La cooperativa se consolida como una alternativa para evitar cierres empresariales y salvar empleos
Técnico de un taller en régimen de cooperativa.
Técnico de un taller en régimen de cooperativa.

Una nueva vida para las empresas en crisis

En 2012 se dieron 75 casos de reconversiones en empresas de economía social en España

Desde Cepes se reclama un mayor desarrollo de la Ley Concursal

En los últimos años se han creado 20.000 nuevas empresas de economía social

El modelo empresarial de la economía social, fundamentalmente cooperativas y sociedades laborales, se está consolidando como una de las mejores alternativas para generar empleo. Tanto para negocios de nueva creación como para la transformación de sociedades que, abocadas al cierre, cobran nueva vida con la asociación y la gestión de sus trabajadores.

Según datos de la Confederación Empresarial Española de Economía Social (Cepes), en los últimos cinco años se han creado más de 20.000 nuevas empresas y más de 150.000 nuevos puestos de trabajo en las diferentes formas empresariales que componen la economía social (que incluye, además de cooperativas y sociedades laborales, mutualidades, empresas de inserción, centros especiales de empleo y cofradías de pescadores).

De la importancia de este modelo empresarial se ha hecho eco el Parlamento Europeo, que ha instado ala Comisión y a los Estados miembros a potenciarlo como herramienta para salir de la crisis. En Europa hay 160.000 cooperativas pertenecientes a 123 millones de miembros que proporcionan empleo a 5,4 millones de personas y representan el 5% del PIB comunitario.

Se da un cambio en la forma de emprender y hacer empresa, con una tendencia mayor a la dirección por valores y ala RSC

Las características y valores de este modelo empresarial, definidos en la Ley 5/2011, de 29 de marzo, hace que la vinculación del trabajador con el proyecto empresarial sea mayor que en otras empresas más tradicionales, a lo que se une un cambio en la forma de emprender y hacer empresa, con una tendencia mayor a la dirección por valores y a la RSC. “Ahora trabajo más y gano menos, pero la satisfacción es mayor; somos más eficientes y es también mayor el compromiso”, resume Juan Cruz Bengoetxea su nueva etapa en Altsasuko, un cooperativa mixta participada por Copreci (grupo Mondragón) dedicada a la fabricación de válvulas y componentes metálicos para gas. En 2010 arrancaron con 18 socios, tras el cierre de la multinacional alemana Hisfording. Hoy son 22 socios y emplean a 11 personas. “Ahora somos conocedores de la realidad”, apostilla Juan Cruz.

En España, Cepes está promoviendo diferentes medidas para facilitar las transformaciones de empresas mercantiles en crisis en otras de economía social. En 2012 se han producido 75 casos de reconversiones en España, según la Confederación de Cooperativas de Trabajo Asociado de España (Coceta); en Europa, más de 150 empresas se apuntaron a esta solución el año pasado (según datos de Cecoop-Cicopa).

ASESORAMIENTO

Muchas empresas se han trasformado después de procesos concursales y salidas a subastas de sus activos, gracias al apoyo de las diferentes entidades de economía social en el territorio que orientaron a los antiguos empleados. “La empresa planteó un ERE extintivo para 13 trabajadores. La opción era irse al paro o tirar para adelante. Estudiamos todas las formas asociativas posibles y nos asesoramos en la Confederación Empresarial de la Región de Murcia, que nos prestó su apoyo desinteresadamente”, relata Miguel González Vera, que con ocho compañeros más constituyó en marzo de este año Profinox, cooperativa dedicada al tratamiento del acero inoxidable ubicada en Alcantarilla (Murcia). Han empezado con maquinaria de su antigua empresa adjudicada como indemnización. “Dinero, cero”, se lamenta.

En el caso de Altsasuko, el Gobierno de Navarra y ANEL (Asociación Navarra de Empresas Laborales) se encargaron de dirigir todo el proceso de transformación de la cooperativa.

“En todo caso, es preciso un mayor desarrollo de la Ley Concursal para que estas transformaciones puedan realizarse sin necesidad de ir al cierre de la empresa”, advierte Juan Antonio Pedreño, presidente de Cepes. Pedreño pone como ejemplo la iniciativa del Gobierno francés, que en su ley sobre economía social plantea que al menos dos meses antes de un cierre empresarial se debe informar a los trabajadores. “Establecerlo por ley es un gran paso adelante”, asegura.

En cualquier caso, Pedreño cree que “es necesario mejorar las condiciones de esas transformaciones, facilitando los medios administrativos y económicos, presupuestando partidas que incluyan instrumentos financieros”.

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