Contrasta con el crecimiento del 4% de los extranjeros
Turistas en la playa de la Barceloneta (Barcelona)
Turistas en la playa de la Barceloneta (Barcelona)

Los viajes de turistas nacionales caen al nivel más bajo desde 2007

Hasta julio se contabilizaron 86,4 millones de desplazamientos, un 7% menos anual

La escalada del paro y la subida de impuestos frenan los viajes interiores

El turismo en España muestra un tono vital completamente diferente en función del destino de dónde proceden los visitantes. El turismo internacional ha tocado máximos históricos en los siete primeros meses del año (34 millones de turistas con un crecimiento del 4%). El más que probable trasvase de turistas por la escalada de violencia de Egipto en temporada baja ha elevado las expectativas del sector, que ya apunta a que se podría cerrar el ejercicio superando el listón hasta ahora inalcanzable de los 60 millones de visitantes. Cataluña, Baleares y Canarias, las tres comunidades de sol y playa con mayor cuota de mercado entre los extranjeros, han sido las más beneficiadas por esta situación.

El reverso lo encontramos en el turismo nacional, en caída libre desde hace ya varios ejercicios por una coyuntura económica en la que no deja de haber incertidumbre, con una tasa de paro muy elevada y unos incrementos de impuestos que han recortado y mucho la renta disponible de las familias. En ese contexto, los hogares han optado por recortar al máximo sus gastos y uno de los primeros que han suprimido ha sido el turismo. Así se puede comprobar en la última estadística mensual, elaborada por el Ministerio de Industria, Energía y Turismo, en el que se constata que entre enero y julio, los visitantes nacionales han realizado 86,4 millones de desplazamientos, lo que supone un ajuste del 7% respecto al mismo período de 2012 (seis millones menos en términos absolutos). Se trata del nivel más bajo desde 2007 y muestra el impacto que la crisis ha tenido en el turista nacional.

Las principales afectadas por este fenómeno son los destinos de interior y urbanos, muy dependientes del mercado español. Entre ellos destacan Madrid y Comunidad Valenciana, entre las grandes comunidades turísticas, y las de la cornisa cantábrica (Galicia, Asturias, Castilla y León o Extremadura), con un desplome generalizado de la ocupación, que en algunos llega a superar el 40%.

La preocupante situación de Madrid

Seis comunidades autónomas (Cataluña, Baleares, Canarias, Andalucía, Comunidad Valenciana y Madrid) concentran al 80% del turismo extranjero. Todas ellas han logrado crecer, en mayor o menor medida, al calor del boom del turismo extranjero. La única que no se ha visto afectada positivamente por ello ha sido Madrid. En los siete primeros meses de 2013 ha recibido 2,4 millones de visitantes internacionales, lo que representa una caída anual del 6%. Dos razones justifican este desplome. Por un lado, la caída del tráfico aéreo, que ha restado pasajeros en tránsito que solían pernoctar en Madrid, y la salida de varias aerolíneas de Barajas. En el otro, Madrid no solo depende del mercado extranjero, sino que también tiene una buena cuota en el mercado nacional, en caída libre desde 2007.

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