El juez aprueba el último paso del plan de reestructuración
Logotipo de Kodak en su fábrica de Rochester, New York.
Logotipo de Kodak en su fábrica de Rochester, New York. REUTERS

La nueva Kodak renace y se prepara para salir de la bancarrota

Un juez federal de Nueva York ha dado luz verde al plan de Kodak para salir de la suspensión de pagos, proceso en el que entró en enero de 2012, el último paso para completar el proceso de reestructuración de la empresa fotográfica. "Esperemos que  empiece a recuperar su puesto en el olimpo de las empresas estadounidenses”, aseguró el lunes el juez federal del Tribunal de Bancarrota de Manhattan, Allan Gropper.

El 80% de los acreedores de la empresa aceptaron hace cinco días a este plan, por el que la firma se centrará en la impresión comercial y de envases y pondrá fin así a su larga historia de productos fotográficos para el consumidor.

Con este paso, Kodak espera salir oficialmente de la suspensión de pagos el próximo 3 de septiembre y lo hará como una empresa con unos 8.500 empleados, la mitad de los 17.000 con los que contaba cuando decidió acogerse al Capítulo 11 de la Ley de Bancarrotas de Estados Unidos el 19 de enero de 2012.

Entonces la empresa cargaba sobre sus hombros con una deuda acumulada de 6.800 millones de dólares, pero este plan recorta en unos 4.100 millones esas obligaciones tras la venta de 1.100 patentes tecnológicas y la salida de los negocios de las cámaras fotográficas y la digitalización de imágenes.

Su nueva estructura implicará un perfil público más bajo para Kodak, con una previsión de ingresos de 2.500 millones de dólares (unos 1.865 millones de euros), la mitad de lo que tenía cuando se declaró en quiebra. Tampoco ha logrado durante este tiempo obtener un valor significativo para su cartera de patentes, que según expertos fue una razón crucial por la que tuvo que vender sus negocios esenciales y reinventarse.

La empresa ya llevaba años envuelta en un proceso de reorganización por el cual recortó 47.000 empleos desde 2003, cerró más de una decena de fábricas en las que producía películas, papel fotográfico y químicos, y echó el cierre a unos 130 laboratorios fotográficos.

La nueva Kodak “será una compañía muy diferente de la que está en el imaginario popular y muy diferente de la que se declaró en suspensión de pagos”, aseguró el abogado de la empresa, Andrew Dietderich, durante la audiencia.

Según los términos del plan, los acreedores garantizados recibirán el total de su inversión, los no garantizados recibirán entre 4 y 5 centavos por cada dólar, y los accionistas no obtendrán nada, lo que generó objeciones que finalmente fueron desestimadas por el juez.

La luz verde del magistrado, que se produce un día después de la celebración del 188 aniversario de la primera fotografía, supone el cierre de una era y una historia, la de una firma que consiguió hacer de la fotografía algo cotidiano bajo el eslogan de “usted apriete el botón, nosotros hacemos el resto”.

La empresa, dirigida por el ejecutivo español Antonio Pérez desde 2005, dejó de cotizar en la Bolsa de Nueva York el año pasado después de un siglo y sus acciones se negocian ahora en los mercados secundarios. 

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