Inmaculada Gil Rabadán, directora general de Daiichi Sankyo
Inmaculada Gil Rabadán, directora general de Daiichi Sankyo España.
Inmaculada Gil Rabadán, directora general de Daiichi Sankyo España.

“Los gobiernos sanitarios son redundantes y absurdos”

Asegura que le encantaría entrar con una consultora en los organismos públicos que gestionan la sanidad para encontrar ineficiencias y es favorable a un controvertido copago sanitario.

Cuenta con más de 20 años de experiencia en el sector farmacéutico, en Roche, Dupont y Bristol-Mayers Squibb. Inmaculada Gil Rabadán (Madrid, 1964) es bióloga y MBA por IESE. Llegó a la dirección general de la japonesa Daiichi Sankyo en 2008, así que la crisis y los recortes han cambiado todos sus planes para la compañía.

Pregunta. ¿Cómo han afectado los recortes sanitarios a su empresa?
Respuesta. Muy dramáticamente. Cuando yo llegué a la compañía en 2008 hicimos unas estimaciones y de ese plan nos hemos desviado un 40%. Teníamos un portfolio prometedor y un entorno favorable. La parte positiva es que a pesar de todo y en un mercado farmacéutico decreciente conseguimos de forma muy discreta seguir creciendo estos años. Hace un año crecimos un 1% y este año, un 9%, gracias a hacer las cosas bien y de forma diferente. La disciplina es importante y hay que ser muy riguroso.

"Los recortes han devastado un sector industrial que provee trabajo de calidad e I+D y que en los últimos tres años se ha contraído un 30%”

P. ¿Cómo valora los recortes?
R. Si estuviese en el Ministerio de Sanidad tendría que tomar muchas decisiones, pero lo que también tengo que decir es que siempre apuntan a lo mismo. Hoy el gasto farmacéutico es del 0,8% de nuestro PIB y, por tanto, no supone un problema. Hay que tomar decisiones y medidas que no solo afecten al gasto farmacéutico, sino decisiones en la estructura de nuestro sistema sanitario. Han devastado un sector industrial que provee empleo de calidad e I+D y que en los últimos tres años se ha contraído un 30%. Hay que tomar medidas, pero con estas la mayoría de las empresas innovadoras están decreciendo en facturación.

P. ¿Qué medidas habría que tomar?

El copago asistencial tiene que llegar lo antes posible para hacer el sistema de salud sostenible”

R. Tener expectativas y objetivos claros en cada individuo que trabaja para el Sistema Nacional de Salud y medir su productividad y sus resultados. Estamos hablando de utilizar de forma eficiente los recursos. Los órganos de gobierno de nuestro sistema sanitario son redundantes, complejos y absurdos. Me encantaría que me dejaran entrar en la sanidad con una consultora. Como directivos de la industria farmacéutica nos cuestionamos el porqué no hacemos más eficiente el sistema, con medidas estructurales y más disciplina. El copago también ha llegado a España, una medida impopular pero que existe en muchos países europeos desde hace muchos años. Ha llegado cuando tenía que llegar y a un nivel que tenía que llegar. El copago era necesario

P. Solo ha llegado el copago farmacéutico en hospitales.
R. El copago asistencial tiene que llegar lo antes posible para hacer nuestro sistema de salud sostenible. Hay muy pocos países donde no está implantado, como Grecia e Irlanda. No se quiere tomar la decisión. Es necesario. Hay que participar en la financiación del sistema de salud.

P. También puede haber existido un abuso de las farmacéuticas, contentas de que el gasto creciera año tras año. Entonces nadie decía que había que reformar nada. ¿Las compañías han abusado? ¿Alguna autocrítica?
R. Llevo 20 años trabajando en este sector y no ha habido abuso de las compañías farmacéuticas. Siento con orgullo pertenecer a este sector por lo tremendamente regulados que estamos y lo que nos cuesta seguir investigando para que los pacientes sigan viviendo más años y con mejor calidad de vida. Pero creo que está siendo abusivo para las compañías farmacéuticas, que han operado bajo las restricciones y normativas impuestas. Tenemos que contribuir, pero se ha estirado demasiado de las farmacéuticas. Destruir un 30% de un sector industrial es una locura.

P. ¿Desaparecerán compañías?
R. Hay compañías que desaparecerán. Se quedarán en el camino aquellos que no puedan invertir en investigar, adaptarse y ser más eficientes.

P. ¿Qué le parece el retraso que se produce en la aprobación en Sanidad de los nuevos fármacos? ¿Lo ve como una medida de ahorro?
R. Hemos tenido una indicación pendiente durante mucho tiempo para el fármaco hipertensivo. Pero este no era tan importante como en el futuro lo será edoxaban. Ha sido un año y tres meses de espera, cuando lo habitual son seis meses. El sistema no es eficiente y además existe esta forma más de control para el acceso farmacéutico, y obviamente es una lacra para la innovación. En España la innovación es difícil de introducir y hay desigualdades en los 17 sistemas sanitarios. Además de esas desigualdades, hay bastantes retrasos en el acceso a fármacos respecto a los europeos.

P. ¿En qué hay desigualdades?
R. Evidentemente existen diferencias por regiones. Así, si hay una subasta de medicamentos en Andalucía, un paciente va a ser tratado de forma diferente que en otra comunidad.

“Hemos tenido que reducir empleos”

Inmaculada Gil Rabadán, directora general de Daiichi Sankyo España.
Inmaculada Gil Rabadán, directora general de Daiichi Sankyo España.

Para Gil Rabadán, trabajar en una compañía nipona tiene un estilo propio: “Perseverancia, innovación y tradición. Perseverancia en la I+D y en la innovación es nuestra razón de ser. Y tradición en estándares clásicos: la jerarquía de la cultura japonesa sigue existiendo”.

Le ha tocado liderar la empresa en momentos complicados. “Cuando llegué a la compañía creé 100 puestos de trabajo que luego hemos tenido que reducir. Llegamos a ser 250 y ahora somos 180”, revela.

Además, vio atacada la patente para su fármaco Evista (raloxifeno) para tratar la osteoporosis, una decisión que llevó a los tribunales cuando Teva lanzó un genérico hace tres años.

“Hemos tenido una mala experiencia. La patente vencía en julio de 2013. A veces en los tribunales no gana quien tiene la razón y la patente bien protegida. Nos hemos visto bastante perjudicados por esa decisión”, por lo que la sentencia está recurrida.

Daiichi Sankyo surge de la fusión de las dos empresas japonesas que forman su nombre. Sankyo está presente en España desde 1964, si bien comenzó a operar con esa denominación en 1997.

El laboratorio está muy especializado en enfermedades cardiovasculares. Aunque ha comenzado a diversificar la I+D. “El futuro de nuestra compañía también se enfoca hacia el cáncer”, explica la ejecutiva.

Actualmente el 75% de sus 54 millones de facturación proviene de las diferentes combinaciones del olmersartán, un tratamiento para la hipertensión, con una patente vigente hasta 2017.

Desde la matriz se invierten 25 millones de euros en ensayos clínicos en España para nuevos fármacos, un porcentaje alto teniendo en cuenta sus ingresos aquí. El siguiente fármaco que esperan poner en el mercado es el anticoagulante oral edoxaban, aprobado ya en Japón.

Normas