Pequeños despachos
El letrado Víctor Cortizo.
El letrado Víctor Cortizo.

Un proyecto propio que llega hasta China

Cortizo Abogados se especializa en asesoramiento a pymes

Víctor Cortizo congrega en su magnética personalidad ingredientes que, como las recetas de la sugerente cocina vanguardista que tanto éxito alcanza hoy, parecen mezclar lo imposible. Exhibe con naturalidad tantos tópicos gallegos que en su conjunto es totalmente atípico. Con espíritu global, mantiene colegiación y despacho en La Coruña, dirige la firma en Madrid y abre una oficina en China. Espíritu ibérico que ahora se plasma en los primeros pasos de asociación con una firma portuguesa para –siempre presenta su particular plus ultra– explorar los mercados lusófonos de Macao.

Espíritu de superación pero calma de procedimiento para, según dice, “crecer sin generar olas” que le puedan hacer zozobrar. Puertas abiertas en un proyecto profesional que, sin prisa pero sin pausa, se extiende con vocación de “apoyar, acompañar y ayudar a las pymes españolas” en su navegación por los mares de los mercados propios y foráneos protegidas de temporales imprevistos. Víctor Cortizo, fundador de Cortizo Abogados, despliega la sólida seguridad de tener claro cuál es su proyecto. Sabe a quiénes se dirige –“la economía española está basada en pequeñas y medianas empresas. Esos son nuestros clientes”– y que lo suyo son “los casos complicados, los retos, solucionar problemas. No hacemos muchos contratos simples, no es lo nuestro”, dice con convencimiento.

Un despacho que se siente cómodo en la sociedad de la información: “Priorizamos que haya una responsable de comunicación sobre otros crecimientos. Es imposible que un despacho que quiera estar al día no se mueva en este ámbito”, en el que incluye desde la comunicación tradicional a las redes sociales.

El despacho


Estructura: dos socios y diez profesionales.
Año de fundación: 1999.
Especialidades: Derecho de los negocios, mercantil, fiscal e internacional.
Dirección: c/ Capitán Haya, 9, 3º. 28020, Madrid.
Web: www.cortizoabogados.com.

Cree el letrado que sus clientes valoran que “sin ser opacos, seamos tremendamente discretos”, ofreciéndoles una isla de tranquilidad donde reposar sus intereses en un mundo de tremenda competencia. Y una decidida apuesta por el networking. “Queremos que nuestros clientes, las empresas a las que representamos, no solo se encuentren seguras con sus asuntos. Queremos que crezcan, que se desarrollen, y eso fortalece también al despacho”, explica Cortizo. “Ponemos en contacto las necesidades y las oportunidades de nuestros clientes. Teniendo la solución cerca, no hay que buscarla más lejos”.

Proactivo con sus representados y militante de espíritu emprendedor, ha buceado con éxito en el mercado secundario de Londres, desde donde van a gestionar impulso económico para las empresas españolas. “En breve tendremos en marcha iniciativas que van a fortalecer los proyectos de muchas empresas aquejadas ahora de la rigidez del crédito en España”. Música celestial cuando los acuíferos del crédito parecen secos para las empresas en la banca española.
Y entre col y col, Víctor Cortizo tiene tiempo para alguna lechuga. Persona de principios, “de intensa militancia en los movimientos cristianos”, ha promovido desde el despacho la Fundación Arepo, que pretende recuperar el patrimonio religioso deteriorado para ponerlo en valor desde el punto de vista económico y social. Una fundación que comparte los valores de Cortizo Abogados: “No esperar que otros te resuelvan los problemas. Siempre hay grandes oportunidades para poder vivir dignamente y ganarse la vida”, asevera.

Y, oiga, ¿cómo lo hacen?, pregunta uno pensando en la complejidad de administrar tres oficinas desde La Coruña a China, operaciones en una docena de países, una fundación, y no dar muestras ni por asomo de ansiedad ni agobio en ningún rincón del despacho. “Es que nos los pasamos bien trabajando porque nos gusta mucho lo que hacemos”. Buen producto para la exportación.

Normas