijada en 2009, hasta que no sean resueltas en arbitraje las reclamaciones del consorcio.

Y la ACP, que contaba con el dinero de Zurich para concluir la ampliación, se ve forzada a llegar a un acuerdo con Sacyr y sus socios ante la postura de la aseguradora.

Liquidez extra

GUPC comenzó en 2010 a poner de manifiesto ante la ACP sobrecostes por sus trabajos en el Canal. Cuando el pasado 30 remitió el preaviso de suspensión de obras, urgiendo una inyección de fondos para no llegar a ese extremo, las desviaciones del presupuesto inicial alcanzaban los citados 1.625 millones de dólares por imprevistos que ha justificado ante la ACP. Las reclamaciones han sido rechazados y, tras ello, se han elevado a la Junta de Resolución de Conflictos (DAB por sus siglas en inglés) y a la corte de arbitraje de Miami.

Sin fondos extra no hay posibilidad de mantener unas obras que rozan el 70% de su ejecución y que mantienen activo a menos del 30% del personal.

El papel de Zurich ha sido clave para desatascar el conflicto y facilitar las conversaciones. Su plan es utilizar la fianza para levantar un crédito de 400 millones de dólares que asegure la conclusión de la ampliación del Canal. La cifra se sumaría a los 500 millones de dólares que la ACP debería pagar por el 30% que resta de ejecución. La condición que pone la aseguradora para actuar es que la ACP aplace el cobro de anticipos entregados a GUPC hasta que concluyan los arbitrajes activados por las constructoras. De este modo, según fuentes cercanas a las negociaciones, se evita que la liquidez entrante en la obra se vaya en el reintegro de los citados adelantos. El jefe de la ACP, Jorge Quijano, calificó días atrás la solución como viable y a largo plazo.

La ampliación del Canal de Panamá, valorada en más de 5.000 millones de dólares, pasa por la construcción de un tercer carril para barcos con más de 12.600 contenedores, casi el triple de la capacidad actual. El Gobierno panameño ha elevado el conflicto a categoría internacional por el peso de la infraestructura en el comercio mundial. Por aguas del Canal atraviesan Centroamérica buques con el 6% de la carga que se mueve en todo el planeta.

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