EL EUROSTOXX SE ACERCA A SU GRAN RESISTENCIA. El selectivo europeo alcanzó ayer zonas próximas a los máximos del año 2011, sobre los 3.077 puntos. Los bajistas están en una complicada situación sobre el gráfico. O reaccionan con fuerza o en breve perderán la gran trinchera del largo plazo. En la apertura de hoy, los osos logran acercarse a los 3.009 puntos. Primer nivel relevante en el corto plazo. Queda por ver si estamos ante la esperada corrección o simplemente un paso atrás para romper la gran resistencia.
EL EUROSTOXX SE ACERCA A SU GRAN RESISTENCIA. El selectivo europeo alcanzó ayer zonas próximas a los máximos del año 2011, sobre los 3.077 puntos. Los bajistas están en una complicada situación sobre el gráfico. O reaccionan con fuerza o en breve perderán la gran trinchera del largo plazo. En la apertura de hoy, los osos logran acercarse a los 3.009 puntos. Primer nivel relevante en el corto plazo. Queda por ver si estamos ante la esperada corrección o simplemente un paso atrás para romper la gran resistencia.

Los bajistas reaccionan contra las cuerdas

Dos selectivos europeos alcanzaron ayer niveles clave.

El Eurostoxx se acercó a los aledaños de los 3.077 puntos y el Dax a los 9.000.

En la apertura de hoy, los osos sueltan su primer zarpazo.

Continuaron ayer imparables los alcistas en Europa y sus principales índices marcan máximo tras máximo anual sin mostrar signos de agotamiento. La media europea ayer fue del +0,5%. La espiral alcista mantiene su inercia y una velocidad de crucero que de momento no parece reducirse. El Campeador sí se tomó ayer un pequeño descanso, consolidando el nivel de los 10.000 puntos, después de alcanzar los 10.054 puntos. A cierre terminó sobre los 10.012 puntos con un ligero descenso del -0,25%. Trazó una pequeña vela en forma de doji que en principio sólo indicaba una breve pausa, para después poder continuar con las alzas. En apertura de hoy, el Ibex abrió con hueco a la baja y sobre las diez de la mañana, cedía casi un -2%. Habrá que ver a cierre de hoy como termina.

Pero sí hubo en nuestro continente dos movimientos de gran importancia y a los que debemos prestar mucha atención en próximas sesiones. Fueron en el Emperador europeo y en el Káiser germano, donde se rozaron niveles clave que ya comentamos con anterioridad en estos últimos análisis. El Eurostoxx se quedó a las puertas de los 3.077 puntos. Nivel que marcó máximos a primeros del año 2011. Tocó los 3.056 puntos ayer, para cerrar la sesión en los 3.045 puntos con un ascenso del +0,57%. La conquista de esa épica resistencia, tras dejar atrás el canal alcista del largo plazo hace dos semanas, es una gran hazaña técnica sobre el gráfico. También lo hemos mencionado ya. Si la confirma a cierre mensual nos daría dos valiosas claves. A la ofensiva alcista aún le queda recorrido en el corto plazo y lo que es más importante, abría la puertas a los 3.400/500 puntos en el medio plazo.

Habrá que ver la reacción de los osos en estos niveles. Pueden salir en cualquier momento a defender trincheras tan vitales. Mientras no perforen los 2.955 puntos, el ejército bajista no eludirá el riesgo de rotura al alza en el corto plazo. Por encima de los 3.009 puntos la salida puede ser inminente. El único aliado de los bajistas en este momento es la altísima sobrecompra. Todos los indicadores y osciladores están en zona de máximos. Para dar por bueno el fracaso de este primer asalto de los toros y un posible techo temporal, los osos tienen que echar abajo los 2.851/77 puntos. A pesar de la altura alcanzada en los largos impulsos, no aparece vértigo ni señal de debilidad en las fuerzas alcistas.

En el caso del Káiser la situación sobre su gráfico es bien diferente, como ya comentamos en anteriores análisis. Está en liga de los grandes. Pero no menos importante es su situación en estos momentos. El índice germano está en subida libre absoluta, lo que da un plus de energía en sus movimientos. Esta se retroalimenta con facilidad. Va ganando altura a gran velocidad desde que cubrió por completo el hueco sobre 8.509 puntos. Ayer rozó los 9.000 puntos, trazando máximos en los 8.987 puntos. A cierre de sesión fue el selectivo que más ascendió con diferencia, un +0,90% hasta los 8.947 puntos.

Superar los 9.000 puntos con una confirmación mensual dejaría ya sin resistencia alguna al Dax, también lo citamos en su análisis. Es otra de las grandes claves para ver un final de año por todo lo alto. Habría superado la directriz superior del gran canal alcista de fondo. El cielo del Káiser quedaría completamente abierto .Si los toros logran la proeza, las tropas bajistas pueden echarse a temblar en la renta variable global y salir huyendo en estampida, dando inicio a un nuevo y fuerte impulso.

Mientras los osos no logren cerrar el último hueco al alza entre los 8.723 y los 8.757 puntos, el peligro de un duro revés para sus tropas en el selectivo alemán no pasará. Por encima de los 8.865/70 puntos, la ruptura puede producirse en cualquier instante. Para abortar la ofensiva alcista de los 9.000 puntos, los bajistas deben cerrar el citado gap alcista sobre los 8.509 puntos. Como mínimo con un cierre diario. Pocas opciones por tanto tienen los osos y el tiempo se acaba. Se quieren contraatacar debe ser de inmediato.

Si a todo esto le unimos las nítidas figuras de giro en velas semanales que han protagonizado en Wall Street, tanto el general Custer como el Nasdaq y que también están en subida libre, marcando nuevos máximos, podemos decir que los osos se encuentran contra las cuerdas y en un momento muy delicado en la renta variable. Pueden caer noqueados en cualquier momento. La apertura a la baja de hoy les da algo de aire, pero en Europa los descensos en principio no son tan abultados como en nuestro selectivo. No van más allá del -1%.

Nicolas Darvas (1920-1977) dijo en una ocasión, "no hay ninguna actividad humana que genere tantos comportamientos irresponsables como la bolsa". Quizás sea por esto por lo que sus movimientos sean tan imprevisibles. Darvas fue un emigrante húngaro que estudió economía. Gran trader que desarrolló su propia técnica de inversión que se denominó, las “cajas de Darvas“, un método de entrada por escalonamiento progresivo. Sin embargo compaginaba esto con otra actividad: bailarín profesional de gran éxito. Mientras Darvas andaba de gira se comunicaba con sus corredores mediante telegrama.

Al regreso de una de sus giras y con una gran fortuna, la influencia de los tiburones de Wall Street, con sus rumores y noticias, hizo que Darvas sufriera grandes pérdidas. Decidió volver a lo que le había funcionado y se alejó de Wall Street. En 1959 se encerró en un hotel y limitó el contacto a sus corredores mediante telegrama. Dormía cuando Wall Street cotizaba y trabajaba cuando el mercado estaba cerrado. No leía ninguna noticia y seguía sus acciones en sus gráficos pintados a mano. Al salir del hotel, 18 meses más tarde, había ganado más de dos millones de dólares.

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