Las autoridades colombianas "activan las alertas"

La crisis del Canal ya pasa factura a Sacyr en Suramérica

Defiende sus planes en Colombia, el mercado de infraestructuras más atractivo

Manuel Manrique, presidente de Sacyr.
Manuel Manrique, presidente de Sacyr.

El proyecto de ampliación del Canal de Panamá puso a Sacyr en el mapa de la construcción en 2009, cuando el nombre de la empresa se asociaba a los problemas financieros para mantenerse en Repsol como primer accionista y a una salida anticipada del capital de la francesa Eiffage, donde se libró una fuerte batalla. Panamá fue el revulsivo y hoy resta a la reputación de la constructora que preside Manuel Manrique.

La batalla librada con el Administrador del Canal de Panamá (ACP) por sobrecostes de 1.625 millones de dólares en la obra y, especialmente, el preaviso de suspensión de la actividad por falta de liquidez del consorcio que lidera Sacyr, ha puesto en alerta a las autoridades colombianas. En ese país está en marcha uno de los mayores programas de construcción de carreteras del mundo, con obras por 18.000 millones de euros.

SACYR 2,10 -0,10%

El primer paquete, con nueve concesiones que precisan casi 5.000 millones de inversión, tiene a Sacyr como una de las empresas precalificadas. ACS, Ferrovial, OHL, Acciona, Isolux, Azvi, Copisa, Rubau y Ortiz son el resto de constructoras españolas que van a jugarse los contratos con competidores brasileños, chinos y europeos. Fuentes de esas empresas explican que existe presión en Colombia contra las constructoras españolas desde que fueron desvelados los problemas de Sacyr en el Canal. Tal es así que el grupo que preside Manuel Manrique se ha apresurado a defender su solvencia ante la prensa local.

Sacyr afirma estar en condiciones de garantizar todas sus inversiones en Colombia y que, al igual que en el resto de los mercados, presenta el mayor respeto por la legislación local y los deberes y derechos de los contratos.

La empresa sostiene que su consorcio en Panamá –GUPC– ha realizado sus reclamaciones a la ACP por sobrecostes a través de las vías contempladas en el contrato y resalta su voluntad de diálogo para llevar el proyecto a buen fin.

En Colombia, donde trabaja con Invías en la construcción de la carretera Buga-Buenaventura, ha echado el resto obteniendo la precalificación en nueve concursos de autopistas del programa de Cuarta Generación (4G).

El presidente de la agencia Nacional de Infraestructura de Colombia (ANI), Luis Fernando Andrade, ha declarado que Sacyr está llevando a cabo sus obras en Colombia sin problemas, pese a reconocer litigios en el pasado entre el Gobierno y la empresa española. También apunta que “las alarmas están encendidas” por la crisis en Panamá a la vista de que Sacyr, Impregilo y Jan de Nul, constructoras inmersas en las obras del Canal, construyen en Colombia y han apostado por el plan de carreteras.

Andrade ha destacado que los concursos de la ANI están blindados con la exigencia de una póliza de cumplimiento por el 15% del valor de cada obra y una garantía bancaria por el 20% del presupuesto. Además, queda eliminada toda oferta que baje un 10% del promedio del resto de competidores. “Hemos tomado las medidas preventivas para evitar que nadie incumpla los contratos”, adelanta Andrade.

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