PERSISTE LA AMENAZA BAJISTA EN EL EUROSTOXX. Tras la complicada figura trazada el jueves pasado, el selectivo europeo logró salvar los 3.009 puntos a cierre semanal, sin trazar una extensa vela bajista. Aunque llegó a perderlos intradía, dibujó un martillo sobre el soporte que auguraba respuesta de los toros que de momento no logrado salir con fuerza en busca de los máximos del 2011. Un cierre por debajo de los 3.009 puntos y todo apuntaría hacia los 2.900 puntos, previa cesión de la directriz alcista sobre los 2.955 puntos. Sólo por encima de la posible estrella fugaz se anularía el ultimátum bajista.
PERSISTE LA AMENAZA BAJISTA EN EL EUROSTOXX. Tras la complicada figura trazada el jueves pasado, el selectivo europeo logró salvar los 3.009 puntos a cierre semanal, sin trazar una extensa vela bajista. Aunque llegó a perderlos intradía, dibujó un martillo sobre el soporte que auguraba respuesta de los toros que de momento no logrado salir con fuerza en busca de los máximos del 2011. Un cierre por debajo de los 3.009 puntos y todo apuntaría hacia los 2.900 puntos, previa cesión de la directriz alcista sobre los 2.955 puntos. Sólo por encima de la posible estrella fugaz se anularía el ultimátum bajista.

Ruleta rusa

Los toros logran detener el inicio de la corrección en la renta variable.

Pero la amenaza bajista continúa, especialmente en Europa.

El Ibex muestra claros signos de agotamiento tras alcanzar los 9.600 puntos.

Continúa la presión bajista y se mantiene la incertidumbre en toda la renta variable. Si bien los alcistas lograron salvar el pasado cierre semanal la difícil situación que tenían por delante, impidiendo el desarrollo de una extensa vela bajista que confirmara las temibles figuras del día BCE, el riesgo no ha desaparecido de momento. Sólo un cierre por encima de ellas se anulan evitando el posible techo temporal y la señal de agotamiento. El viernes pasado hubo momentos de mucha tensión en nuestro continente. Algunos selectivos como el Eurostoxx y el Cac, perdieron intradía los soportes claves del corto plazo, los 3.009 puntos y los 4.236 puntos respectivamente. A cierre terminaron recuperados, trazando bonitos martillos que sugerían la posibilidad de reacción alcista. Wall Street tuvo un cierre semanal legendario. Volvieron a lo más alto después de las envolventes bajistas.

El Campeador por su parte alcanzó la parte baja de la bandera de consolidación o lateral en los aledaños de los 9.600 puntos. Alcanzó los 9.613 puntos. Último soporte tras el cual el movimiento consolidativo queda atrás para entrar en una más que probable corrección de mayor calado. Por debajo de ese nivel, los descensos podrían acentuarse de manera considerable. Los 9.439 y los 9.036 puntos son los siguientes objetivos que pudieran estar maquinando en las filas bajistas, como ya hemos apuntado en anteriores análisis. El selectivo español es el que peor lo está pasando. Ya venía sesiones atrás descolgándose del resto de índices y tirando del resto a la baja con su incertidumbre. El agotamiento en el Ibex empieza a ser evidente.

Quienes no dieron su brazo a torcer fueron los toros en Wall Street. Tras las poderosas envolventes bajistas del jueves pasado, devolvieron el golpe de manera magistral con una vela similar al alza y recuperaron la zona de máximos. A pesar de la altura y de la fuerte resistencia a la que se enfrenta, el índice Dow Jones, el bastión de los toros se mantiene firme. El inicio semanal dio un leve respiro a los alcistas con ligeras subidas del +0,6% de media en Europa y con los selectivos americanos prácticamente parados en lo más alto.

Pero ayer martes de nuevo los osos volvían a la carga. No permitieron que los toros salieran al alza de nuevo, deteniendo rápidamente el intento de contraataque alcista del lunes. La igualdad de fuerzas se mantiene en nuestro continente, sin dar pistas fiables de quien se llevará la mano en el próximo impulso del corto plazo. Los golpes entre ambos ejércitos fueron especialmente cruentos en nuestro selectivo. Más violentos del lado de los osos. Los zarpazos dejan explosivas caídas en zonas que hacen de resistencia tras perderse como soportes, principio de polaridad.

En la sesión de ayer nada más comenzar, sobre los 9.820 puntos, tuvimos otra demostración del férreo control que mantienen los osos en el Ibex, después de intentar superarlos por segundo día. El Campeador se dejó a cierre un -0,84% hasta los 9.707 puntos y alcanzando mínimos intradía sobre los 9.684 puntos. Por debajo de los 9.670 puntos, la vuelta de nuevo hacia el precipicio de los 9.600 puntos parece asegurada. No obstante, para creer en el comienzo de la corrección, esta debería producirse de manera global. Aunque es posible que el intuitivo Ibex sea quien abra el melón correctivo. No sería la primera vez.

Todos los principales índices deberían perforar a cierre sus soportes del corto plazo, esto es, los mínimos alcanzados la semana pasada en muchos casos. Prestando especial atención a los ya mencionados Eurostoxx y Cac francés en Europa. Ayer se dejaron un -0,59% y un -0,61% hasta los 3.034 y 4.263 puntos respectivamente. En el resto de bolsas europeas, el Káiser germano cerró sesión ayer sobre los 9.076 puntos, descenso del -0,34%. Se sujeta bien por encima de los 9.000 puntos y ha alcanzado el 61,8% de retroceso Fibonacci de la peligrosa figura en forma de estrella fugaz sobre los 9.126 puntos. Pasando ese nivel, el selectivo germano podría volver a atacar los 9.200 puntos para anular la pauta bajista. Sólo cerrando el hueco alza de los 8.900 puntos habrá debilidad en los blindados alemanes.

El Gentleman inglés juega sus bazas del corto plazo sobre el soporte de los 6.700 puntos tras el martillo trazado en la complicada sesión del viernes sobre los 6.642 puntos. Por debajo los bajistas tomarían el control y evitarían temporalmente el segundo asalto a los máximos sobre los 6.950 puntos. Trazó con antelación el día 30 de octubre, una estrella fugaz sobre los 6.819 puntos que de momento ha echado atrás a los toros. Ayer se quedó sobre los 6.726 puntos cediendo un limitado -0,02%. Por su parte el César italiano se juega el corto plazo sobre los 19.000 puntos. Mantiene un triple techo sobre las cercanías de los 19.500 puntos. Por debajo de los 18.812 puntos y cerrando más allá de los 18.663 puntos se activa la nociva pauta. Ayer cedió un -0,54% hasta los 19.005 puntos

El cuanto a Wally, muy importante será ver si la tecnología pierde el hueco alcista ya cerrado sobre los 3.863 puntos. El Nasdaq Composite levantó un nuevo hueco al alza desde esa zona el viernes pasado y dibujó un posible harami alcista cuya parte superior se encuentra en los 3.919 puntos. Ayer terminó por tercer día consecutivo sobre ese mismo nivel y dos días completamente plano. Habrá que ver si puede superar la contundente envolvente bajista del jueves pasado, con máximos en los 3.938 puntos. Confirmaría el mencionado harami alcista y daría alas a los alcistas.

Tanto el Dow Jones como el S&P 500 cedieron ligeramente posiciones ayer. Se mantienen en la parte alta sin dar su brazo a torcer de momento, tras devolver el duro golpe a sus adversarios. Envolvente contra envolvente y detenidos en máximos desde el principio de la presente semana. El General Custer cedió un -0,24% hasta los 1.767 puntos y el Sargento de Hierro un -0,21% sobre los 15.750 puntos. Si los alcistas rompen al alza en los tres índices americanos, sería muy extraño que Europa no les acompañara. La emoción y el suspense siguen por todo lo alto. Como en una ruleta rusa, los dos adversarios se están disparando a la espera de la detonación, los osos en Wall Street y los toros en Europa. Veremos a quien se le dispara la bala.

Irving Kahn dijo en una ocasión que "la paciencia es el elemento clave para el éxito y la rentabilidad y, por tanto, no es aconsejable abandonar o cambiar la filosofía de inversión sólo porque los rendimientos no son los esperados”. Veremos si la paciencia se convierte en agotamiento en el Ibex o no.

Kahn, nacido el 19 de Diciembre de 1905 (está cerca de 108 años) es una leyenda viva en Wall Street. Comenzó su carrera en 1928 por lo que pudo vivir el crack de 1929 en primera persona, y a día de hoy sigue en activo. Precisamente hizo su primera transacción financiera en el verano de 1929, meses antes del crash. Su entusiasmo siempre fue su mejor baza y en sus principios ya se intuía lo lejos que llegaría su carrera; En su primera semana de trabajo, coincidiendo con la crisis, le recortaron su sueldo de 100 dólares a 60 por semana, su jefe le pregunto por qué ante la mala noticia tenía una sonrisa dibujada en su rostro. Kahn le contestó: “estoy feliz porque no me echó”.

Fue profesor ayudante del gran Benjamin Graham quien le influyó de manera intensa, y al que hace alusión de forma continua. Su filosofía de inversión, consiste en buscar negocios que estén subvalorados pero que a su vez tienen un alto potencial de crecimiento escondido. En la actualidad es Presidente de Kahn Brothers Group, Inc. A pesar de ser multimillonario, es un hombre de costumbres sencillas. Opina que hay que centrarse en lo esencial de la vida para vivir más y mejor. Aunque su longevidad está vinculada a la genética; su hermana falleció a punto de cumplir 110 años y su hermano menor tiene 101. De hecho el grupo familiar está siendo estudiado por el Dr. Nair Barzilai del Centro Médico Albert Einstein. Por cierto preguntado hace poco por su posible retirada, Irving aseguró que no tiene pensado retirarse ¡por ahora!

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