Izertis toma el 3,3% del capital de la histórica incubadora
Rodolfo Carpintier es el fundador y presidente de la incubadora de empresas de internet DaD.
Rodolfo Carpintier es el fundador y presidente de la incubadora de empresas de internet DaD.

DaD amplía capital y planea invertir en 15 ‘start ups’ este año

La compañía apunta ahora hacia proyectos vinculados con el móvil y el software.

También le interesan áreas como el 'big data' y el internet de las cosas.

La histórica incubadora española de negocios por internet, Digital Assets Deployment (DaD), presidida por Rodolfo Carpintier, ha reforzado su capital. En su última junta de accionistas, la compañía aprobó una ampliación de capital de un millón de euros y dio entrada a cinco nuevos inversores, elevando el número de socios hasta 96.

Uno de ellos es el grupo tecnológico asturiano Izertis que, a través de su empresa Alantis, se ha convertido en uno de los principales accionistas de la incubadora, con el 3,3% del capital, y formará parte de su consejo de administración. La valoración actual de la cartera de participadas de DaD es de 20 millones de euros. Tras la ampliación, Carpintier, considerado uno de los grandes inversores españoles del mundo de internet, continúa como máximo accionista, con un 17%. El, junto con el resto del consejo, controla un 60% aproximadamente.

En una entrevista con CincoDías, Carpintier explica la razón de esta inyección de capital. “Queremos invertir mucho más, porque estamos viendo que las incubadoras estadounidenses tienen una cartera mucho más extensa y diversificada. Nosotros tenemos actualmente 40 participadas, pero las americanas tienen 200. Tenemos que acceder a iniciativas más innovadoras, alguna de ellas con más riesgo y diversificar más nuestro portafolio”.

El presidente de DaD cuenta que en los últimos meses han acelerado mucho la entrada en start ups. “La idea es invertir entre 10 y 15 más este año”, añade el directivo, que cuenta que una de las ventajas de su incubadora es que “al ser una de las pocas que lleva tantos años en este negocio, de las 40 participadas que tenemos a nivel mundial, siete u ocho están ya muy maduras y probablemente nos permitirán salir de ellas con altas rentabilidades en los próximos 12-24 meses”.

Carpintier también detalla que, aunque hasta ahora han invertido básicamente en start ups de comercio electrónico, redes sociales, contenidos y marketing online, ahora tienen nuevas apuestas. “Hemos empezado a invertir en proyectos vinculados con el móvil y estamos haciendo nuestros primeros pinitos en software”. Además, DaD apuntará hacia otras dos áreas prometedoras: el big data y el internet de las cosas. “Ahí va a haber muchos desarrollos muy interesantes”.

Entre las inversiones recientes de la incubadora, Carpintier destaca dos: una empresa de software llamada Vitesia, que cuenta con un solución muy avanzada (Trama) “que permite generar entornos móviles desde páginas web típicas, con la creación de aplicaciones propias, y todo de una forma muy sencilla y barata”, y Ut-remi, una start up dedicada a la música. “No puedo avanzar qué va a hacer, pero creemos que va a revolucionar el mundo de las partituras”, dice Carpintier.

Inversor más paciente

El fundador de DaD advierte de un cambio en el sector de inversión en start ups. “Ahora la gente que invierte en internet tiene que tener más paciencia porque se tarda bastante más que antes en recuperar la inversión”. Sobre este asunto, explica que cuando el empezó en internet en 1992 y hasta 1996 el tiempo medio de estancia en una empresa era de 3,5 años, cuando crearon DaD en 2006 era de cinco años y ahora es de 7,5.

¿Por qué ocurre esto? Según Carpintier, porque los modelos de negocio en internet tardan ahora más tiempo en madurar “porque hay más competencia”; por la falta de un mercado público que esté funcionando bien —“el MAP es un primer paso, pero realmente el número de empresas listado es bajo y la liquidez de los mercados alternativos en Europa es pequeña”—, y porque en España “no hay prácticamente empresas grandes comprando start ups para innovación y cambios de modelo de negocio, cosa que sí pasa en otros países. De las ventas más grandes ocurridas aquí está la de Tuenti a Telefónica, y aunque es importante de España, es relativamente pequeña a nivel europeo”.

“Todavía no hemos tirado la toalla con Alice.com”

Rodolfo Carpintier, en su despacho en la sede de Dad, en Madrid.
Rodolfo Carpintier, en su despacho en la sede de Dad, en Madrid.

DaD ha participado en algunos de los proyectos españoles de internet más exitosos. Todo el mundo recuerda el ruido causado por Buyvip, el outlet online que más tarde compró Amazon por cerca de 80 millones, y Tuenti, la red social vendida en 2010 a Telefónica por 70 millones, pero a Rodolfo Carpintier le gusta también hablar de Xplane. “La gente la olvida, pero la vendimos muy bien al grupo estadounidense Dachis. No puedo darle la valoración, porque tenemos un acuerdo de confidencialidad, pero logramos un 95% de tasa interna de retorno, solo superada por la venta de Tuenti”.

Pero DaD también ha tenido apuestas fallidas, como Alice.es, el supermercado online que se vio obligado a cerrar sus puertas a finales de 2012. “Nuestro planteamiento es tener en nuestra cartera un 40-40-20. Un 40% de empresas en las que se obtiene una rentabilidad del 50-60%, otro 40% de start ups en las que recuperamos el dinero invertido y nada más, y un 20% que desaparecen”.

Carpintier cuenta que Alice era un proyecto de mucho riesgo, donde podían hacer un gran negocio o perderlo todo. “De todos modos, con Alice todavía no hemos tirado la toalla; estamos luchando por salvar Alice en EE UU, y puede haber sorpresas”. Con todo, el presidente de DaD admite que competir en el mercado español en estos momentos con las marcas blancas no es sencillo, “y para sacar a Alice.es adelante se hubiera necesitado millones de euros y en España no hay gente dispuesta a apostar a medio-largo plazo. Empieza a haber más empresas de capital riesgo capaces de hacer inversiones de 2 y 3 millones (aunque tampoco hay tantas como en otros países de nuestro entorno), pero solo hay dos —Nauta y Seaya Capital— que inviertan en rondas C y D (con valoraciones muy altas)”.

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