Pequeños gigantes
La marca Isola está presente en un gran número de establecimientos y grandes superficies de Canarias.
La marca Isola está presente en un gran número de establecimientos y grandes superficies de Canarias.

Los frutos secos con marca canaria

Treinta años de trabajo duro es la seña de identidad de La Gaviota, empresa que prepara su salida al exterior después de conquistar a los canarios con su marca Isola

Crecimiento, prudencia, impulso, trabajo e innovación son palabras comunes para los propietarios de La Gaviota Alimentación, una empresa familiar que ha pasado de ser un pequeño negocio alternativo a una sólida compañía que distribuye en Canarias más de dos millones de kilos de frutos secos importados de diferentes países, además de productos de pastelería, comida para animales, cereales, semillas y especias.

Sin duda, lo que ha caracterizado a esta saga de empresarios a lo largo de toda su trayectoria ha sido su visión de futuro y su capacidad para encontrar oportunidades en las dificultades. Su fundador, Juan Pérez, creó la empresa en previsión a una posible crisis de su negocio de hostelería y hoy, junto a sus hijos, ha transformado la recesión actual en una oportunidad de crecimiento.

Los orígenes de La Gaviota se remontan a 1982, cuando Juan Pérez decide buscar una alternativa a la que era su actividad en ese momento: los banquetes para bodas y eventos que ofrecía en Icod de los Vinos, municipio de Tenerife.

Una serie de cambios urbanísticos en el entorno del local hacían presagiar la caída de ventas. Fue entonces cuando analizó y descubrió las carencias que había en el mercado de los frutos secos en Canarias y se lanzó a su comercialización a pequeña escala.

Ha sido elegida para participar en un proyecto del Icex

“Mi padre decidió compaginar la hostelería con la elaboración de frutos secos”, explica David Pérez. “De esa forma entra en la industria agroalimentaria, una actividad que le lleva cada vez más tiempo, hasta que unos años más tarde decide abandonar su ocupación inicial para dedicarse de lleno a la segunda”.

Desde entonces han pasado 31 años y una renovación generacional que ha demostrado que el intercambio de conocimientos y la combinación de experiencia y empuje pueden suponer el crecimiento y el éxito de un negocio.

Como cuenta David Pérez, el camino no ha sido fácil. La prudencia a la hora de tomar decisiones ha sido fundamental para que hoy La Gaviota siga creciendo hasta el punto de convertirse en una de las empresas elegidas para un proyecto de internacionalización del Icex (Instituto de Comercio Exterior).

“Mi padre empezó con dos trabajadores y hoy contamos en todo el grupo con 43”, explica Pérez, quien describe cómo, poco a poco, han ido convirtiendo las dificultades en oportunidades. El primer paso fue tecnificar la producción con la compra a finales de los ochenta de una envasadora. El segundo paso, la renovación generacional.

“Una vez iniciada esta, en 1996, decidimos darle a la empresa una implantación regional. Las grandes cadenas de alimentación se estaban instaurando en el archipiélago y lo mismo ocurría con las de hostelería, con lo que debíamos crecer si queríamos sobrevivir”.

El principal obstáculo que encontraron fue el déficit tecnológico, una dificultad que convirtieron en fortaleza tras la implantación de los mejores sistemas de gestión y la apuesta por la formación continúa y la cualificación del personal.

“Entonces, pasamos de ocho personas con poca formación, pero mucha dedicación y compromiso, a 43 empleados, la mayoría de ellos con una cuidada cualificación en sus ámbitos de actividad”, explica.

Luego vinieron los años de bonanza, tiempo en el que los responsables de la empresa gestionaron el negocio de forma calculada y prudente. “Llegó 2008 y la crisis, y nosotros volvimos a ver en ella una oportunidad”. Así, lanzaron su buque insignia: la marca Isola, que se ha consolidado con el aumento de sus ventas un ejercicio tras otro.

“Lo que nos permitió la crisis fue realizar un plan de medios [de comunicación] con los recursos que teníamos y que en época de bonanza hubieran sido escasos. El descenso de la publicidad contratada por las empresas hizo que se abarataran los costes y ahí pudimos hacer una serie de acciones colaborativas que fueron muy curiosas y llamaron mucho la atención”, cuenta Pérez.

Para ello, usaron las cualidades diferenciales de sus productos. Fue así como empezaron a patrocinar eventos deportivos que han ido creciendo hasta alcanzar una gran notoriedad y reconocimiento.

De esta forma, con trabajo, acciones promocionales y la búsqueda del mejor producto, la empresa fue creciendo y conquistando el mercado canario, hoy su principal fuente de clientes. “La crisis nos ofreció otra oportunidad más y el año pasado llegamos a un acuerdo con el principal operador del sector de frutos secos español, lo que nos permitió asumir el mercado canario y contar con una nueva tienda en Mercatenerife, además de abrir una nueva nave logística”, afirma.

Esa estructura logística-comercial les posibilita importar directamente las materias primas y llevarlas desde sus lugares de origen en todo el mundo hasta su centro de fabricación, y distribuir los productos en las mejores condiciones organolépticas y de frescura a decenas de cadenas de supermercados, hoteles, pastelerías y centros de animales, entre otros establecimientos.

Ahora se han propuesto salir al exterior.

Cualificación e investigación

La innovación en los procesos productivos y la apertura de una nueva nave logística han sido determinantes para el crecimiento de La Gaviota.
La innovación en los procesos productivos y la apertura de una nueva nave logística han sido determinantes para el crecimiento de La Gaviota.

El mantenimiento de la calidad y de la frescura de los productos con los que trabaja La Gaviota Alimentación es el objetivo principal de los responsables de la empresa.

Entre los atributos que han situado, mantienen y diferencian a esta sociedad se encuentran la cualificación y la inversión en investigación, destaca David Pérez, uno de los propietarios. 

En estos momentos sus inversiones en innovación se centran en la implantación de un nuevo sistema de gestión, además de nueva maquinaria para sus procesos de producción.

Del mismo modo, desde el principio han apostado por la trazabilidad y la seguridad alimentaria. Así, cuentan con el sistema de gestión de calidad ISO 9001.

Datos básicos

El patrocinio deportivo es una de las políticas de Isola. Con el Club de Baloncesto Canarias, por ejemplo, ha entablado una provechosa relación de colaboración.
El patrocinio deportivo es una de las políticas de Isola. Con el Club de Baloncesto Canarias, por ejemplo, ha entablado una provechosa relación de colaboración.

Producción
En la actualidad, La Gaviota Alimentación importa dos millones de kilos de frutos secos de 20 países del mundo que, luego de procesar, distribuye entre todas las islas del archipiélago, tanto para su venta al público en establecimientos y grandes superficies como para hotelería y pastelería.

Emplazamiento
La Gaviota Alimentación cuenta con más de 4.500 metros cuadrados en infraestructuras distribuidas entre una sede principal administrativa y de producción en Icod de los Vinos (Tenerife), una nave logística en la isla y cuatro naves para el almacenamiento temporal y la distribución del producto en Gran Canarias Fuerteventura, Lanzarote y La Palma, respectivamente. Además, dispone de una flota de 25 vehículos.

Capital humano
La compañía ha pasado de la decena de empleados con los que contaba en su inicios a los 43 que ahora forman su plantilla. A ellos se suman los empleos indirectos asociados a la actividad. El compromiso con la formación y la cualificación de sus trabajadores ha sido determinante en el crecimiento de la sociedad.

Facturación
El incremento de los ingresos ha sido una constante durante los últimos dos años. Mientras que en el ejercicio 2011 la facturación creció el 13%, el año pasado subió un 22%, hasta alcanzar los 5,1 millones de euros. Para este año prevén que sus ventas asciendan a 7,2 millones.

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