El complejo creado por Reyal Urbis se inauguró en 2013

La banca pone a la venta Castellana 200 por 150 millones

Edificio de Castellana 200.
Edificio de Castellana 200.

Los bancos propietarios de la mayoría del capital de Castellana 200, el inmueble situado en el paseo de la Castellana de Madrid, obra de Reyal Urbis, han decidido poner a la venta el edificio, de acuerdo a fuentes financieras.

Las consultoras Knight Frank y CBR Richard Ellis han sido contratadas para buscar inversores. Este diario no pudo el viernes confirmar la información con las consultoras ni con la inmobiliaria. Las fuentes consultadas señalaron que las entidades financieras esperan vender el edificio por un precio aproximado de 150 millones.

De acuerdo a las cuentas de la sociedad Complejo Inmobiliario Castellana 200 del año 2012, la empresa está participada por Reyal Urbis; Solvia (la inmobiliaria de Sabadell); Anida (de BBVA); Cántabro Catalana de Inversiones (de Santander); Valencia de Inversiones Participadas (Banco de Valencia), y Bankia. El 31 de diciembre de 2012, Bankia y Banco de Valencia traspasaron a Sareb su participación en el crédito otorgado a la sociedad (en noviembre de 2010 la sociedad firmó un crédito sindicado por 240 millones).

La consultora Jones Lang Lasalle valoró el inmueble a 31 de diciembre de 2012 en 146 millones de euros.El complejo incluye dos edificios de oficinas y centro comercial. El proyecto contempla la construcción de un hotel de lujo con 136 habitaciones (133 habitaciones superiores, 10 suites deluxe y 2 suites reales), sala de conferencias, auditorio para 250 personas, spa, gimnasio, piscina exterior y dos restaurantes.

Castellana 200 se ha convertido en un icono del boom inmobiliario, de la explosión de la burbuja y de la incipiente recuperación económica. La inmobiliaria Reyal Urbis ideó el proyecto de construcción de Castellana 200 en el año 2006. El presidente de la compañía, Rafael Santamaría, y el entonces alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, presentaron en noviembre de ese año el plan de edificación del complejo. Castellana 200 servirá “para situar a Madrid entre las primeras ciudades del mundo”, declaró Ruiz-Gallardón. Unos meses antes Santamaría había lanzado una opa sobre Urbis en una operación valorada en 3.317 millones de euros.

La explosión de la burbuja inmobiliaria y la crisis financiera paralizaron las obras de construcción de Castellana 200 en 2009, año en el que el complejo debía haber sido inaugurado, según los planes iniciales.

En 2010 Reyal Urbis logró refinanciar más de 4.000 millones de euros de deuda. En el marco de ese acuerdo de refinanciación se acordó la entrada de bancos acreedores en una sociedad que se encargaría de la gestión de Castellana 200, en la que los bancos acreedores ostentan el control del 51% de los derechos de voto. Las obras del edificio se reanudaron entonces. En 2011 el Icex negoció su traslado a Castellana 200, que emplearía como sede, pero la operación finalmente fue aparcada. El pasado mes de febrero Reyal Urbis se declaró en concurso.

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