Diseña un nuevo modelo de empresa para los astilleros
Botadura de un buque en astilleros de Navantia.
Botadura de un buque en astilleros de Navantia.

La SEPI prepara nuevas ayudas financieras para Navantia

El presidente de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), Ramón Aguirre, ha adelantado este lunes que la empresa pública Navantia necesitará “ayudas financieras adicionales” el próximo año, así como un plan estratégico que “dé un nuevo modelo a la compañía”.

Durante su comparecencia ante la Comisión de Presupuestos del Congreso, Aguirre ha reconocido que Navantia es “la gran preocupación” de SEPI tanto por la “casi nula contratación” de pedidos para construir nuevos barcos como por su situación patrimonial, ya que según figura en los libros de contabilidad “la relación entre el patrimonio neto y el capital social comienza a registrar tensiones indeseadas”.

“Tensiones que, con toda seguridad, harán necesaria la presencia de ayudas financieras adicionales, de un plan estratégico para la empresa que le dé un nuevo modelo de compañía, y de un pacto social para hacer un convenio atento a estas dos grandes circunstancias de la realidad de Navantia”, ha apostillado Aguirre.

Beneficios hasta 2017

 Ramón Aguirre, ha anunciado que en el periodo 2013-2017 el grupo público “va a presentar permanentemente resultados positivos, al iniciarse una senda de crecimiento continuado que se traducirá en beneficios constantes”.

Durante su comparecencia en la Comisión de Presupuestos del Congreso de los Diputados, Aguirre ha puesto como ejemplo de esta positiva evolución los 455 millones de euros de beneficio que se obtendrán en 2013 -generados en gran parte por la venta parcial de EADS- o los 230 millones que se esperan lograr en 2014.

El presidente de la empresa ha recordado que durante el próximo año continuará la constante de que la SEPI no generará déficit y su impacto en presupuestos será nulo, al igual que ha pasado durante 2012 y 2013.

“Una vez más, el Grupo SEPI no supondrá gasto alguno para el contribuyente ni un lastre para las cuentas públicas”, ha afirmado.

Aguirre ha subrayado también que la cifra de negocio aumentará un 6% mientras que los costes crecerán por debajo del IPC previsto, Todo ello considerando los ajustes ya efectuados en los dos años precedentes.

Y es que en los últimos ejercicios se ha verificado una importante caída de la demanda tanto civil como también militar, a pesar de que se han firmado contratos como el de mantenimiento de los barcos de la armada noruega, para mantener los destructores de la marina estadounidense y para modernizar los buques anfibios de la armada argelina.

Sin embargo, algunas de las negociaciones comerciales en el exterior “siguen sin dar el fruto deseado”, como muestra que aún no se hayan puesto en marcha los contratos de los floteles de Pemex, los contratos de los gaseros con los operadores españoles, los de nuevos buques para la armada australiana o las nuevas corbetas de la armada de Qatar.

“Y, aunque no es suficiente, hay que reconocer que hemos avanzado en el 'tax lease' y hemos cumplido con las consultas sobre el dique flotante, sobre la limitación de la construcción civil y sobre el grado de ocupación por reparaciones en los astilleros de toda España. Y también estamos fortaleciendo el I+D+i”, ha añadido Aguirre, asegurando que “aunque hay cosas que están poniendo nubes negras en el horizonte de Navantia no se ceja en que los objetivos de contratación internacional puedan llegar a buen puerto”.

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