La cadena de comida rápida lanza una campaña en favor de la ONG Room to Read
Imagen promocional de la campaña de Burger King para Room to Read.
Imagen promocional de la campaña de Burger King para Room to Read.

Burger King enseña a leer a la infancia en África y Asia

La campaña se desarrolla conjuntamente en España, Alemania y Reino Unido

Por cada euro donado, los clientes reciben un vale canjeable por productos de la cadena

Es el primer proyecto de la Fundación Burger King Lamore en Europa

Burger King premia la solidaridad de sus clientes. La cadena de comida rápida ha iniciado una campaña de captación de fondos en sus restaurantes que irán destinados a la ONG Room to Read, que tiene por objetivo incrementar la educación infantil a través de la alfabetización mediante la apertura de bibliotecas y la publicación de libros en lengua local en países de África y Asia. El proyecto, denominado King of Library, es de ámbito paneuropeo, pues en él participan, además de España, restaurantes de Alemania y Reino Unido, los tres países con mayor implantación en Europa de la cadena.

Así, por cada euro (o cada libra en Reino Unido) que los clientes donen durante la campaña, que empezó la semana pasada (en Reino Unido comenzará el día 16) y que se extenderá hasta el 31 de octubre próximo, recibirán un cupón que podrán canjear en una siguiente visita hasta el 30 de noviembre por unas patatas pequeñas y un helado pequeño (Mini Sandy).

Primera iniciativa en Europa

“La iniciativa es la primera que realiza en Europala Fundación BurgerKing McLamore”, destaca Rodrigo Abad, director de comunicación EMEA de Burger King. La fundación, que lleva el apellido de la familia fundadora de la cadena de restauración rápida, es el vehículo a través del cual se canalizan las acciones de responsabilidad social corporativa de Burger King Worldwide y lleva impulsando la educación en distintos ámbitos desde su creación en 2005.

Fértil colaboración

Room to Read nació en Nepal en el año 2000 distribuyendo libros donados entre las poblaciones rurales. Hoy es una organización global dedicada a promover la educación infantil a través de programas enfocados en la alfabetización y la igualdad de género. Para ello instalan bibliotecas escolares, construyen escuelas y publican libros infantiles en el idioma local. Actualmente trabajan en Bangladés, Camboya, India, Laos, Nepal, Sudáfrica, Sri Lanka, Tanzania, Vietnam y Zambia.

La colaboración entre Burger King Worldwide y la ONG hasta ahora ha permitido abrir siete bibliotecas, donde más de un centenar de profesores educan alrededor de 3.800 alumnos. Actualmente se está planificando la apertura de una octava biblioteca.

La campaña está coordinada desde la dirección de comunicación EMEA de la compañía, que dirige Rodrigo Abad y que está radicada en España. Y la actividad de la fundación estadounidense, que no tiene entidad jurídica en Europa, se desarrolla en España a través de un acuerdo con la Fundación Empresa y Sociedad, que se encargará de hacer llegar lo recaudado a Room to Read. Alemania y Reino Unido también tienen sendos acuerdos con fundaciones locales.

Al proyecto se han adherido más de 1.100 restaurantes de la cadena y cuenta con la colaboración de un grupo empresas patrocinadoras, proveedores principales de la compañía (Kühne, McCain, Reny Picot y Danubio). “La campaña no habría sido posible sin la colaboración de nuestros franquiciados”, reconoce Abad. “La singularidad es que existe un triángulo perfecto: tenemos el apoyo de los franquiciados, la colaboración de los patrocinadores y el apoyo de nuestros clientes”, resalta el director de comunicación EMEA. “Todos apoyamos por una buena causa. Aquí no hay una labor comercial en ningún caso, todo el dinero va destinado a la fundación”, concluye.

Romper muros

La campaña se promociona a través de pósteres en los establecimientos, carteles en los mostradores (los conocidos como cash toppers) y los propios cupones, que incluyen información sobre el proyecto. Se han distribuido inicialmente 150 cupones por restaurante, con los que se espera recaudar más de 150.000 euros, aunque hay preparados más cupones por si fuera necesario.

“Al ser una primera campaña, lo principal es romper los muros”, asegura Abad. “Queremos aprovechar que la nuestra es una marca muy visible para la sociedad. La compañía devuelve así una parte de los beneficios que obtiene en su desarrollo empresarial a la sociedad”, concluye.

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