La reunión tripartita terminó anoche sin acuerdo, pero con el compromiso de seguir negociando

La solución al conflicto entre Sacyr y el Canal pasa por la aseguradora Zurich

El administrador de la ACP, optimista con las propuestas de la compañía que asegura las obras

Obras del canal de Panamá.
Obras del canal de Panamá.
Madrid / Panamá

La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) y las constructoras que ejecutan la ampliación de la infraestructura, Sacyr, Impregilo, Jan de Nul y CUSA, intentan llegar a un acuerdo que enfríe el enfrentamiento motivado por los fuertes sobrecostes en el proyecto. Ayer se sentaron en la misma mesa con la aseguradora de las obras, Zurich American Insurance. Esta última estaba llamada a poner paz.

La reunión finalizó sin acuerdo, y tanto el administrador del Canal, Jorge Quijano, como el gerente del consorcio de constructoras Grupo Unidos por el Canal (GUPC), Bernardo González, coincidieron en declaraciones por separado en que el único compromiso al que han llegado es el de seguir negociando una solución.

González se negó a brindar más declaraciones, mientras Quijano habló con los periodistas para adelantar que Zurich, que custodia la fianza que depositó GUPC para acometer la construcción del tercer juego de esclusas, ha “tomado un papel más activo”.

La aseguradora propone soluciones a la crisis de fondos que tiene el grupo constructor, liderado por la española Sacyr, explicó el administrador.

Quijano dijo que no podía dar detalles de “la propuesta de Zurich” porque “no estoy autorizado por ellos”, y aclaró que la aseguradora ha pedido “una cantidad enorme de información”, que aún no ha recibido, por lo que “hay que darle tiempo”.

No obstante, se mostró optimista porque el “rol activo” de la aseguradora está facilitando las cosas, y “por lo menos hoy nos entendimos y aclaramos” detalles con el consorcio.

“Posiblemente el próximo lunes nos volvamos a reunir, mañana es seguro que no”, añadió Quijano.

En cuanto a las posiciones, agregó que la ACP mantiene su propuesta para solucionar la crisis y que consiste en un adelanto de 100 millones de dólares, una mora de dos meses a la devolución de un anticipo previo de 83 millones de dólares otorgado al GUPC, y que este aporten otros 100 millones de dólares.

“Todo dentro del contrato”, reafirmó Quijano.

Reconoció que el consorcio mantiene su reclamo de “sumas astronómicas fuera del contrato”, lo cual “ya no se puede financiar” por esa razón.

Enfatizó que GUPC mantiene reducido el ritmo de trabajo a entre un 27% y un 30% de actividad, lo cual es una razón que “puede considerarse una de las causales para rescindir el contrato”.

“Ellos tiene un programa que no lo están siguiendo ni en diciembre ni en enero”, concluyó.

La propuesta de Zurich

Fuentes solventes afirman que Zurich ha ofrecido los 400 millones de dólares (295 millones de euros) de fianza, con que debe responder si se materializa la amenaza de suspensión de las obras, como garantía para levantar financiación externa por 400 millones de dólares. Los nuevos créditos inyectarían liquidez a las constructoras para que puedan mantenerse en el proyecto. De este modo, tanto la ACP como Sacyr y sus socios minimizarían el sacrificio de los fondos propios. Esos 400 millones se sumarían a los 500 millones de dólares que la ACP debe pagar aún hasta concluir el proyecto.

La condición que ha expuesto Zurich, según las mismas fuentes, es que la ACP prorrogue el reintegro de los anticipos prestados a las constructoras hasta ahora. La cifra asciende a 780 millones de dólares y el aplazamiento del pago llegaría hasta la resolución de los arbitrajes en que las empresas demandan 1.625 millones de dólares por sobrecostes.

El consorcio de constructoras Grupo Unidos por el Canal (GUPC) avisó el 30 de diciembre a la ACP de una paralización de los trabajos si el 21 de enero no se había restablecido el equilibrio económico del contrato. De momento, ni la ACP ha aportado fondos ni las constructoras han cesado su actividad. La última propuesta de Sacyr era que contratistas y ACP cofinanciaran los 100 millones de dólares mensuales que precisan las obras.

Con el preaviso de paro sobre la mesa, GUPC podría haber ordenado la citada paralización ayer mismo, pese a que Sacyr ha manifestado su firme intención de culminar el proyecto de ampliación de la vía interoceánica, valorado en 3.120 millones de dólares. Lo que sí han hecho las contratistas es reducir el ritmo de construcción hasta un 70%.

La fianza está en el aire

La ACP ha comunicado en distintas ocasiones que cuenta con la fianza de Zurich para finalizar el tercer juego de esclusas si se llega al parón. Sin embargo, la aseguradora ha advertido al Administrador del Canal, Jorge Quijano, que no podría disponer de los 400 millones de dólares de forma inmediata. Más bien tardaría en tener ese cheque. La compañía ha pedido un informe de situación a las constructoras y se tomaría su tiempo para estudiarlo. Con los sobrecostes en procesos de arbitraje, es más que probable que Zurich dilatara al máximo la respuesta como última responsable de que la ampliación del canal llegue a buen puerto.

Las dos opciones contempladas en última instancia, y siempre que el consorcio de Sacyr se retirara del Canal, es que Zurich entregue los 400 millones de dólares a la ACP para que contrate nuevas constructoras o que sea la propia aseguradora quien se encargue de finalizar. Ahora, Zurich ha abierto la tercera vía de la financiación externa mientras las obras se han quedado sin fondos al 70% de grado de ejecución.

Días atrás fue el presidente de Sacyr, Manuel Manrique, quien tanteó a la banca panameña en busca de créditos extras para las obras. Entonces la opción fue rechazada por la ACP.

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