Isidro Fainé, presidente del grupo 'La Caixa'
El valor de la imaginación

El valor de la imaginación

La situación económica se encuentra en un punto de inflexión. Los últimos datos del Banco de España, que confirman la salida de la recesión, coinciden con indicios positivos en comercio exterior, competitividad o inversión extranjera, entre otras áreas clave para impulsar el dinamismo económico. Sin embargo, pese que la vuelta al crecimiento está cada vez más cerca, debemos recordar que todavía queda mucho trabajo para poder hablar, propiamente, de recuperación.
Las previsiones apuntan a que el mercado laboral no se revitalizará con la rapidez que sería necesaria, lo que puede convertirse en un peligroso escollo con graves consecuencias: lastra la confianza y, sobre todo, incrementa el riesgo de pobreza y exclusión social de muchas familias.
Por este motivo, nuestra máxima prioridad ha de ser la creación de empleo. A ello hemos de dedicar todo nuestro esfuerzo y todos nuestros recursos, empezando por el más valioso con el que podemos contar: nuestra capacidad de innovación. Porque, como decía el físico alemán Albert Einstein, "la imaginación es más importante que el conocimiento".

La verdadera esencia de la innovación radica en pensar formas distintas de hacer las cosas. Y en esto somos afortunados porque, gracias a la vertiginosa evolución tecnológica, vivimos una época privilegiada para imaginar nuevas soluciones a los problemas. Cada nueva herramienta que aparece es una oportunidad para buscar nuevas propuestas que presentar al mercado y nuevas formas de organizar los procesos. Y todavía hay un elemento más que, en mi opinión, es el auténticamente revolucionario: las nuevas tecnologías permiten estar más cerca que nunca del cliente, entender mejor sus necesidades y brindar un servicio plenamente adaptado a sus demandas.

Los casos de éxito empresarial de nuestros días demuestran que la innovación es el camino. Incluso sectores tradicionales, como la alimentación, la minería o el tratamiento de residuos -premiados en esta nueva edición de los Premios a la Innovación Empresarial de Cinco Días-, han descubierto la forma de añadir más valor a sus productos y encauzar su actividad hacia planteamientos más rentables y sostenibles.

El sector financiero no es ajeno a esta tendencia. La innovación ha enriquecido la relación con los clientes, que ahora pueden utilizar servicios de su entidad en cualquier momento del día y desde cualquier lugar. Por ejemplo, "la Caixa", líder en banca electrónica, cuenta con 9,4 millones de usuarios de banca online y más de 3,3 millones de clientes de banca móvil. Aplicaciones que permiten personalizar tarjetas con fotos tomadas desde el teléfono, compartir gastos por códigos QR o consultar las cuentas con el mando a distancia de la televisión ya forman parte de la oferta de servicios habitual. Esta apuesta de "la Caixa" ha recibido algunos de los premios internacionales más prestigiosos, como los concedidos por la revista financiera Euromoney como "Mejor Banco del Mundo en Innovación" y "Mejor Banco de España" 2013, o el otorgado por Efma y Accenture como "Global Innovator Winner 2013".

Todavía queda mucho por hacer. Pero soy plenamente optimista porque, de la misma manera que el sector financiero y la economía mundial están afrontando retos de una complejidad pocas veces vista antes, nunca hasta ahora hemos dispuesto de la tecnología y los posibilidades actuales para aplicar con éxito el recurso favorito de Einstein: nuestra imaginación.

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