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¿Rebote del gato muerto en el Ibex?

Los bajistas alcanzaron ayer el soporte de los 9.700 puntos. No se fíe del primer rebote que hoy comienza sin superar los 10.200 puntos. Terminamos las perspectivas para 2014 en Europa con el Mibtel.

UN OBJETIVO CLARO, LOS 24.558 PUNTOS. En el gráfico mensual del largo plazo se ven los dos extensos laterales que desarrolla el selectivo italiano desde 2009. Tras el fiasco del las legiones al iniciar el 2013 en superar los 18.000 puntos, el César se vio envuelto en una montaña rusa que le llevó a los 15.000 puntos de nuevo. Finalmente logró superarlos en el último tramo del año y cerrar por encima. Quedan los 18.000/17.000 puntos como primer soporte para el 2014. Año que esperamos, una vez terminada la corrección que acaba de iniciarse, logre superar la directriz bajista del medio plazo y la parte alta del canal alcista sobre los 22.000 puntos. Accedería así a los niveles de los 24.558 puntos, máximos alcanzados en 2009.
UN OBJETIVO CLARO, LOS 24.558 PUNTOS. En el gráfico mensual del largo plazo se ven los dos extensos laterales que desarrolla el selectivo italiano desde 2009. Tras el fiasco del las legiones al iniciar el 2013 en superar los 18.000 puntos, el César se vio envuelto en una montaña rusa que le llevó a los 15.000 puntos de nuevo. Finalmente logró superarlos en el último tramo del año y cerrar por encima. Quedan los 18.000/17.000 puntos como primer soporte para el 2014. Año que esperamos, una vez terminada la corrección que acaba de iniciarse, logre superar la directriz bajista del medio plazo y la parte alta del canal alcista sobre los 22.000 puntos. Accedería así a los niveles de los 24.558 puntos, máximos alcanzados en 2009.

Terminamos hoy sí, con las perspectivas de los selectivos europeos para 2014, analizando el gráfico de largo plazo del César italiano. Echando la vista atrás, en aquellos primeros momentos que se vivieron en la Bolsa a primeros de 2013, lo primero que salta a la memoria es la euforia y la vitalidad de los dos índices mediterráneos que venían muy retrasados, el español y el italiano. Tuvieron unos últimos cuatro meses de 2012 de auténtica furia alcista sobre su gráfico. Esto nos abrió una ventana para soñar con volver a ver una tendencia alcista en ellos. Algo que no estaba muy claro entonces, pero sí se intuía claramente en sus velas. Podía llegar su momento. La fuerte divergencia que habían mostrado hasta ese momento frente a sus homólogas, era un punto oscuro en los mercados. No permitía una confirmación global para dar por terminada la tendencia bajista iniciada en 2007. Algo que en 2014 sí tenemos y que nos infunde algo más que esperanzas, certezas sobre el gráfico.

Pero no fue fácil el 2013 en el Mibtel a pesar de su brillante inicio, ni mucho menos. Vivió los seis primeros meses metido en una infernal montaña rusa, desde que alcanzó su gran resistencia entre los 18.000/17.000 puntos de manera fulgurante en enero. Cerró 2012 en los 16.273 puntos y en treinta días las legiones se plantaban en los 18.000 puntos, cruzando al alza la directriz bajista del largo plazo. Un inicio de año muy similar al actual. Recordamos que dos grandes laterales han dibujado el gráfico en el largo plazo desde 2007. Entre los 24.550 y los 18.000 puntos el primero (superior). Y entre los 18.000 y los 12.295 el segundo (inferior).

El canal alcista que empezó a desarrollaba desde mínimos era vertical, vigoroso, de contundentes velas. Prometía ya desde el principio dejar atrás el lateral inferior y rebasar los 18.000 puntos. En febrero, las legiones estaban en formación para hacerlo añicos. Pero de repente, algo pasó. Desplome súbito en solitario con un descenso diario del -3,36%. Muchos de nuestros lectores recordarán aquel titular al día siguiente en nuestro análisis; ¡Cuidado con la pasta! haciendo un juego de palabras con la pizza y el dinero. Ya avisamos que aquello era muy serio. Esa retirada del combate de los centuriones y sus tropas era insólita.

Trazó una vela roja sólida y descomunal (marubozu), desde los mismísimos 18.000 puntos hasta los 17.289 puntos. Los gráficos a veces avisan con una claridad meridiana, lo hicieron entonces y lo han hecho ahora. Fue la misma figura que dejó el viernes el Campeador español. El resto de bolsas apenas se inmutaron en aquel momento, pero el daño estaba hecho. Cundió el miedo dos días más tarde y todas sus homólogas comenzaron a venirse abajo. Se inició así la corrección con distinta intensidad según qué índice y duró hasta finales de junio. La peor parte se la llevaron las dos promesas del año, el Ibex y el Mibtel. La excusa de la corrección fueron los problemas políticos italianos. Y lo cierto es que fue en la Bolsa de Milán donde se vivieron momentos de auténtico pánico vendedor como ocurrió en el Ibex el viernes pasado. El Mibtel se desplomaba de manera espeluznante hasta el último nivel relevante de soporte antes de los mínimos, sobre los 14.855/15.000 puntos. Fue en abril.

En sólo dos meses había destrozado las expectativas que hicimos en su análisis para 2013 de verlo sobre los 21.000/22.000 puntos. El primer canal alcista que dio inicio al impulso quedó pulverizado. De abril a mayo, una sorprendente respuesta de las legiones. Gran cornada de los toros con la misma bravura, para llevarle a las cercanías de los 18.000 puntos nuevamente. Alcanzó los 17.644 puntos. Impresionante. La volatilidad era extrema en el Mibtel. De mayo a junio, otro tajante zarpazo de los osos para visitar de nuevo el último soporte. Los 15,000 volvieron a funcionar. Fue una auténtica locura sobre el gráfico en forma de bandera (a,b,c) con altas dosis de esquizofrenia.

Finalmente se impuso la cordura y se superó la bandera tras las fuertes alzas globales del verano. En octubre, las legiones conquistaban el lateral inferior y se perforaba la resistencia de los 18.000 puntos. Lograron abrirse paso en el lateral superior hasta los 19.501 puntos. La vela mensual trazada por el César en la rotura fue también de una gran contundencia. No acabó aquí la cosa. Tras el sobresalto en diciembre de la renta variable europea, se perdían por la mínima los 18.000 puntos en un cierre semanal. No ganó para sustos el Mibtel en 2013. A final de año terminó con las legiones victoriosas y cerró en los 18.967 puntos, con un ascenso anual del +16,56% y por encima de resistencias. Eso sí, quedó por debajo de nuestras expectativas como ya hemos citados. Ni vimos los 21.000 ni los 22.000 puntos. Su compañero de la periferia, el Campeador español, le superó con mucho el pasado año.

Perspectivas para 2104

El comienzo de año no pudo ser más optimista para el César italiano. Como en 2013, acompañó al selectivo español abriendo más brecha entre los bajistas y alcanzando el nivel de los 20.174 puntos. Algo más arriba le esperábamos antes de la llegada de la corrección por el "Efecto Tango" argentino. Sobre los 21.000 puntos, nivel por donde pasa la segunda directriz bajista. No consiguió acceder a ellos y una vez que los osos han comenzado su contundente ofensiva, han llevado al César hasta los 19.273 puntos, a día de ayer. Hay que señalar que ha mostrado más fuerza relativa en los dos días de corrección que su homóloga española. Parece que las legiones no están por la labor de volver a repetir un año de esquizofrénicos movimientos. Habrá que ver si las legiones mantienen la compostura.

Para el presenta año, nuestras expectativas para el Mibtel siguen puestas en esa gran resistencia que son los 24.558 puntos. Son los máximos del año 2011 y nivel que de ser superado, dejaría atrás un proceso lateral de cinco años de desarrollo. Abría las puertas del cielo al Mibtel para los próximos años y con potencial para alcanzar los 40.000 puntos. Hablamos del largo plazo, no del 2014. Pero a buen seguro, los bajistas presentarán algo más que saludos sobre los 24.000 puntos. Superar ese bastión de los osos será muy complicado.

Una vez iniciada la corrección en la renta variable como parece confirmarse, dos claros niveles a vigilar. No son otros que los 18.000 y los 17.000 puntos. Antiguas resistencias que ya deberían funcionar como soporte tantas veces se alcancen. De hecho en septiembre funcionó la segunda y en diciembre la primera. También sobre los 17.000 puntos pasa la parte inferior del nuevo canal alcista. Las legiones no deberían entregar de nuevo esa conquista durante la actual corrección, o se verán de nuevo inmersos en el lateral inferior y con probabilidades de visitar nuevamente el sólido soporte de los 15.000 puntos. Nivel donde frenaron a los osos en dos ocasiones en 2013. Algo que de momento no esperamos.

Con todo, habrá que seguir muy de cerca cómo evoluciona la ofensiva bajista. Pero siendo coherentes con nuestra idea de un 2014 que de continuación al movimiento alcista y sin dejarnos llevar por quienes ahora ven todo negro en la renta variable tras dos días de corrección, mantenemos los 24.558 puntos como nivel a alcanzar este año. Antes de eso, las legiones tendrán que demostrarlo rompiendo la parte alta del canal alcista y superando los 22.000 puntos.

Efecto Tango: Inicio de semana

Tras el duro batacazo del pasado viernes, persistió la presión bajista en el Campeador en el inicio de semana. Tras un débil intento alcista de parar la ofensiva de sus adversarios al comenzar la jornada, los toros se retiraban a las primeras de cambio v el selectivo español se venía abajo en busca de los niveles cercanos al soporte de los 9.700/22 puntos. Pero fue una sesión de enérgicos combates. Los alcistas no se amilanaron y lograron cambiar el signo de la batalla y rozar los 9.900 puntos en unas horas. Pero no fue suficiente. Los osos estaban aún muy enteros tras el éxito de su ofensiva del viernes. Volvieron a poner las cosas en su sitio y recetaron un severo zarpazo que esta vez sí, llevó al Ibex a alcanzar los 9.725 puntos. Se alcanzaba la primera zona de soporte intermedio tras perder los 10.200/10.000 puntos y se rozaba la directriz acelerada que nace desde 7.500 puntos. A cierre, el selectivo español se situaba en los 9.758 puntos con un descenso del -1,12%.

Como citamos en análisis de ayer, es probable que a partir de estos niveles pueda producirse un rebote de cierta entidad en las próximas sesiones. Hoy en la apertura aacendía en torno al +1%. Un alza poco fiable y muy vulnerable a nuevos descensos según se acerque el Campeador a los 10.000 o los 10.200 puntos. Habrá que valorar la fuerza con la que contestan los toros al daño que han sufrido. En principio y tras las poderosas velas bajistas trazadas el viernes, no debemos fiarnos de los alcistas mientras no logren reconquistar los 10.200 puntos. Con mucha probabilidad, esta respuesta alcista se trate del famoso rebote del gato muerto. Este se produce por las primeras recogidas de beneficio de los inversores que acertaron en sus posiciones bajistas o cortas sobre los 10.500 puntos y por la entrada de los primeros valientes en busca del rebote.

Pero según se acerquen los 10.000/200, los que se vieron sorprendidos en el desplome, intentarán salir rápidamente del Campeador para poner a buen recaudo sus plusvalías o no entrar en pérdidas. Será cuando los bajistas puedan volver a lanzar otra ofensiva después de testear los soportes perdidos. A esto se le puede unir que muchos grandes inversores, viendo el giro de la renta variable y los nuevos riesgos que llegan de Latinoamérica, reestructuren sus carteras y bajen su nivel de riesgo en el Ibex hasta que las cosas se aclaren.

En Europa, hubo descensos en los principales índices ayer, pero fueron más limitados, en torno al -0,4%. Con una peligrosa excepción, la del Gentleman inglés que se dejó un abultado -1,70% hasta los 6.550 puntos. Un mal presagio para las próximas sesiones ver como el selectivo británico se acerca a los 6.450 puntos. Wall Street también cerró con caídas similares a las de nuestro continente. El Dow cedió un -0,26% hasta los 15.837 puntos y el S&P 500 un -0,49% hasta los 1.781 puntos. Más amplias fueron las pérdidas en el Nasdaq Composite, alcanzaron el -1,08% hasta los 4.083 puntos.

Grandes inversores por @Maipista: Martin Schwartz

“Cuando el mercado te golpea, te sientes emocionalmente tocado. La mayoría de los traders tratan de tomarse la revancha aumentando el tamaño de su posición. Si intentamos recuperar nuestras pérdidas de forma precipitada, estaremos en el camino del fracaso.” Esta frase pronunciada por Martin Schwartz nos sirve para explicar el movimiento producido en los últimas sesiones. El Ibex está tocado y lo más sensato es esperar a que se alcancen los soportes del medio plazo más abajo, para intentar entran en su tendencia alcista. No hay que perder la paciencia, la oportunidad llegará y entonces estaremos en el camino del éxito.

Martin S. Schwartz, (1945) conocido en el mercado de valores como Buzzy, es uno de los más exitosos traders de Wall Street. Siempre sintió una gran atracción por el juego y las emociones fuertes. Desde joven era aficionado a jugar a las cartas, a apostar en los caballos, a frecuentar casinos y por supuesto, a operar en bolsa.

Se graduó en el Amherst College y más tarde en la Universidad de Columbia. Tras su paso por el Cuerpo de Marines de EE.UU., donde acabó con el rango de capitán, trabajó varios años como analista fundamental en EF Hutton, un trabajo que siempre consideró transitorio, y cuando al cabo de 9 años logró ahorrar 100,000 dólares, lo dejó para dedicarse al trading como profesional independiente utilizando la metodología del análisis técnico. En su primer año ganó 600.000 dólares y un año más tarde ganó 1.2 millones de dólares.

En 1984 Schwartz participó en el Campeonato de Trading que fue organizado por la Universidad de Stanford, con transacciones diarias. Llegó a superar a los demás participantes ganando más dinero que todo el resto juntos. Su estilo que era entrar y salir de las posiciones rápidamente hizo que la designación “day trader” fuera siempre asociada a su nombre.

En 1985 decidió crear su propio fondo de inversión. Más tarde se arrepentiría por el estrés que suponía manejar el capital de los demás además del suyo propio. Tanto es así que su salud le dio una fuerte y decisiva llamada de atención, estuvo a punto de morir y se sometió a una intervención a corazón abierto. Pudo superar la “operación” más importante de su vida con éxito y a la edad de 48 años, aconsejado por los médicos, relajó su ritmo de vida. Se trasladó a Florida con su esposa y sus dos hijos, donde siguió y suponemos sigue haciendo trading, la pasión de su vida, pero de forma pausada y combinándolo con nuevas aficiones como el golf.

En 1999 escribió el libro “Pit Bull: Lessons from Wall Street’s Champion Trader”, libro que a modo autobiográfico y de fácil lectura relata los avatares de su vida profesional y los métodos que siguiendo el análisis técnico le llevaron a ser millonario.

Martin Shwart que solía ganar alrededor de 70.000 dólares por día de trading, y en más de una ocasión millones, confesó en una ocasión: “Pasé de ser un perdedor a un ganador, cuando fui capaz de separar las necesidades de mi ego de mi operativa. Cuando fui capaz de aceptar que podía estar equivocado. Anteriormente, aceptar que estaba equivocado era más frustrante que la pérdida de dinero”. En realidad fue un ganador cuando supo retirarse a tiempo siendo fiel a lo que el definía como su filosofía de vida: honestidad, habilidad e inteligencia.

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