Pastor asegura que hará lo necesario para captar el interés de inversores
La ministra de Fomento, Ana Pastor, seguida del secretario de Estado de Infraestructuras, Rafael Catalá, y el presidente de Aena, José Manuel Vargas.
La ministra de Fomento, Ana Pastor, seguida del secretario de Estado de Infraestructuras, Rafael Catalá, y el presidente de Aena, José Manuel Vargas.

Fomento sugiere a los empresarios que venderá más del 50% de Aena

La privatización está prevista entre marzo y abril de 2014

El operador aeroportuario vendería un 30% en Bolsa y otro tanto entre grandes inversores

Con los Presupuestos Generales de 2014 ya sobre la mesa, representantes de lo más florido del empresariado español han tenido acceso a un intercambio de pareceres con la Ministra de Fomento, Ana Pastor. Sobre la reunión, celebrada a puerta cerrada y bajo el paraguas del Círculo de Confianza de Nueva Economía Fórum, sobrevolaron asuntos como el recorte de la inversión pública y la necesidad de fondos privados para promover obra civil. También salió a relucir la apuesta por el ferrocarril de mercancías y, por supuesto, se habló de la privatización de Aena.

Escuchaban los presidentes de las mayores empresas de infraestructuras y los más altos representantes de la banca. A la ministra le preguntaron sobre las posibilidades de que Aena culmine entre marzo y abril su venta parcial a inversores privados. Pastor no dudó. Según fuentes solventes, señaló que hará todo lo posible por evitar barreras y hacer atractiva y exitosa la operación.

El proyecto que lidera el presidente de Aena, José Manuel Vargas, pasa por vender un 60% de la empresa, un extremo que ha creado un intenso debate en un Gobierno que fijaba el límite en el 49%. La mitad del paquete sería repartido entre minoritarios en una colocación en Bolsa, mientras se trata de confeccionar un núcleo estable de inversores para repartir el 30% restante. Fuentes oficiales de Aena aseguran que la búsqueda de los accionistas de referencia no ha comenzado aún. Otras fuentes señalan que los contactos son intensos tanto con fondos como con grandes fortunas de este país.

En Aena tienen claro que el mercado demanda que el Gobierno pierda la mayoría, aunque en un sector regulado como el aéreo se dé por descontado que habrá una situación de control público. Aena busca su expansión internacional y no quiere ser vista como una empresa estatal que persigue activos estratégicos de otros países. Además, los inversores querrán influir en la gestión.

El ojo crítico

El Gobierno madrileño critica la subida de tasas que Aena lanzó a partir de 2013 y que posteriormente ha aligerado. En el entorno de González opinan que la política tarifaria ha buscado atractivo para la privatización sin tener en cuenta el efecto en el tráfico. Tras la moderación de las subidas y las bonificaciones a nuevas rutas, Madrid pide que se retenga el tráfico ya existente para frenar la sangría de viajeros en Barajas.

Negociación con la banca

Mientras Fomento mide sus declaraciones públicas en torno a una posible pérdida de la mayoría, Aena da pasos firmes hacia la colocación. Uno de los hitos más avanzados es la negociación con la banca para replicar la estructura de deuda del grupo y pasarla a la de Aena Aeropuertos que saldrá a Bolsa. El pacto prácticamente es un hecho con los principales acreedores: un grupo de bancos alemanes, tres consorcios liderados por entidades españolas, el BEI y el ICO.

Aena tiene 12.000 millones de deuda a largo plazo, lo que multiplica por ocho su ebitda de 1.500 millones estimado para 2013 (frente a 1.189 millones de 2012 y 869 de 2011). Los vencimientos están establecidos en un horizonte superior a los diez años y la firma paga intereses por debajo del 3%. Todo parece indicar que podrá mantener sus actuales condiciones con la banca.

Con una valoración de unos 15.000 millones, aún no oficial, Aena presenta un estrecho equity al alza y una fuerte deuda en vías de reducción a la vista de la recuperación del flujo de caja. De darse las condiciones esperadas, la salida a Bolsa en torno a abril sería todo un acicate para la reactivación económica.

 

Cinco pilares del mensajes de Vargas al mercado

Costes controlados

El ajuste de Aena se ha saldado con la salida de casi 2.000 personas en dos años. Los 150 millones de coste son recuperables en 2,5 años y el gasto anual por personal ha bajado a los 260 millones, con un ahorro de más de 200 millones. La dirección cree que la actual estructura puede atender el crecimiento en producción.

Política comercial

Con un 70% de su tráfico procedente del exterior, Aena prevé que los ingresos comerciales irán al alza y sus tarifas cubrirán ya el 81% de los costes en 2014. La firma ha dado una vuelta a las tiendas y restaurantes de los aeropuertos, especialmente en Barajas, y apuesta por nuevas concesiones en los aparcamientos.

Competencia

Tras una importante reconversión y ajuste, el sector aéreo vuelve a crecer. Los pedidos de nuevos aviones se acumulan y en el más corto plazo los slots de invierno mejoran. Las aerolíneas han programado 81 millones de asientos entre finales de octubre y marzo, casi un 4% más. Aena tiene acuerdos tarifarios a cinco años vista.

Salida al exterior

Aena es el mayor operador del mundo por pasajeros (194 millones) y aeropuertos. La asignatura pendiente es ganar peso internacional. La firma mira en Europa y América con un cambio conceptual clave: pasa de buscar minoría a querer el control. Acaba de comprar Luton, participando con un 51%, por 502 millones.

Ciclo a favor

Aena tendrá aún cinco meses antes de su esperado estreno bursátil para ver si se confirma la recuperación económica. Se esperan mayores ingresos, más tráfico y una oferta comercial mejorada. Entre tanto, la empresa no tiene inversiones destacadas a la vista, frente a los 15.600 millones desembolsados de 2000 a 2010.

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