Nadie esperaba caer en la primera votación
El presidente del COE, Alejandro Blanco, acompañado por los deportistas de la delegación española.
El presidente del COE, Alejandro Blanco, acompañado por los deportistas de la delegación española. EFE

La delegación madrileña, en estado de shock: "No puede ser, no puede ser"

Después de tres derrotas consecutivas, pocos se plantean presentar una candidatura en 2024

Toda la ira va dirigida hacia los miembros del COI

"No puede ser, no puede ser", repetía un miembro de la candidatura de Madrid 2020 de regreso al hotel NH de Buenos Aires, que ha sido el cuartel general de la delegación española durante la última semana. El grado de desolación de la comitiva madrileña es proporcional a las ilusiones que se habían generado. Los miembros de la candidatura se mostraban prudentes en público durante los días previos a la votación, sin embargo, no podían ocultar su optimismo cuando no había micros delante.

Más que enfado, la sensación inicial que dejó el resultado del Comité Olímpico Internacional (COI) fue de incredulidad. En la primera votación, Tokio logró 42 votos y Estambul y Madrid empataron a 26. Un resultado impensable, según los cálculos de la comitiva española. Y en la votación para dirimir qué ciudad acompañaría a Tokio en la final se consumó el desastre. La ciudad turca obtuvo 49 apoyos y Madrid se quedó solo con 45. La delegación madrileña había imaginado solo tres posibles escenarios: lograr la mayoría absoluta en la primera votación, ganar a Tokio en la final o, en el peor de los pronósticos, perder por un escaso margen frente a la ciudad japonesa en la segunda votación. Caer en la primera ronda era una posibilidad que ni se planteaba.

La sorpresa y decepción inicial por el mal resultado se fue transformando en rabia hacia los miembros del COI. "Hemos hecho todo lo que nos han pedido. Qué más quieren", comentaba un alto cargo de la comitiva. La delegación española se mostraba cofundida ante los desconocidos criterios que llevaron al COI a dar más votos a Estambul que a Madrid. 

La posibilidad de presentar una candidatura para los Juegos de 2024 parece improbable tras tres derrotas consecutivas. "No es el momento de hablar de esto", zanjaban los miembros de la delegación. Madrid se pregunta si después de tantas negativas tiene sentido seguir llamando a las puertas del COI. De momento, nadie en el Ayuntamiento se plantea embarcarse en otra aventura olímpica. El varapalo ha sido demasiado duro. "Podemos perder, pero nunca jamás seremos vencidos”, clamó el presidente del COE, Alejandro Blanco. Sin embargo, su rostro era la viva imagen de la derrota.

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