Entrevista a José Luis Sáez, presidente de la Federación Española de Baloncesto
El presidente de la Federación Española de Baloncesto, José Luis Sáez.
El presidente de la Federación Española de Baloncesto, José Luis Sáez.

“La idea es ser siempre interesantes como empresa”

Afirma que la rentabilidad de las federaciones depende de que sepan ver las oportunidades fuera de la cancha

Preside la FEB en una época de grandes jugadores y cree que el nivel puede mantenerse en el futuro

Durante los años de vino y rosas del baloncesto español, en la foto junto con los hermanos Gasol, Navarro, Ricky Rubio, Amaya Valdemoro o Elisa Aguilar aparece un abogado extremeño, José Luis Sáez (Badajoz, 1960), presidente de la Federación Española de Baloncesto desde 2004. Bajo su gestión, además de presumir de medallas, puede sacar pecho de unas cuentas en verde, rara avis dentro de las federaciones deportivas. Ahora que las subvenciones escasean, en la FEB alardean de casi autosuficiencia: su presupuesto procede en un 91,9% de recursos propios. Habla sobre deporte y gestión desde Eslovenia, volcado con la ÑBA y su reto de ser campeones de Europa por tercera vez consecutiva.

Pregunta. ¿Por qué la Federación Española de Baloncesto es rentable?
respuesta. Yo creo que es un concepto por el cual hay que diferenciar entre lo que es eminentemente deportivo, la promoción y la vinculación al proyecto social. Esto hace que no sea un producto que quede en lo que pase dentro de la cancha, sino que vaya más allá. Se trata de buscar alternativas que están muy vinculadas al concepto deportivo a través de la transmisión de valores.

P. Pero ¿sería rentable sin una generación de jugadores tan exitosa como la actual?
R. Debe sobrevivir. El trabajo, en el que ahora estamos inmersos, que va desde la base hasta el más alto nivel, debe hacernos tener un producto al que las marcas se quieran unir, independientemente de la racha deportiva, que naturalmente ayuda. La idea fundamental no es vivir de la renta ahora que hay éxito, sino ser siempre interesantes como empresa, incluso cuando no nos vaya tan bien.

P. La ausencia de Pau Gasol, además de notarse en la cancha, ¿se nota en las finanzas de la federación?
R. Nosotros lo que podemos vender como producto es nuestro deporte, el concepto de la Marca España como selecciones, alternativamente a nuestros proyectos sociales. Se vende una imagen del baloncesto español, tanto en mujeres como en hombres, en la cual, evidentemente, las referencias máximas son las principales estrellas, pero nunca vamos a vincular ningún tipo de contrato a la imagen individual de un jugador. Esto está prohibido en nuestro código interno y nos haríamos un flaco favor si no lo cumpliésemos.

P. Para generar recursos propios, la preparación deportiva, por ejemplo, la gira de ocho partidos previa al EuroBasket de Eslovenia, ¿debe estar vinculada a una visión comercial?
R. A una visión atractiva más que comercial. Lo que tenemos que intentar es que cuando la gente vaya a ver un partido vea algo más. Que sea entretenido, que se lo pase bien, que llegue a diferentes públicos, de diferentes edades. El problema que ha tenido el deporte es que se ha quedado en lo que pasaba en la cancha y no ha ido más allá. Una de las consecuencias que tiene una buena proyección comercial y una buena política de generación de recursos es que puedes abordar proyectos deportivos que serían impensables sin esos fondos, porque la Administración ahora mismo no los puede dar.

P. Hablando de la Administración, al mismo tiempo que compite para traer unos Juegos Olímpicos, ha recortado drásticamente la asignación a las federaciones deportivas. ¿Es esto coherente?
R. El deporte debe ser una realidad más allá de lo que es la práctica deportiva porque puede ser una herramienta en ámbitos como la salud, la educación o la integración en los cuales nos gastamos una cantidad importante. Nosotros hemos defendido siempre que la Administración tiene que seguir, no ayudándonos, pero sí aportando dinero, porque las federaciones cumplen funciones públicas delegadas por la Administración. Lo que yo pediría es que tuviéramos más herramientas desde un punto de vista de incentivos fiscales, como se nos ha concedido con la Copa del Mundo, para que al final podamos desarrollar un proyecto interesante y un modelo de máximo nivel sin la aportación del Estado.

P. Decía Alejandro Blanco, presidente del Comité Olímpico Español, que España “necesita los Juegos para salir de la crisis”.
R. Yo creo que lo que el presidente del COE querría decir es que sería una ayuda más. En este momento, lo que es importante es que todo aquello que pueda dar un impulso económico es positivo.

El mundial de 2014, un evento “rentable”

P. El próximo gran evento deportivo que va a acoger España es el Mundial de Baloncesto 2014. El programa dice que será un evento exitoso y rentable. ¿Por qué?
R. Exitoso, porque supone que vamos a tener unas audiencias millonarias, vamos a disputarla con un equipo competitivo, las ciudades que tenemos son turísticas, en el aspecto organizativo tenemos experiencia y en el concepto económico, el más problemático, se trabajó antes de presentar candidatura para que fuera viable. Y lo es a través de varias vías: la repercusión del evento, los beneficios fiscales, la aportación de las empresas patrocinadoras y los ingresos por venta de entradas y merchandising.

P. ¿Y por qué ahora es el momento indicado?
R. Porque este tipo de programas añadidos, siempre y cuando la viabilidad deportiva esté asegurada, nos da muchas posibilidades de crear alrededor otros proyectos con el baloncesto como legado. Organizar el EuroBasket de 2007 nos dio la experiencia, dimos un salto. Este tipo de eventos supone mantener y aumentar el nivel deportivo, introducir moldes en sectores que estaban en una fase muy primaria como la promoción, iniciarse y crecer en la vinculación con los proyectos sociales, ser atractivo y crear valor como empresa...

P. ¿Es el broche final para la denominada mejor generación de la historia del baloncesto español?
R. Yo no renuncio a estar compitiendo entre los mejores dentro de muchos años, tanto en chicas como en chicos. No creo que acabe nada, simplemente hay jugadores que acaban su actividad deportiva, pero vienen otros con un gran nivel. Soy muy optimista con el futuro competitivo del baloncesto español, y a las pruebas me remito, solo hace falta ver lo que viene por detrás.

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