La entidad española se hará con el 24,99% del banco centroamericano BX+
Ángel Ron, presidente de Popular.
Ángel Ron, presidente de Popular.

Popular desembarca en México y capta 450 millones en capital de inversores aztecas

Banco Popular repite casi la misma fórmula que tres meses antes aplicó Sabadell. Realizará una ampliación de capital por 450 millones de euros suscrita íntegramente por un destacado grupo de inversores mexicanos, entre los que destaca la familia Del Valle. La operación, a la vez, permite a Popular adquirir el 24,9% de BX+, el banco número 16 de México. Así, pone un pie de ese país, en el que cada vez son más estrechas las relaciones con España.

La familia del Valle, accionistas mayoritarios de BX+, y otros empresarios mexicanos adquieren así el 6 % del capital de Popular, con lo que se convertirán en su segundo mayor titular, detrás de la sindicatura de accionistas, que controla el 9,83% y primero individual, por delante de Crédit Mutuel. La aseguradora Allianz controla el 4,23% de Popular y la Fundación Barrié de la Maza (principal accionista antes de Banco Pastor) suma otro 3,25% del capital. La operación se llevará a cabo mediante un proceso de colocación privada acelerada con supresión del derecho de suscripción preferente por la que emitirá 113,92 millones de acciones, equivalente al 6,39% del capital actual y del 6% tras la ampliación, a un precio de 3,95 euros por título. Se espera que las nuevas acciones comiencen a cotizar el 20 de diciembre.

La entidad que preside Ángel Ron explica que la compra de la participación en BX+, que previsiblemente se cerrará en la primera mitad del próximo año, tras haber recibido las pertinentes autorizaciones, se enmarca en sus planes de aumentar su diversificación geográfica (de forma “prudente”). Pero también en el objetivo de fortalecer su capital. Su core capital Basilea III será tras esta operación del 10,85%, frente al 10,3% actual. Popular quiere aprobar con nota los próximos test de estrés que realizará en el segundo semestre de 2014 el BCE. La amarga experiencia del pasado año, cuando Oliver Wyman detectó un déficit de capital en las últimas pruebas de resistencia realizadas en España provocó que Popular tuviese que realizar una macroampliación de capital por 2.500 millones.

Popular presume en su comunicado que tras esta operación se consolida como “uno de los bancos más y mejor capitalizados de España”. La operación anunciada ayer llega después de que Popular alcanzase un acuerdo con la familia del Valle, con la intención de que “BX+ triplique su tamaño en cinco años”, declara el grupo español, lo que explicaría el precio pagado si se tiene en cuenta la rentabilidad de la banca mexicana. Pero el acuerdo entre el grupo mexicano y el banco español puede ampliarse en un futuro, ya que el objetivo es “establecer una alianza estratégica con el objetivo de desarrollar y buscar oportunidades de inversión en el sector financiero latinoamericano”.

Tanto Popular como BX+ intercambiarán sus modelos centrados en el crecimiento del negocio de las pymes y familias en México y Latinoamérica.

Popular también explica que “la entrada de estos nuevos socios dotará de mayor estabilidad y solidez a la base accionarial” y reforzará su solvencia y capacidad de crecimiento, “lo que redundará en nuevas oportunidades para seguir expandiendo su modelo de negocio”.

No es la primera vez que Popular, que cuenta con una pequeña filial en Estados Unidos, Totalbank, pone una pica en Latinoamérica. Fue uno de los primeros bancos españoles en llegar a una alianza con un banco latinoamericano, pero hace más de dos lustros. Ahora tiene 6 oficinas en representación en esta región.

La familia del Valle, que entrará en el consejo de Popular, participa en diversos compañía como Mexichem, líder mundial en sistemas de tubería de plástico y líder en la industria química y petroquímica, y Elementia, un consorcio mexicano que reúne compañías líderes en el ramo de la construcción e industrial.

Los orígenes de sus inversiones financieras se remontan a 1974 cuando fundan BanCrecer y crean el Grupo Privado Mexicano (PRIME). En las privatizaciones bancarias de 1992, adquieren al que más tarde se convertiría en Banco Bital, del que controlan el 25%, que se vendió en 2002 a HSBC. En 2003, la familia del Valle adquiere la licencia de Dresdner Bank México, a lo que siguen sucesivas compras de una arrendadora financiera (Sofimex), una operadora de fondos de inversión (Ofin) y una casa de bolsa (Arka).

En 2007, los del Valle adquieren una compañía de factoring (ING) y en 2011 otra arrendadora financiera (ING). Todas estas unidades de negocio están agrupadas en el Grupo Financiero BX+ especializado en la atención patrimonial, al campo y a las Pymes, que ha mostrado un sólido crecimiento desde su fundación.

Popular, cuya cotización fue suspendida por la CNMV cuando subía 0,051 euros por acción, hasta 4,211 euros, cerró a 4,10 euros por acción, lo que supone una caída del 1,44% respecto al cierre de ayer.

Datos claves de BX+

El Grupo Financiero BX+, creado en 2003, está especializado en pymes, sector agropecuario y captación patrimonial. Cuenta con 5 centros regionales y 26 puntos de contacto que cubren todo el país. Con 23.000 clientes y un balance de 1.850 millones de euros, tiene una mora del 1,6 % y una solvencia del 12,5 %. Los orígenes de la inversión financiera de la familia del Valle se remontan a 1974 cuando fundan BanCrecer y crean el Grupo Privado Mexicano. En las privatizaciones de 1992, compran Banco Bital, del que controlan el 25%. Este grupo fue socio de Banco Santander, pero su relación terminó mal.

 

 

Operación redonda para cerrar el año

Desde todo punto de vista, es una operación redonda para Banco Popular”. Así calificó ayer Ángel Ron la operación por la que un grupo de inversores mexicanos adquirían el 6% del grupo español, a la vez que este tomaba el control de una pequeña entidad financiera del país azteca. Esta inversión repite casi el mismo esquema que Sabadell realizó en septiembre con dos inversores latinoamericanos. También sigue el modelo que siempre ha seguido Popular, alianzas con sus principales inversores. Y es que parece que ha llegado la hora de la internacionalización de la banca mediana. Hay que diversificar riesgos geográficamente, y Latinoamérica vuelve a ser el destino preferido para las entidades españolas. Se mueven sobre terreno conocido. Lo mismo sucede con los empresarios de América Latina en general y de México en particular. España se ha convertido en uno de sus refugios. Puede que una cultura similar pese tanto como el hecho de que el país apunte a una recuperación económica, y todos quieren invertir aquí. Lo mismo sucede con la banca nacional, que prefiere iniciar su expansión en México o EE UU. Más adelante llegará China, país en el que Santander apuesta fuerte. El lunes invirtió 470 millones en la compra del 8% de Bank of Shanghai. El comercio entre China y Latinoamérica es cada vez más importante, una oportunidad a seguir.

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