Enrique Bañuelos es el primer accionista de la tecnológica
Enrique Bañuelos, primer accionista de Amper.
Enrique Bañuelos, primer accionista de Amper.

Amper prorroga la negociación para refinanciar deuda

Amper ha comunicado a la CNMV que ha llegado a un acuerdo con las entidades financieras "para la prórroga del stand still vigente desde 1 de julio (contrato de no inicio y suspensión de acciones)". El nuevo plazo otorgado finaliza el próximo 17 de febrero de 2014. "Durante este periodo Amper y el sindicato de bancos intentarán llegar a un acuerdo sobre la restructuración de la deuda del Grupo en España", ha indicado el grupo en su comunicado a la CNMV. "Esta medida se enmarca dentro del Plan de Negocio de Amper y más concretamente en su Plan de Optimización de la Estructura de Capital". A septiembre de 2013 la deuda del grupo ascendía a 131,5 millones de euros.

La compañía tecnológica ha aplicado en los últimos meses medidas encaminadas a lograr que los bancos acreedores acepten ampliar el plazo de vencimiento de deuda, entre ellas la venta, a finales de octubre, de la empresa Epicom por 4,6 millones de euros a la sociedad cotizada Duro Felguera, con una minusvalía contable de 7,5 millones de euros. El grupo anunció en noviembre un Expediente de Regulación de Empleo, que incluye suspensiones temporales de empleo (ERTE) y extinción de contratos (ERE), para un total de 105 trabajadores, que en estos momentos se está negociando con los sindicatos.

En los nueve primeros meses del año la compañía presidida por Veremonte, la sociedad del inversor Enrique Bañuelos, en la que controla el 24% del capital, ha ingresado 188,6 millones de euros, frente a los 228,3 millones de facturación en el mismo periodo de 2012. El ebitda del grupo se ha reducido a 3,4 millones de euros desde los 5,8 millones registrado en septiembre del pasado año. La deuda financiera neta ha ascendido a 131,5 millones de euros, frente a los 107 millones de deuda en septiembre de 2012.

Las pérdidas registradas hasta septiembre ascienden a 19,7 millones de euros, frente a las pérdidas de 14,6 millones de euros del mismo periodo del ejercicio anterior. El grupo aludió a la depreciación del real brasileño frente al dólar y a la devaluación del bolívar venezolano, para explicar un impacto negativo sobre la cuenta de resultados de 5,9 millones de euros.

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