NIVELES CLAVE EN EL IBEX. Tras la envolvente bajista del pasado miércoles, el selectivo español logró levantar una vela penetrante sobre los 9.800 puntos. Muy cerca de la directriz acelerada. Perder ese nivel, daría inicio a la corrección que puede llevar al Campeador a los sobre los 9.439 puntos. Por debajo, los 9.036850 puntos que serían un lugar idóneo para entrar en la tendencia alcista del Ibex. Por encima de los 9.900 puntos, los alcistas evitarían el proceso correctivo a cierre semanal.
NIVELES CLAVE EN EL IBEX. Tras la envolvente bajista del pasado miércoles, el selectivo español logró levantar una vela penetrante sobre los 9.800 puntos. Muy cerca de la directriz acelerada. Perder ese nivel, daría inicio a la corrección que puede llevar al Campeador a los sobre los 9.439 puntos. Por debajo, los 9.036/850 puntos que serían un lugar idóneo para entrar en la tendencia alcista del Ibex. Por encima de los 9.900 puntos, los alcistas evitarían el proceso correctivo a cierre semanal.

Las espadas en todo lo alto

Los alcistas plantan cara a sus adversarios en el Ibex.

Entre los 9.800 y 9.900 puntos se define el inicio o no de la corrección.

El Dax no cede y busca incansable la conquista de los 9.000 puntos.

Se presumía clave la jornada de ayer en el selectivo español, tras la fuerte envolvente bajista dejada el día anterior. Todos los ojos estaban puestos en los resultados de la banca y como se los tomaría el mercado tras la debacle del sector el día previo. Los 9.800 puntos eran la clave para saber si se iniciaría la corrección definitivamente, con una segunda vela negra que dejara el cierre semanal en manos de los osos. Y los 9.900 puntos, el nivel donde los alcistas darían un golpe mano para detener las perversas intenciones de sus adversarios. La tensión del Campeador se sentía en preapertura y en los primeros movimientos.

Se abría la sesión con un ligero hueco a la baja hasta los 9.808 puntos. Durante unos instantes se presagiaba lo peor, perforar de nuevo los 9.800 puntos. Pero las primeras velas de pequeño minutaje daban el primer aviso. Habrá lucha dibujaban, dejando sólidas y extensas velas verdes. Volvían a dejar plano al Campeador. La ofensiva alcista no se hizo esperar. Cornada tras cornada, a las nueve y media de la mañana se tocaban los 9.900 puntos de manera contundente. Europa acompañaba, especialmente el Dax que se mostró tajante en su búsqueda de los 9.000 puntos.

Pero no iba a ser todo tan sencillo como parecía. Como les comenté ayer, en la Bolsa nunca lo es. Sobre las once de la mañana, los osos habían dado la vuelta a la tortilla. Devastadora respuesta que llevaba al Campeador de nuevo a la zona del precipicio en los 9.814 puntos. Ver para creer. Momentos duros y decisivos que dejaban las cosas igual de críticas que al principio. Son instantes de alto riesgo no apto para traders débiles, en los que en un instante hay que decidir si arriesgar o quedarse fuera. Pero sabiendo que el stop de protección está ahí al lado, a pocos puntos. No había mucho que perder del lado alcista. En los 9.800 puntos estaba la clave y la ventana de trading para los intradía. Así ve un trader el gráfico.

Los que creyeron en la tendencia alcista de fondo acertaron. Los toros volvían a ganar altura. Eso sí, ya no fue tan sencillo. Cada que vez que se acercaban a los 9.880 puntos, sus enemigos respondían una y otra vez. Y sobre los 9.850 puntos, los bajistas cejaban en su empeño. Ambos ejércitos sabían lo mucho que se jugaban. Fue en los últimos instantes de la sesión, cuando lo toros asestaban la última y definitiva cornada. Antes de la subasta el Campeador marcó los 9.904 puntos. Tras ella, cerró en los 9.915 puntos con un ascenso del +0,89%. Los alcistas habían conseguido el objetivo de su ofensiva. Salvar los 9.800 puntos y cerrar por encima de los 9.900 puntos.

Una sesión de poder a poder en la que no sólo se eludió el inicio de la corrección, tras la severa envolvente bajista trazada el día anterior. Los toros dejaron plasmada sobre el gráfico una vela penetrante como respuesta. Esta se produce cuando supera el 50% de la longitud de la vela bajista previa. Una figura alcista que avisa claramente. Los toros no van a dar a dar su brazo a torcer así como así. Si sus contrincantes quieren comenzar la corrección, tendrán que imprimir más intensidad. Parar una envolvente bajista tan violenta como la del miércoles pasado es muy complicado. Y se hizo.

En principio, los toros tienen vía libre hasta los 9.960/65 puntos para la sesión de hoy. Nivel inferior del hueco bajista abierto tras la envolvente bajista. Pasado ese nivel, la parte superior del gap sobre los 10.012 puntos. Si logran cerrarlo a cierre semanal de hoy, fin del intento de corrección. No lo pondrán fácil los osos, eso es seguro. A estos sólo les queda volver a los 9.800 puntos sin cerrar el citado gap. Todo indica, viendo el resto de selectivos de la renta variable que los alcistas saldrán victoriosos. Pero las velas han de confirmarlo. Hoy en la apertura, los bajistas volvían a atacar con fuerza, llevando al selectivo español hacia los niveles de los 9.820 puntos. Veremos a cierre como termina la batalla semanal y que vela dibuja.

En Europa destacamos como ya hemos citado la robustez del Káiser germano. Parece decido a conquistar los 9.000 puntos. Abrió la sesión con hueco al alza y se fue hacia arriba sin mediar grandes cesiones hasta alcanzar máximos sobre los 8.987 puntos. A cierre marcó los 8,980 puntos con una subida del +0,68%. Muy atentos a la superación de la cota 9.000 en el Dax. Puede traer una nueva euforia a los mercados.

Otra de las claves que advertíamos ayer parece que se ha resuelto, la del César italiano. Ayer reconquistó los 19.000 puntos. Subió un meritorio +1,28% hasta los 19.152 puntos. Trazó un extenso martillo que casi envuelve por completo la vela bajista previa. Se quedó a las puertas de la parte inferior del hueco a la baja del miércoles. Será importante que mantengan a cierre semanal esos 19.000 puntos. También el Emperador europeo se alejó de la primera zona de soporte en los 3.009 puntos. Ascendió ayer un +0,72% hasta los 3.038 puntos, superando la vela negra previa y la parte inferior del hueco bajista. La lucha por conquistar los máximos de 2011 sigue en pie, los 3.077 puntos esperan a pocos puntos.

En Wall Street alzas en todos sus índices. Destacó el Dow Jones que parece ir ganando fuerza en las últimas sesiones en su busca de los máximos históricos sobre los 15.709 puntos. Ayer ascendió un +0,62% hasta los 15.509 puntos. Buena señal que el sargento de hierro vaya dejando atrás la falta de momento alcista y anule esa divergencia con sus homólogas que baten máximo tras máximo.

El general Custer se mantiene en la parte superior de su gran canal alcista de largo plazo sin despegarse ni hacia arriba ni hacia abajo. Ascendió un +0,33% hasta los 1.552 puntos. Como en el caso del Káiser germano, salir con fuerza y dejar atrás el gran canal, podría ser la espoleta que dispare al resto de la renta variable hacia un nuevo fuerte impulso. La tecnología sigue imparable en busca de nuevos máximos. El Nasdaq Composite ascendió un +0,56% hasta los 3.928 puntos. Dibujó una pequeña pero sólida vela alcista tras el doji previo. Mientras no cierre el hueco sobre los 3.882/63 puntos sólo cabe seguir subiendo en próximas sesiones.

William Delbert dijo una vez, "el agua tiende a su nivel. Se puede forzar este nivel mediante una bomba de agua, aunque al dejar de bombear no se requiere ninguna fuerza para que el agua vuelva a su nivel natural. Las acciones funcionan de la misma forma". Hoy veremos a cierre semanal que nivel es el del Ibex, si por encima de los 9.900 puntos o por debajo de los 9.800 puntos.

Delbert Gann (1878-1955) nació en Lufkin (Texas) en una familia pobre. Tuvo que andar durante tres años, siete millas todos los días para ir al colegio. No pudo ir al Instituto. Con 16 años comenzó a trabajar entre otros empleos en un almacén de algodón. En 1903 se marchó a Nueva York. En 1907 Gann trabajó como broker en la ciudad de Oklahoma haciendo muchísimo dinero en apenas un año.

Para verificar el expediente histórico de operaciones de Gann, un observador independiente le controló sus operaciones durante el mes de octubre de 1909. En 25 días de mercado, Gann hizo 286 operaciones en varias acciones. Del total de operaciones sólo le resultaron fallidas 22, es decir ganó dinero en 264 operaciones. El capital con el que operaba se dobló en diez veces, es decir obtuvo una rentabilidad del 1000%. Su profesionalidad como trader, le llevo a vender su “Great Master Course” (Gran Curso Maestro) por 5.000 dólares en 1954, la media de lo que costaba una casa por aquel entonces.

Gann murió en 1955 a los 77 años de edad. Fue enterrado, en el cementerio Green-wood de Brooklyn, en una colina con vistas al horizonte de Manhatan y su tan amada Wall Street. Fue un auténtico pionero en el campo de análisis técnico, siendo el trabajo duro la verdadera clave de su éxito. Llegó a estar nueve meses trabajando día y noche. Descubrió infinidad de métodos de análisis, que hoy día se usan en multitud de lugares del mundo después de casi 50 años después de su muerte.

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