La industria crea un distintivo en el segmento de belleza
Una crema de Germaine de Capuccini ofrecida a los usuarios de un spa.
Una crema de Germaine de Capuccini ofrecida a los usuarios de un spa.

Un sello para acreditar que los productos de lujo lo son

El objetivo es garantizar la calidad del producto y atraer turismo de alto nivel

El sector creció un 15% en 2012, con una facturación de más de 4.880 millones de euros

La industria del lujo, una de las pocas en España que sigue creciendo con tasas de dos dígitos, quiere que la bonanza que atraviesa sea sostenible en el tiempo. La Asociación Españoladel Lujo (AEL), que agrupa a 50 firmas de productos de alta gama y que preside Beatrice d’Orléans, presentó ayer el sello Luxury Spain Beauty. La iniciativa, centrada en este caso en los bienes dedicados a la belleza y la salud, tiene dos objetivos. Por un lado, servir de garantía a los compradores de que el producto que están adquiriendo es de primerísima calidad. Y por otro, atraer el denominado turismo de luxury wellness. Esto es, extranjeros de poder adquisitivo medio-alto y alto que vienen a España a darse tratamientos de belleza o de salud.

Barcelona, la tienda más rentable de España

La distribución de las ventas de lujo en la geografía española no es regular. Los productos de alta gama tienen buena salida gracias al turismo con alto desembolso. De ahí que Barcelona sea, con diferencia, la ciudad de referencia en el consumo de lujo: concentra el 32% del total. Le siguen Marbella y, en tercera posición, Madrid, repartiéndose ambas en torno a un 45% de la tarta. Ibiza y Mallorca acaparan otro 13%, y el 10% restante se reparte en el resto de España.

La cosmética y la restauración son los dos subsectores más importantes para el lujo, según apuntó ayer Cristina Martín, presidenta ejecutiva de la Asociación Española del Lujo. Perfumería y belleza emplean de forma directa a unas 35.900 personas, a las que se suman otras 150.000 de forma indirecta.

La atracción de este segmento de turistas se considera clave para que el lujo siga manteniendo sus actuales cifras: los productos y servicios made in Spain facturaron 4.788 millones de euros en 2012, un 15% más que en el año anterior, y las perspectivas para este ejercicio son “muy buenas”, según se repitió durantela presentación. Rusos, alemanes y chinos son los principales clientes del lujo español... dentro de España.

Captar turistas extranjeros con un alto nivel de renta es también uno de los pilares de la estrategia del Gobierno. Así lo aseguró durante la presentación de la iniciativa la subdirectora general de Desarrollo y Sostenibilidad Turística, Elena Valdés del Fresno. “El turismo de salud y belleza es un nicho de futuro en Europa debido al envejecimiento progresivo de la población”, aseguró. “El poder de gasto de estos visitantes es seis veces mayor a la media, su estancia oscila entre los 10 y los 20 días y son grandes consumidores de oferta complementaria”, apuntó.

Orientados a la exportación

El del lujo es un sector orientado a la exportación: coloca el 40% de la cifra de negocio fronteras afuera. Turquía, Hong Kong, Alemania y México son los mercados que mejor funcionan, con permiso de Oriente Medio (principalmente Arabia Saudí, Irán y Emirátos Árabes Unidos).

El sello Luxury Spain Beauty, que por el momento reúne a ocho compañías (entre ellas Alquimia, Germaine de Capuccini oCarmen Navarro), se dedicará a pasear los productos españoles de alta gama en foros y ferias internacionales. Desde la AEL apuntan que la iniciativa pronto contará con 30 compañías adheridas.

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