El último fármaco lanzado por la compañía
Aclidinio, el nuevo motor internacional de Almirall

Aclidinio, el nuevo motor internacional de Almirall

Está previsto que este nuevo fármaco sea ya en 2013 su producto con más facturación y llegue a 18 países

Tras más de 15 años de investigación y dedicación de ingentes cantidades de recursos humanos y económicos, la compañía Almirall logró un importante éxito de proyección mundial en el ámbito de la salud con el desarrollo de un nuevo fármaco para tratar la EPOC (la enfermedad pulmonar obstructiva crónica), el aclidinio, y de un nuevo dispositivo de inhalación para su administración que mejora sensiblemente la eficiencia del tratamiento”. Así presenta la fundación Cotec su primera publicación destinada a los casos de éxito de productos españoles innovadores en el exterior. Y es que el recién aprobado fármaco aclidinio ya va a suponer en 2013 la mayor fuente de ingresos de la cotizada.

El producto bromuro aclidinio fue aprobado por las agencias del medicamento de Europa y EE UU (EMA y FDA, respectivamente) el pasado año. En el primer semestre de 2013 ya ha aportado 38,7 millones de euros del total de 343 millones de ventas del laboratorio catalán. Se espera que ya en este ejercicio supere a Ebastel (un antihistamínico), que en 2012 ingresó alrededor de 90 millones de euros pero que, debido a la pérdida de patente y entrada de genéricos, reducirá sus ventas. “Estimamos que el aclidinio ofrecerá unos ingresos de 94 millones en 2013”, apunta Ignacio Ortiz Mendivil, analista del banco BPI.

El fármaco tiene el nombre comercial de Eklira. Almirall ha firmado un acuerdo de comercialización con el laboratorio italiano Menarini, que se ocupará de los mercados europeos, donde el producto se llamará Bretaris, y con la compañía Forest para los pacientes en EE UU, donde se denominará Tudorza. Adicionalmente, Almirall ha presentado la patente de Genuair, que es el inhalador que se usa para administrar el medicamento.

“Esta tecnología española es un avance mundial en la terapia de la EPOC, proporcionando una mejora muy significativa tanto en la eficacia del tratamiento como en la calidad de vida de los pacientes”, señala el informe de Cotec. Esta enfermedad se caracteriza por una dificultad para respirar persistente y progresiva. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 200 millones de personas padecen la EPOC en todo el mundo. En 2005 más de tres millones murieron por esta enfermedad, una de las principales razones de fallecimientos de ese año. La OMS pronostica que en 2030 esta enfermedad será responsable de cerca del 8% de todos los decesos, y representará algo más de la cuarta parte de los relacionados con el consumo de tabaco, siendo solo superada por el cáncer y por las enfermedades cardiovasculares.

77,8 millones de beneficio

En 2012, Almirall presentó un resultado neto de 77,8 millones de euros, un 20,5% menos que en 2011, una línea descendente que el mercado también espera para este ejercicio. Y es que las medidas de control de precios en España, la alta inversión en marketing de los nuevos productos y la inversión en I+D ha lastrado en parte los beneficios, según el analista de BPI. Pero se espera que para 2014, las ventas de los fármacos recién incorporados ya comiencen a elevar en gran medida los resultados.

La propia compañía declaraba, en la última presentación de resultados semestrales, que el mercado para esta patología ya supone casi 9.000 millones de euros. Almirall ha conseguido ser el laboratorio que lance la segunda terapia para EPOC, dentro de los conocidos como segmento de fármacos LAMA (antimuscarínicos de larga duración). El primero en llegar y actual líder, con 2.200 millones en ingresos, es el Spiriva de Boehringer Ingelheim, con un 60% de las ventas en EE UU. “El objetivo de Almirall debe ser ganar algo de cuota a Spiriva”, cree Ortiz Mendivil.

“El aclidinio tendrá un impacto de 720 millones de euros en los ingresos de Almirall dentro de cinco años”, calcula. Pero debido a los royalties por la cesión de la comercialización a Forest y Menarini –se computan directamente como beneficio–, la cuenta de resultados se verá aún más beneficiada. “Creemos que aportará 180 millones al ebitda, más del doble del resultado neto de 2012”.

Este producto ya está disponible en 13 países y la compañía prevé estar en otros cinco antes de final de año, lo que reforzará la internacionalización de la empresa, que ya obtiene el 60% de sus ingresos del exterior. El principal mercado, por volumen y por precio, es EE UU. “Puede suponer más del 50% de los resultados”, asegura Ortiz Mendivil. En EE UU ya cuenta con un 4% del pastel.

La investigación de este medicamento comenzó en 1996. En febrero de 1999 se presentó la molécula denominada entonces LAS34273 (posteriormente, bromuro de aclidinio) y se inició su desarrollo. Este medicamento es el octavo de investigación propia de la historia de Almirall, fundada en 1943. El primero fue Cleboprida, en 1979, y después llegaron algunos grandes éxitos como el Almax, en 1984, o el Ebastel, en 1989.

En la cartera de Almirall se encuentra el denominado “combo”, una combinación de aclidinio y formoterol, también para EPOC y que reforzará la cuenta de resultados si finalmente es aprobado, probablemente este año, en Europa.

Además, cuenta con otros productos para aportar nuevos ingresos. El laboratorio se ha hecho con la licencia para Europa de Constela, una solución de la estadounidense Ironwood Pharma para el síndrome de colon irritable con estreñimiento, del que no existe medicamento de prescripción para Europa y que puede aportar hasta 200 millones al balance de la compañía, según datos de BPI. Dispone también de la licencia de Sativex, un cannabinoide de GW Pharma, aprobado para aliviar los espasmos musculares en pacientes con esclerosis múltiple, que está en la última etapa de ensayos clínicos para dolores oncológicos y que podría ser lanzado en 2015.

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