Twitter, Facebook o Bitcoin, también pueden dar dinero
Las empresas de internet son los nuevos valores donde los inversores sn miedo al riesgo pueden obtener buenas ganancias.
Las empresas de internet son los nuevos valores donde los inversores sn miedo al riesgo pueden obtener buenas ganancias.

El desafío de los negocios 2.0

Los analistas advierten de las incertidumbres de apostar en Bolsa por las nuevas compañías de Internet y desconfían de la moneda virtual

¿Aburrido de invertir en los valores de toda la vida? ¿Harto de seguir al Ibex 35? ¿Quiere estar a la última? Bienvenido a las inversiones de la era de Internet. Les garantizamos apasionantes incógnitas de futuro y ninguna seguridad, pero, eso sí, entrará en el sector más de moda hoy día.

Cuando ya el común de los mortales empezaba a entender para qué se usa una red social como Facebook o Twitter, ahora resulta que sirve, además, para invertir dinero. Lo que está aún por comprobarse es si su utilidad pasa también por dar beneficios, a tenor de la cautela y/o escepticismo general de los analistas.

Facebook desde hace más de año y medio, Linkedin tiempo antes, y más recientemente Twitter mueven sus acciones en Bolsa con mayor o menor éxito atrayendo a los mercados a un tipo de inversor alejado del perfil tradicional y al que nunca antes le habían llamado la atención las acciones. Es decir, ahorradores que se dejan deslumbrar más por el resplandor de la marca que por las posibilidades del negocio, como advierte Ramón Forcada, director de análisis de Bankinter.

“Estas compañías tienen pérdidas durante sus primeros años de actividad, pero, pese a ello, tienden a estar sobrevaloradas y el inversor no se fija en que al final lo que cuenta es su capacidad para dar retornos. Se centra en su éxito actual, pero hay que plantearse si ese valor está justificado. Ese es el punto que falla. El dar por hecho que ese éxito se puede monetarizar, cuando no tiene por qué ser así”, opina el analista de Bankinter.

Las compañías en la Red suelen tener pérdidas los primeros años

Lo corrobora Javier Flores, responsable del servicio de estudios de la Asociación Europea de Inversores Profesionales (Asinver), al afirmar que “a pesar de que existe el sentimiento generalizado de que Twitter es una inversión de éxito, la realidad del análisis profesional es más prudente: entre las casas de análisis que cubren el valor, siete recomiendan comprar; otras siete, vender, y cuatro tienen una recomendación de mantener, situándose el precio objetivo medio en 37,50 dólares [27,32 euros], por debajo de la cotización actual”.

En su primer día de negociación, la acción de la compañía del pajarito pasó de los 26 a los 45 dólares, captando 2.100 millones de dólares (unos 1.530 millones de euros). Facebook hizo lo propio hace año y medio cuando se embolsó cerca de 16.000 millones de dólares (unos 11.650 millones de euros) con su salida al Nasdaq.

“Quizá nos equivoquemos si renunciamos a invertir en redes sociales, pero hay que tener una cartera bien diversificada para entrar en este negocio”, resaltan desde Aspain 11, asesores financieros EAFI que ven plausible posicionarse en estos valores solo si la aversión del inversor al riesgo “es baja y cree firmemente en el desarrollo del mundo de las redes sociales”, y siempre vigilando que esa participación no dañe la composición y volatilidad global de la cartera. Y es que “¿acaso no hubo inversores que no creyeron en proyectos como Microsoft o Apple?”, reflexionan. Sin duda, estos perdieron una de las grandes oportunidades de su vida.

De momento, a quienes se atrevieron con este tipo de valores no les está yendo del todo mal. De hecho, el precio de las acciones de Facebook y las de la red de contactos profesionales Linkedin se han más que duplicado en el último año. No obstante, parece que las cautelas se han disparado.

Atraen a un inversor alejado del perfil tradicional, que antes no jugaba en Bolsa

El departamento de análisis de Bankinter difundió hace pocas semanas un informe recomendando vender las acciones de la red creada por Mark Zuckerberg con una advertencia especialmente clara: “Para justificar su valoración actual debería tener más usuarios en 2027 que habitantes habrá en la Tierra”. Y es que, según Forcada, “se vive una ilusión compradora y se está dispuesto a pagar mucho”, y advierte: “Nosotros no sabemos lo que vale, pero sí lo que no vale”.

También recientemente Morgan Stanley ha dado marcha atrás en su percepción y ha cambiado el calificativo de “atractivo” a “estable” en su visión de la industria de Internet en Bolsa, dado que, según consideran, el crecimiento en el sector tiene que acelerarse para justificar las valoraciones actuales. Los analistas del banco de inversiones achacan este desequilibrio a que con las acciones de Internet se buscan en el mercado oportunidades sin mirar los riesgos.

Pero si hay una inversión que está realmente de moda en este sector, esa es la divisa virtual Bitcoin. ¿Qué es exactamente? Eso es lo que tratan de explicar la mayoría de los 600 millones de entradas que produce en Google.

Otro porcentaje importante de esos resultados de búsqueda se refiere a la desorbitada revalorización que lleva meses encabezando esta moneda que enfrenta a referentes financieros de medio planeta, que se debaten entre considerarla un claro y peligroso rival para otras divisas reales, como sostiene el Bank of America Merril Lynch, o tratarla como una locura transitoria, como señala el Banco Popular de China, que ha prohibido a las entidades nacionales operar con esta divisa por considerar que “no tiene valor real”.

La Bitcoin fue concebida como una divisa electrónica para ser usada solamente en Internet, sin estar sujeta a ninguna política monetaria, pero la velocidad con la que se ha ido disparando su precio la ha convertido en un activo de inversión y “su éxito como vehículo de especulación pone en juego su futuro como medio de pago electrónico”, avisa Javier Flores. “Es tal la volatilidad e inestabilidad del precio, producto de la especulación, que la burbuja que se está produciendo compromete la viabilidad del proyecto original”, lamenta.

Efectivamente, lleva semanas sin que su revalorización tenga freno, después de que el Senado de Estados Unidos haya debatido sobre su futuro como sistema de pago y que el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, pareciera haberle dado su bendición.

“El futuro del Bitcoin es realmente incierto. Sería un error caer en la tentación de comprar algo sin regular por el simple hecho de que esté subiendo como la espuma. Por no hablar de la bajísima liquidez de esta moneda. No olvidemos que a la hora de elegir un tipo de activo, esta característica es algo a tener muy en cuenta”, aseguran los expertos de Aspain 11.

Para el responsable de Asinver, no hay duda sobre la moneda virtual: “Lo que estamos viendo es una burbuja pura y dura que se puede llevar por delante los ahorros de mucha gente, como sucedió con Afinsa o Fórum Filatélico”.

Normas