Emprendedores
Juan José Barbero, de Tutoris.es, trabajando en su puesto en la incubadora tinerfeña.
Juan José Barbero, de Tutoris.es, trabajando en su puesto en la incubadora tinerfeña.

Un vivero de sinergias en Tenerife

Los emprendedores comparten en la Cámara tinerfeña un espacio abierto en lugar de despachos individuales, lo que propicia el contacto y la colaboración

De tener un trabajo estable por cuenta ajena a poner en marcha varios proyectos emprendedores. Ese ha sido el cambio que ha dado en pocos años la vida de Juan José Barbero, uno de los inquilinos del vivero de empresas de Santa Cruz de Tenerife.

Hace cuatro años perdió su empleo y, estando en paro, realizó un repaso de su vida profesional. “¿Qué sé hacer?”, cuenta Barbero que fue la pregunta que se hizo en ese momento. La respuesta –su experiencia en los sectores financiero y comercial– le dio la idea para crear una empresa con la que hoy se gana la vida: Tutoris.es. A través de esta pyme ofrece servicios de consultoría para emprendedores.

Por la actividad que desarrolla en su negocio, este empresario considera que estar en la incubadora le ha resultado muy útil.

“Empecé mi actividad en un despacho profesional, pero me di cuenta de que necesitaba generar sinergias y de que donde se consiguen de verdad es en los espacios compartidos”, explica Barbero, que se interesó por el funcionamiento del vivero en cuanto se enteró de su inauguración en mayo de 2012.

Por el vivero de la Cámara de Comercio han pasado ya 25 pymes y 8 están ahora mismo instaladas ahí

La distribución del espacio es la característica que diferencia a la incubadora de Santa Cruz de Tenerife de muchas otras que funcionan en nuestro país. En lugar de ofrecer despachos individuales para los emprendedores, todos ellos comparten una única superficie.

Esta está dotada con los típicos servicios que suelen ofrecer este tipo de estructuras a los viveristas (conexión telefónica, acceso a internet, equipos informáticos, fax, etc.), pero todos ellos comparten un solo techo.

Desde la Cámara de Comercio explican que se encuentran sorprendidos con la gran acogida que ha tenido esta peculiaridad que, en un principio, consideraban que podría generar algunas reticencias.

El objetivo de esta iniciativa era crear un entorno que facilitara la colaboración. “No se trata de proporcionar a estas empresas solo un espacio físico, sino también un punto de encuentro entre ellas”, explicaba el director general de la Cámara, Vicente Dorta, en la presentación del vivero. Y parece que la idea está dando sus frutos.

Aunque lleva funcionando a pleno rendimiento poco más de un año, por el vivero de Santa Cruz de Tenerife ya han pasado 25 nuevas empresas y 8 se encuentran en estos momentos en sus instalaciones.

La mayoría de los emprendedores que se han establecido allí creen que lo mejor que este espacio les ha aportado ha sido la oportunidad de conocer a otros compañeros con proyectos y habilidades de todo tipo de sectores. La relación entre todos ellos ha dado lugar en más de un caso a sinergias entre pymes.

José Miguel Martín-Fernández Periquet, otro de los nuevos empresarios que está poniendo en marcha su negocio en la incubadora tinerfeña, define el entorno que allí se ha creado como “una especie de multinacional familiar”.

Él se lanzó a explicar su idea en la presentación en sociedad de este nuevo concepto de vivero empresarial y, gracias a ello, encontró el complemento perfecto para sacar el proyecto adelante: Gustavo Hernández (ingeniero informático) y Sergio Cabrera (titulado en administración y finanzas), que ahora son sus compañeros de trabajo.

La afición de Periquet por el golf y sus conocimientos del deporte, unidos a la experiencia técnica de los otros dos componentes del equipo, les ha permitido crear Golf Number One, una web que se encuentra aún en su versión beta (fase de prueba), pero cuyo objetivo es cubrir todas las necesidades que pueda tener cualquier amante de esta disciplina (transporte, hotel, monitores, etc.).

Además de los contactos entre los emprendedores, las empresas que pasan por la incubadora de la Cámara de Santa Cruz de Tenerife se benefician de la relación con esta, que les permite incorporarse a otros muchos programas, como el de aceleración de start-ups.

Apoyar a las empresas en su primer año de vida

Los creadores del proyecto Golf Number One.
Los creadores del proyecto Golf Number One.

La tasa de mortandad empresarial alcanza en Canarias el 20% en el primer año de funcionamiento de las pymes, según los datos que maneja la Cámara de Comercio de Tenerife. Por este motivo, su objetivo es poner en marcha todos los medios posibles para hacer que esa cifra descienda.

El vivero de empresas es una de las formas que ha dispuesto esta institución para allanar el camino a los nuevos empresarios, pero también cuenta con otras herramientas, como el Programa de Tutorización y Apoyo a las Empresas de Nueva Creación (PTAE).

Este se puso en marcha en otoño de 2008 y desde entonces se han acogido a él el 24% de las empresas que se han dado de alta en la ventanilla única de la Cámara de Comercio.

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