Dietas y salud
Dime qué comes y te diré quién eres

Dime qué comes y te diré quién eres

Veganos, seguidores de la comida macrobiótica o paleo, todos tienen una razón para seguir su doctrina

Entre los veganos célebres se cuentan el expresidente de Estados Unidos Bill Clinton

"Somos lo que comemos”. Hubo un tiempo en que la frase del filósofo alemán Ludwig Andreas Feuerbach era original. Cuando la acuñó, en el siglo XIX, su preocupación era el efecto que tenían en la salud los malos hábitos alimentarios de los sectores más desfavorecidos. El problema no ha desaparecido. Pero para los afortunados del mundo que pueden elegir qué productos llevarse a la boca hoy la frase podría ser reformulada. Lo que comemos dice mucho de lo que somos: si estamos comprometidos con el medio ambiente, si defendemos los derechos de los animales, si queremos vivir en armonía con el universo y mejorar nuestro rendimiento deportivo, si nada de todo lo anterior nos interesa o no nos preocupa lo suficiente como para poner límites a los placeres de nuestro paladar.

Veganos, vegetarianos, seguidores de la comida macrobiótica o paleo, todos tienen una razón para seguir su doctrina. Pero cabe preguntarse si esas dietas son tan buenas para la salud como lo son para la ecología, el desempeño físico o la conciencia de quienes la ponen en práctica.

Veganos y vegetarianos
Los vegetarianos no comen carne. Los veganos van más allá. Tampoco consumen productos que deriven de algún tipo de explotación animal. Quedan desterrados, entre otras cosas, los huevos, los lácteos, la lana y los productos testados en animales. El dueño de la tienda madrileña Planeta Vegano, Fritz Doren, afirma que la proliferación de información en libros e internet sobre la manera en que la industria alimenticia trata a los animales ha despertado la conciencia de muchas personas en los últimos años. Entre los veganos célebres se cuentan el expresidente de Estados Unidos Bill Clinton, el co-fundador de Twitter Biz Stone y la actriz Anne Hathaway. “No somos una secta. Somos un movimiento de personas que no quieren participar del holocausto animal”, afirma Doren.

El presidente de la Fundación Española de Dietistas-Nutricionistas (FEDN), Giuseppe Russolillo, afirma que estas dietas basadas en vegetales, cereales y hortalizas se acercan bastante a los patrones de alimentación saludable que marca la Organización Mundial de la Salud (OMS). “En sus últimos reportes este organismo habla de la necesidad de promover una dieta más tendente al vegetarianismo”. Veganos y vegetarianos, sin embargo, necesitan suplementar su dieta con vitamina B12. El nutricionista e investigador de la FEDN Julio Basulto añade en favor de estas tendencias que hay estudios recientes que las asocian a un menor riesgo de mortalidad.

La macrobiótica
Los seguidores de la doctrina fundada por el japonés George Osawa, la macrobiótica, buscan un equilibrio en la alimentación para encontrarlo también en todos los aspectos de la vida. Creen que seguir las pautas de su dieta es fundamental para la salud física y mental y para tener una vida duradera. “En los platos tiene que haber un equilibrio de proteínas, hidratos de carbono, vitaminas y minerales”, explica el dueño del restaurante de comida macrobiótica La Biotika (Madrid), Jesús Martín.

La armonía también se busca a través de una combinación justa de alimentos con energía ying y yang, añade. El nutricionista Julio Basulto afirma que esta dieta tiene un elemento positivo: promueve el consumo de vegetales. Pero advierte de que la división de alimentos según su energía carece de sustento científico y de que el consumo de algas, un ingrediente típico de la macrobiótica, no está excento de riesgo por su elevado contenido de yodo.

Estilo Paleo
La dieta paleo propone limitarnos a lo que consumían los cazadores-recolectores del paleolítico. Se trata de comer con bastante libertad carnes magras, pescados, mariscos, frutas y verduras no feculentas y de erradicar de nuestra rutina los cereales, las legumbres, los productos lácteos y cualquier alimento procesado. Los defensores de este régimen hablan de disminución del apetito, mejoras en el rendimiento deportivo y el colesterol. El nutricionista Basulto afirma que la reducción del consumo de alimentos procesados es una ventaja, pero está lejos de recomendar una dieta rica en proteínas animales. “Contradice las bases de la alimentación saludable propuesta por todas las entidades sanitarias de referencia”.

Recetas sanas que adelgazan

No se mezclan dos carbohidratos en una misma comida y se toman siempre a medidodía. Esa es la única regla de alimentación que propone la médica y nutricionista Marta Aranzadi en su nuevo libro Las recetas que adelgazan (ExLibric). La autora quiere demostrar que hacer dieta no tiene por qué ser aburrido ni estar reñido con la buena cocina.

Después de años de tratar a personas que necesitaban adelgazar por un motivo u otro, Aranzadi, según cuenta en su libro, notó que el principal problema que tenían para seguir las dietas era que, al cabo de poco tiempo, se volvían monótonas por falta de imaginación o de tiempo para eleborar alimentos que además de sanos, fuera apetecibles y atractivos. Eso es lo que quiere remediar con su libro, que ofrece más de 200 recetas para el desayuno, las comidas, el picoteo entre horas y los postres.

La nutricionista explica que lo ideal, en cualquier ocasión pero más haciendo dieta, es hacer cinco comidas al día. Tres principales: desayuno, comida y cena, y dos tentempiés: uno a media mañana y otro a media tarde.

Para comer entre horas, Aranzadi recomienda las siguientes opciones: un plátano y seis almendras; dos orejones de albaricoque y cuatro nueces; un yogur desnatado y seis almendras; una pulga de jamón, lomo o atún; y pavo natural con manzanas.

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