La crisis reduce un 92% la rentabilidad para los accionistas de las entidades de menor tamaño
Empleados de una pyme en el centro de trabajo.
Empleados de una pyme en el centro de trabajo.

El aumento de los costes financieros se ceba con las microempresas

Una de las conclusiones del estudio Las pymes españolas con forma societaria 2007-2012 elaborado por el Colegio de Registradores pone de manifiesto que los costes financieros para las microempresas españolas (de hasta 10 trabajadores) aumentaron más del 112% desde 2007 a 2012, último ejercicio del que hay datos disponibles. Para las pequeñas compañías (entre 10 y 50 empleados) se incrementaron un 39%. Y, sin embargo, para las sociedades de un tamaño mediano (aquellas que cuentan con entre 50 y 250 trabajadores) dichos gastos financieros fueron un 21% superiores a los que sufragaban antes de la crisis.

El estudio elaborado por los registradores con información de más de 400.000 pymes procedente de las cuentas anuales que se presentan en los registros mercantiles muestra el diferente impacto que tienen las condiciones financieras. Éstas se endurecen más para las pymes a medida que la sociedad reduce su tamaño.

Otra de las variables que analiza el informe es el nivel de endeudamiento de las compañías. En términos globales, el año pasado las empresas españolas habían reducido un 23% su deuda, actuando de ese modo sobre uno de los desequilibrios de la economía española que más han criticado los organismos internacionales.

Empleo

Sobre lo que ha ocurrido durante la crisis con el empleo en estas empresas el informe resalta que, pese a la recesión, entre las sociedades que permanecen en funcionamiento, las microempresas y las pequeñas entidades han mantenido sus plantillas. Las medianas incluso las han incrementado en una media de ocho empleados desde 2007.

En las tres tipologías se registra además un ligero aumento del empleo fijo que compensa en parte la reducción registrada en los puestos eventuales.

Otro de los aspectos que destaca el informe es lo que ha ocurrido con la rentabilidad para los accionistas en estas compañías. Quienes más han perdido con la crisis han sido los propietarios de las microempresas, cuya rentabilidad se vio reducida un 92% en el periodo al pasar desde el 7,54% en 2008 al 0,63% en 2012.

El descenso en las pequeñas empresas fue del 78% desde el 11,43% al 2,47%, mientras que para las medianas la rebaja fue más suave, del 65%, al pasar del 12,54% al 4,3%, lo que vuelve a evidenciar que “la coyuntura económica adversa actuó de forma más virulenta a medida que disminuye el tamaño de la compañía analizada”, explica el Colegio de Registradores en una nota.

Por último, el análisis destaca que entre las empresas que informan en las cuentas anuales sobre su inversión en intangibles, destaca la relación inversamente proporcional entre su grado de endeudamiento y el gasto en I+D+i.

Así, las sociedades que tienen un menor porcentaje de deuda bancaria sobre el pasivo total muestran un mayor porcentaje de inversión en este capítulo. Esto demuestra cierta aversión de la banca por estas inversiones, cuya naturaleza es más arriesgada y en la que no existe la garantía real de los activos en los que se invierte.

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