Da de plazo hasta el próximo lunes para la búsqueda de inversores

Deloitte amenaza a la banca con liquidar Pescanova si no acepta una quita del 75%

Deloitte, administrador concursal de Pescanova designado por la Comisión Nacional del Mercado de Valores, ha advertido a los bancos acreedores de la multinacional gallega que si no aceptan una quita de hasta el 75% sobre la deuda, el grupo pesquero irá a liquidación, de acuerdo a fuentes que participan en las conversaciones.

La consultora se ha propuesto tener listo un convenio de acreedores este mes para que Pescanova eluda cuanto antes la situación concursal en la que se encuentra desde el pasado mes de marzo, con una deuda superior a los 3.600 millones de euros. El concurso de Pescanova es el mayor de una compañía española no inmobiliaria (descontando los de las empresas de sellos Afinsa y Fórum).

En el marco de esta negociación para lograr acordar un convenio de acreedores, Deloitte ha dado de plazo a fondos potencialmente interesados en entrar en Pescanova para presentar ofertas en firme el próximo lunes. La consultora trata de que los fondos lleguen a desembolsar entre 250 millones y 300 millones, de acuerdo con las informaciones aportadas por las fuentes consultadas, una cifra superior a la detectada por PwC en su informe de viabilidad, de 185 millones. La cantidad que Pescanova logre atraer de estos fondos influirá posteriormente en el porcentaje de quita requerido a la banca acreedora.

Entre los inversores contactados por Lazard, el asesor en fusiones y adquisiciones contratado por la banca, se encuentran la familia Carceller y la sociedad Luxempart, accionistas de referencia de Pescanova; el gigante del capital riesgo KKR –que este año participó en una operación de refinanciación con el grupo español Uralita y que recientemente ha creado una filial en España–; Angelo Gordon, un fondo estadounidense que gestiona 25.000 millones de dólares invertidos, y el hedge fund York Capital. También se negocia con el fondo neoyorquino Centerbridge; GSO, fondo controlado por Blackstone, la mayor sociedad de capital riesgo del mundo; y Och Ziff, otro gran fondo de inversión que gestiona más de 39.000 millones de dólares invertidos en operaciones.

Chile, pieza básica

Las fuentes consultadas destacan la importancia que para el futuro de Pescanova tiene la filial del grupo en Chile. En el marco de estas negociaciones con la banca acreedora, el grupo español va a tratar de que no se trocee la filial chilena, que llega a suponer cerca del 30% del ebitda de Pescanova. Para ello es necesario una inyección en la división chilena de 45 millones de euros, según algunas fuentes próximas a las conversaciones.

Pesca Chile entró en concurso de acreedores el pasado mayo, después de que el banco HSBC presionara a la empresa para lograr la devolución de créditos. Los principales acreedores de Pesca Chile son Banco de Crédito e Inversiones (BCI), DNB, Itaú, Banco do Brasil y HSBC, a los que debe 88,2 millones de euros.

El informe preliminar de PwC sobre Pescanova señala que a pesar del concurso, la compañía chilena ha seguido operando con normalidad. La división chilena controla las empresas Acuinova Chile, que emplea a 955 personas, y Nova Austral, con una plantilla de 789 empleados.

Pesca Chile se dedica a la pesca de merluza y Acuinova y Nova Austral operan plantas de cultivo de salmón. Pesca Chile vende el 90% de su producción a empresas de Pescanova, y Acuinova y Nova Austral venden el 80% de su producción a terceros. De acuerdo al informe preliminar de PwC, Pesca Chile tiene una cuota de pesca de merluza en el país del 47%.

El informe preliminar de PwC advertía de que en el proceso concursal de Pesca Chile se había aprobado la venta de plantas y participadas, pero que en todo caso, es Pescanova el propietario del grupo chileno y que cualquier acuerdo sobre un cambio de control de esta división tendría que tener el visto bueno de la matriz.

30 millones por la venta del 50% de su filial australiana

El grupo pesquero informó ayer a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) de la venta del 50% de su filial australiana al grupo japonés Maruha Nichiro. Con esta operación, Pescanova ha obtenido 30 millones de euros, según fuentes próximas a la compañía.

La multinacional española, en concurso de acreedores –el mayor de una compañía española no inmobiliaria, con más de 3.600 millones de deuda– señaló que la operación se enmarca “en la planificación realizada en el proceso concursal y es consistente con el objetivo fundamental de la compañía de elaboración de una propuesta de convenio de acreedores”.

En el comunicado remitido ayer, firmado por el administrador concursal de la compañía, Santiago Hurtado, de Deloitte, se precisa que los activos en Australia, “no estaban incluidos en el perímetro del Plan de Viabilidad elaborado”.

Pescanova compartía al 50% esta sociedad, que se dedica a la captura, importación y distribución de productos marinos (crustáceos y pescados) dentro y fuera de Australia, con Kailis Fisheries Holdings.

Por su parte, la empresa australiana remitió una carta, a la que ha tenido acceso Europa Press, dirigida a varios directores y a los administradores concursales de la pesquera en la que agradecen el trabajo realizado y subrayan la “fructífera relación” de más de 30 años. “Quiero aprovechar esta oportunidad para agradecer a todos los directores de Pescanova, que han contribuido al éxito de Austral Fisheries. Su aportación y profesionalidad ha sido muy valorado”, indica la misiva, en la que se destaca también la “gran ayuda” en este proceso de venta de Senén Touza.

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