Efecto Tango: Aproveche el pánico en el Ibex

El desplome de la divisa argentina adelanta la corrección en las bolsas.

La oportunidad de entrar en la tendencia del Ibex podría llegar en breve.

Localizamos los niveles clave donde el selectivo español puede darse la vuelta.

NIVELES PARA ENTRAR EN LA TENDENCIA DEL IBEX. En el gráfico diario se aprecia como tras intentar superar el gran canal alcista desarrollado desde los 5.900 puntos, el selectivo español inicia una pequeña consolidación. Tras la noticia del desplome del peso argentino, pierde con contundencia los soporte de los 10.200 y los 10.000 puntos. Una gran vela marubuzo es trazada en la rotura. Clara señal de que los bajistas han tomado el control del corto plazo y puedan iniciar una severa ofensiva. Rebotes aparte y mientras no supere los 10.200 puntos, es probable que el Ibex pueda descender hacia los 9.700 o los 9.200 puntos. Cómo último nivel se soporte y gran oportunidad para entrar a la tendencia del Campeador quedarían los ya famosos 8.800 puntos.
NIVELES PARA ENTRAR EN LA TENDENCIA DEL IBEX. En el gráfico diario se aprecia como tras intentar superar el gran canal alcista desarrollado desde los 5.900 puntos, el selectivo español inicia una pequeña consolidación. Tras la noticia del desplome del peso argentino, pierde con contundencia los soporte de los 10.200 y los 10.000 puntos. Una gran vela marubuzo es trazada en la rotura. Clara señal de que los bajistas han tomado el control del corto plazo y puedan iniciar una severa ofensiva. Rebotes aparte y mientras no supere los 10.200 puntos, es probable que el Ibex pueda descender hacia los 9.700 o los 9.200 puntos. Cómo último nivel se soporte y gran oportunidad para entrar a la tendencia del Campeador quedarían los ya famosos 8.800 puntos.

Antes de terminar con el análisis del selectivo italiano sobre las perspectivas bursátiles para el presente año en Europa, la actualidad nos obliga a analizar antes el fuerte desplome vivido el viernes pasado en el conjunto de la renta variable. La fuerte depreciación de la divisa argentina frente al dólar en dos días, afectando también al resto de emergentes, así como el temor a una nueva suspensión de pagos del país, provocó un fuerte shock en todas las bolsas. Un nuevo "Efecto Tango" sacudió a los mercados. Especialmente dura fue la conmoción en el selectivo español que se llevó la peor parte, debido a las fuertes inversiones de las grandes empresas españolas en Latinoamérica. EL 40% de sus beneficios viene de allí. El súbito desmoronamiento llevó al Campeador a perder un severo -3,64% hasta los 9.868 puntos. En el resto de homólogas, la brusca caída no fue tan abultada, estuvo entre el -2% y el -2,5%.

Esto nos obliga a poner en tela de juicio el último impulso al alza (+5%/+7%) que esperábamos, antes de la llegada de la corrección para 2014, allá para el mes de marzo o abril. Las poderosas y extensas velas bajistas trazadas a cierre semanal, dejan claro que los osos ya han presentado sus credenciales de forma contundente. El Ibex ha perdido los primeros soportes, sobre los 10.200 y los 10.000 puntos, con un terrorífico y sólido marubuzo en unas pocas horas. Vela negra para un viernes negro que no alberga dudas, los bajistas han tomado el control del corto plazo y así lo aceptamos. Un trader no debe imponer nunca su opinión a lo que muestran los gráficos. Varía por tanto el "timing" de nuestras perspectivas para 2014 pero no nuestro escenario de un año alcista que de continuación a la gran tendencia desarrollada. Ni debemos, ni podemos hacerlo. No mientras aguanten los sólidos soportes del medio plazo que hemos venido señalando en los análisis de los principales índices.

Estos acontecimientos imponderables sabemos que pueden llegar pero no cuándo ni dónde. Son a veces provocados por catástrofes naturales, como el tsunami en Japón que afectó a la central nuclear de Fukushima. Otros son políticos, como el sucedido hace un justo un año en Italia o incluso situaciones bélicas como las acaecidas en los países árabes. Y como no, las contingencias económicas, caso como este último que se ha iniciado en Argentina. Estas situaciones pueden ser la chispa que provoque correcciones verticales en las bolsas. A veces son muy profundas pero normalmente pasajeras. Y más si el mercado está sobrecomprado tras vertiginosas alzas, sobrerreacciona con exagerados movimientos.

Este nerviosismo en la renta variable deja señales previas. Este año fue en la Bolsa de Portugal donde ya se registró un desplome de más del -3%, dos días antes en solitario. A principios del pasado año como citamos, fue en la Bolsa de Milán con descensos de la misma magnitud y que terminó con provocando una auténtica montaña rusa en su gráfico. Pero pasado el verano, las aguas volvieron a su cauce. En principio, nunca sabemos la envergadura de su impacto. Puede remitir en días, semanas o tal vez meses. Sólo el futuro nos dirá. Pero sí en los gráficos disponemos de soportes para ir localizando posibles giros que pongan fin al proceso correctivo.

Niveles clave a vigilar

Lejos de dejarnos llevar por el pánico y viendo que la posible corrección de 2014 será en profundidad más que en tiempo, iremos vigilando las zonas que nos dejó el Campeador como soporte. El objetivo no es otro que aprovechar la nueva oportunidad que nos permita este año incorporarnos a la tendencia alcista de nuestro selectivo, si creemos en ella. Como ya hemos comentado en algunos análisis, estas ocasiones que abren ventanas de trading tendencial con bajo riesgo, sólo suelen producirse una o dos veces al año. SI recuerdan, el pasado 2013 hablamos de los 7.500 puntos, con los 7.200 puntos como zona de stop agresivo de pérdidas. Aquello funcionó a la perfección.

La inversión en tendencia requiere dos cosas para tener probabilidades éxito. La primera paciencia, saber esperar durante meses la gran zona de soporte que los gráficos nos han dibujado en el pasado es el gran secreto. La segunda, no dudar ni un instante sobre dicho soporte si se traza un figura potencialmente alcista sobre ellos. Es el momento de mantener la cabeza fría y no dejarse arrastrar por el miedo ajeno. Ahí nacen las grandes oportunidades. El resto es esperar a que nuestra idea sea la misma que tiene mercado en su cabeza. En caso de fallar nuestro escenario y viendo como salta el stop de protección, abortamos nuestra operativa saliendo del mercado. Asumimos nuestro error y limitamos las pérdidas. Es recomendable esperar al menos un cierre semanal que confirme la rotura de nuestro stop.

Visto el implacable movimiento bajista del viernes pasado, vigilaremos los dos niveles de soporte intermedio que le marcamos en su análisis para 2014. En primer lugar, los 9.700 puntos y la directriz acelerada que nace desde los 7.500 puntos. Este nivel podría provocar un rebote, pero altamente vulnerable. Lo más probable es que dicha directriz acelerada sea perforada posteriormente por los osos. Más abajo, la cota cercana a los 9.232 puntos. Zona donde se inició el último impulso al alza a mediados de diciembre y nivel en el que muchos inversores podrían empezar a tomar posiciones de nuevo produciéndose el giro. Pero dada la violencia empleada por los osos, tampoco podemos descartar que veamos los 8.800 puntos, zona clavicular del extenso HCH invertido que confirmó el giro alcista de la actual tendencia. A finales de 2013 no llegó a desarrollar el pullback completo desde su rotura y siempre queda esa duda mientras no lo haga. Se detuvo en los mencionados 9.932 puntos y ya advertimos entonces que lo mejor era visitar la clavicular para despejar esa incertidumbre. Este sería sin duda el nivel óptimo de entrada al Ibex, con un stop agresivo sobre los 8.600 puntos. Por debajo, el riesgo de ver los 8.200 o incluso los 7.500 puntos no los podemos descartar si la corrección pasa a mayores. Es el soporte fundamental de la tendencia.

Con todo, habrá que ir vigilando también al resto de principales selectivos y como se desarrolla en próximas sesiones el severo ataque bajista iniciado el viernes de manera global. Prestando especial atención a los 6.450/6.000 puntos de selectivo británico que como ya comentamos en su análisis, creemos que tiene la llave de muchas claves para este año. También estaremos muy atentos a los 2.900/850 puntos del Eurostoxx, los 9.000/8.800 puntos del Dax germano o los 4.000 puntos del Cac francés. Perder de manera conjunta estos niveles en Europa en el corto plazo, nos indicaría que los osos pueden hacer más daño en la renta variable europea. Pero los soportes del medio plazo están aún muy alejados de sus zarpazos correctivos. Mañana proseguiremos con las perspectivas para el César italiano en 2014 y posteriormente con Wall Street. Veremos entonces que cotas tienen los bajistas que conquistar al otro lado del charco, para creer en... ¿una gran corrección? Veremos.

Grandes inversores por @Maipista: Hetty Green

“Yo compro las cosas cuando tienen precios bajos y nadie las quiere, las guardo hasta que su precio sube nuevamente y la gente esté ansiosa por adquirirlas”. Esta frase la pronunció la que quizás es la inversora más conocida de Wall Street, Hetty Green. Habrá que ver si estamos ante la gran corrección que algunos grandes inversores ya habían pronosticado o una nueva oportunidad de incorporarse a la sólida tendencia alcista de la renta variable global. Los 8.800 o los 9.200 puntos de nuestro selectivo serían los niveles ideales para intentar subirse al ella en caso de alcanzarse. Como ya lo fueron los 7.500 puntos en 2013.

Hetty Green (Massachusetts, Estados Unidos, 1834 - Nueva York, 1916) más conocida como “La bruja de Wall Street", fue en su época la mujer más rica del planeta y la primera mujer trader que hizo fortuna con inversiones brillantemente certeras. Recordada por ello y a la par por su carácter extremadamente tacaño y excéntrico, no dejó indiferente a nadie que supo de ella. Su nacimiento fue una decepción para su padre, dueño de una gran flota de barcos balleneros, ya que deseaba un niño. Esta circunstancia unida a la frágil salud de su madre hizo que pasara la mayor parte de su niñez en casa de sus abuelos. Allí tenía un obligado cometido; leer las páginas financieras a su abuelo, un comerciante que se había quedado casi ciego. De esta forma se acercó a los secretos del dinero con solo 6 años.

Tanto aprendió que a los ocho años ya tenía su propia cuenta bancaría, a los 13 la responsabilidad de los gastos domésticos de la casa y a los quince, sabía más de acciones y bonos que la mayoría de los hombres de negocios de su tiempo. Cuando Hetty cumplió 20 años su padre le regaló una buena cantidad de dinero para que se comprara ropa para su presentación en sociedad. No obstante Hetty, lo invirtió todo en la bolsa obteniendo cuantiosos beneficios. Una década más tarde, con el fallecimiento de su padre heredó 7,5 millones de dólares. No se lo pensó y puso el dinero a trabajar en bolsa.

Con el siempre recordado consejo de su padre “comprar barato y vender caro”, se sumergió hasta el fondo en el mundo de las finanzas. Cada vez que había pánico financiero y todos vendían ella compraba y prestaba dinero a banqueros desesperados. Cuando los mercados se recuperaban Hetty multiplicaba varias veces su inversión. Se convirtió en una leyenda de Wall Street. Hasta sus competidores reconocían que esta mujer había ayudado a mantener Nueva York a flote más de una vez. Se casó a los 33 años con un hombre de negocios, también millonario, no sin antes obligarlo a firmar un acuerdo para mantener las fortunas separadas. Tuvieron dos hijos y una relación muy conflictiva, el gustaba de derrochar, ella no gastaba nada. Y cuando su esposo perdió gran parte de su dinero en el mercado de valores, Hetty lo abandonó.

A pesar de su extraordinaria fortuna, Hetty y sus hijos vivían de alquiler en diferentes ciudades y en pisos baratos para evitar impuestos. Tampoco quería pagar gastos de oficina, así que solía atender a sus contactos de negocios en el banco donde tenía depositado su dinero, bajo amenaza de que si no se lo permitían retiraría sus cuentas de allí. Y claro, la dejaban hacer y deshacer. Tampoco necesitaba ningún tipo de ayuda, ni siquiera de abogados de los que no se fiaba nada, no dejaba nada escrito en ningún documento, todos los datos de los mercados se los grababa en su mente cada día. Mujer de armas tomar sin duda, nunca mejor dicho, ya que solía ir armada con un revolver.

Hacia 1907 y después de la caída de la bolsa, J.P. Morgan concertó una reunión de líderes financieros de Nueva York para salvar a los bancos, entre los que se encontraba como única mujer Hetty Green, quien por cierto fue la que firmó el cheque más cuantioso. Gran parte de su comportamiento avaro, como vestir siempre un vestido negro aparentemente ajado y sucio, comer un sándwich que sacaba de un bolsillo mientras estaba en el banco haciendo grandes negocios y demás excentricidades podría pasar como inofensivo sino fuera porque se dice que por ahorrarse un buen tratamiento médico ante una lesión de su hijo en una pierna, al cabo del tiempo tuvo que ser amputada.

Hetty murió a los 81 años, a causa de un ataque apopléjico sufrido mientras acalorada regateaba el precio de la leche. Hacía ya algún tiempo que se movía con dificultad por una hernia que se negaba a operar por no pagar su coste de 150 dólares, y que ella intentaba corregir con una tabla de madera bajo su ropa. No sabemos qué le impulsaba a ser así de tacaña, ni lo que pensaba en realidad, pero al fin y al cabo vivió como ella quiso vivir en un tiempo, modo y lugar casi imposible para una mujer. En una ocasión confesó: "Toda mi vida he luchado para no ser considerada un blanco fácil y creo que lo he conseguido bastante bien" Hetty Green lo consiguió, y es leyenda en Wall Street.

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