La enseña dejará de venderse en España y toda Europa en 2016

Los concesionarios de Chevrolet piden 50 millones a GM por cerrar la marca

Una cliente formalizando una compra en un concesionario de Chevrolet.
Una cliente formalizando una compra en un concesionario de Chevrolet.

Los 85 concesionarios de Chevrolet en España necesitarán al menos 50 millones de euros, según cálculos del sector, para compensar la pérdida de negocio, inversiones no amortizadas e indemnizaciones que les provocará la decisión “unilateral” de General Motors (GM) de sacar la enseña del mercado europeo. La compañía estadounidense comunicó su decisión de dejar de vender Chevrolet en Europa a partir de 2016 el pasado 5 de diciembre. Gerardo Pérez, vicepresidente de la patronal de concesionarios Faconauto y miembro de la junta directiva de la Asociación de Concesionarios de Chevrolet, asegura que “respetan la decisión de GM de salir del mercado” pero afirma que “tendrán que hacer un esfuerzo para compensar a la red”.

El directivo, que también es dueño de un concesionario que vende Chevrolet, asegura que nadie en el sector “sabía nada”. “Sin esperarlo, el día 5 de diciembre fuimos citados a una audioconferencia con todos los concesionarios de la red en la que se nos informaba de que General Motors ha decidido dejar de vender los coches de la marca Chevrolet en Europa para 2016. No hubo comunicación previa, no hubo negociación. Nada”, cuenta.

Para Pérez, el principal problema son “los posibles indicios de mala fe contractual detectados”, que suponen “que muchos empresarios se puedan ver abocados al concurso de acreedores”, al no poder hacer frente a la salida de la enseña. “La marca ha firmado contratos con concesionarios un año y hasta seis meses antes de anunciar su salida”, denuncia Pérez, que apunta que en el sector hay casos de inversiones de “entre 500.000 y 1,5 millones de euros recién hechas para acomodar las tiendas a vender Chevrolet” que no van a poder amortizarse.

Los concesionarios se han unido en una asociación para llevar a cabo las acciones legales necesarias. Su intención es “tender la mano a la compañía” e intentar “que se negocie caso por caso la indemnización, porque cada concesionario tiene unas circunstancias diferentes”, explica Pérez. Aun así, los empresarios se temen que “el plan de salidas estime unas compensaciones que no superarán ni el 20% de lo que sería necesario para evitar la ruina de la red de distribución”, apuntan. GM estimó en diciembre que el fin de la actividad comercial a gran escala de Chevrolet en Europa tendrá un impacto sobre sus resultados de 700 a 1.000 millones de dólares (entre 518 y 740 millones de euros) en la primera mitad de 2014.

Tienen previsto reunirse con los responsables de General Motors en los próximos días para intentar llegar a un acuerdo en los términos de la salida. Su intención también es crear un frente común con los concesionarios afectados en Europa.

La compañía tiene un compromiso de dos años más con los vendedores en los que se mantendrá el “teórico funcionamiento normal” y ha ofrecido a los concesionarios convertirse en talleres oficiales de la marca para garantizar a los clientes las reparaciones y suministros de piezas “hasta diez años después de venderse el último coche”, apuntan. Sin embargo, a nadie se le escapa “que una marca que ya ha anunciado su salida de España tiene pocas posibilidades de seguir atrayendo clientes”, apuntan fuentes conocedoras de la red aunque no haya dudas de que se mantendrán las garantías y los servicios para los compradores.

 

Una red huérfana de dimensiones europeas

La noticia bomba de la salida de Chevrolet de España y de Europa cayó como un jarro de agua fría en su red y desde todas las fuentes se apunta que “tiene una salida muy complicada”. Más allá del tema de la indemnización, que la Asociación peleará para que “los concesionarios compensen la pérdida del negocio en la medida de lo posible”, lo cierto es que la salida para estos establecimientos “es muy difícil”, asume Alonso Cantero, presidente de la Asociación de Concesionarios de Chevrolet y dueño de Expomotor Badajoz. “Es una situación muy delicada. De momento, pone a los empresarios al borde del concurso de acreedores pero las alternativas tampoco son claras”, asegura.

Cantero detalla que, excepto en algunas localidades, en la mayor parte del territorio español no hay posibilidad de que los concesionarios se conviertan a otra marca. “Los fabricantes ya tienen sus acuerdos hechos y las plazas copadas. No tiene sentido que haya más vendedores”, afirma, ni siquiera de la red Opel, la marca hermana de Chevrolet por cuya supervivencia a nivel europeo ha optado General Motors. La convivencia de ambas en un mercado en disminución canibalizaba a Opel.

Cantero afirma, respecto de las informaciones publicadas en La Tribuna de la Automoción sobre la posible entrada de la automovilística china Qoros en Europa a través de la red de Chevrolet, que “no ha sido más que un comentario, no hay nada seguro” pero asume que “sería una buena solución”. “Los concesionarios de Chevrolet son una red que se queda vacía ahora y que tiene implantación a nivel europeo. Sería una buena solución tanto para ellos como para una marca que quisiera una implantación rápida en Europa”, afirma.

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