Amplio abanico de prestaciones

Cuáles son las mejores tarjetas para viajar protegidos

Es importante saber para qué se van a utilizar y negociar su coste con el banco

Una mujer realiza un pago con su tarjeta
Una mujer realiza un pago con su tarjeta

Las tarjetas de crédito se han convertido en un elemento indispensable a la hora de viajar, sobre todo si se trata de salir al extranjero. Hacer una reserva de un hotel o alquilar un coche es prácticamente imposible si no se cuenta con este medio de pago, pero además su utilización puede traer muchas más ventajas.

Las tarjetas cada vez incorporan más prestaciones:  seguros de viaje, asistencia en carretera, indemnizaciones en caso de pérdida o extravío del equipaje, servicios médicos… y, además, permiten ahorrar, ya no solo a la hora de evitar comisiones de cambio de divisas al conseguir dinero del país al que se pretende viajar, sino que también al incorporar programas de puntos o descuentos en establecimientos.

A la hora de elegir una tarjeta es importante saber para qué la vamos a utilizar. Si se va a viajar en coche posiblemente resultará más interesante las ofertas en carburante, como las que ofrece la tarjeta Repsol de BBVA. Otra opción son las tarjetas que ofrecen bonificaciones con su utilización, como la Santander Iberia que permite a sus clientes acumular puntos y canjearlos por vuelos de Iberia, British Airways, Vueling y de toda la alianza Oneworld, así como reservar noches de hotel, alquilar coches y otras experiencias de ocio.

Con la utilización de tarjetas de crédito en los viajes se pueden eliminar posibles disgustos a la hora de un robo o pérdida de la tarjeta, ya que prácticamente todas las ofertas del mercado van acompañadas de un seguro de que cubre el reembolso de un posible gasto fraudulento. De todas formas, es conveniente guardar las tarjetas en las cajas fuertes de los hoteles y nunca dentro de las maletas o a la vista y, por su puesto, nunca  hay que dejarlas al alcance de extraños.

Comisiones y gastos de gestión
Cada tarjeta tiene diferentes gastos por los servicios que ofrece. Si únicamente se va a utilizar la tarjeta en el periodo vacacional, se puede eliminar el gasto por  mantenimiento si contratamos el servicio con Citibank, ya que han suprimido en todas sus tarjetas este coste. Otra opción si se quiere quitar este gasto son las tarjetas prepago como las que recomiendan desde La Caixa a través de MoneyToPay. Son tarjetas monedero con las que podremos pagar en cualquier establecimiento que acepte Visa y sacar dinero en efectivo en cajeros de todo el mundo; un servicio extra en este tipo de tarjetas es la posibilidad de recarga a través de un móvil o web. El coste de emisión de la tarjeta es de 7 euros y los costes por recarga van desde el euro y medio por ingresos de 100 hasta los seis euros por ingresos a partir de los 500.

Los costes de gestión en algunas ocasiones pueden resultar abusivos, la media es del 5%. Desde BBVA  aconsejan a sus clientes negociar las comisiones en las oficinas bancarias antes de viajar porque cada cliente tiene unas condiciones diferentes.

Un servicio que puede ser interesante es la flexibilidad de pago que ofrecen la mayoría de entidades. Con esta fórmula podremos aplazar o fraccionar los recibos bancarios. El inconveniente es que, a menudo, conllevan un alto coste, por lo que habrá que escoger una tarjeta con menor interés nominal mensual para pagar una TAE anual más baja.

Lo más conveniente es utilizar la tarjeta para pagos en comercios y restaurantes, ya que sacar dinero de cajeros automáticos nos puede salir caro debido a las comisiones que imponen los bancos. Aun así, algunas entidades, en un afán de diferenciarse de los demás, han retirado este coste. Es el caso de la tarjeta de débito de la cuenta inteligente EVO con la que podemos retirar dinero gratuitamente. Si lo hacemos fuera de la Unión Europea, las entidades bancarias propietarias de la red de tarjetas pueden aplicar una tasa por su utilización. Si se decide extraer dinero es conveniente fijarse en el cajero y si encontramos algo extraño elegir otro. En muchos países es corriente que haya dispositivos para generar duplicados de tarjeta.

Cuando se viaja siempre es conveniente llevar más de una tarjeta, ya que es frecuente que los soportes de plástico se imanten y queden inservibles, o que se extravíen. Si se elige una de débito y otra de crédito nunca se tendrá problemas a la hora de utilizarlas.

El medio de pago preferido del verano

Un estudio de Mastercard demuestra que los ciudadanos europeos prefieren disfrutar de sus vacaciones sin dinero en efectivo. El 96% de los españoles encuestados afirma llevar tarjetas de crédito durante sus viajes, superando así el porcentaje de europeos que reconoce utilizarlas (91%).

Junto con los italianos, los españoles son los únicos  que las utilizan más en los periodos vacacionales que en su vida cotidiana. Un 37% utiliza su tarjeta cuando no está de vacaciones.

A más de la mitad de los españoles encuestados les gustaría que los comercios redujeran los límites mínimos que establecen para pagar con tarjeta. Pese a ello, Pilar Aurrecoechea, directora general de Mastercard para España y Portugal, afirma que “llevar un estilo de vida sin efectivo es cada día más sencillo”.

Para algunos pagos, sobre todo los que suponen pequeños gastos, los españoles siguen prefiriendo el efectivo. Por ejemplo, postales, helados y aperitivos, taxis, souvenirs y visitas guiadas.

En línea con la media europea, las principales razones citadas por los españoles para elegir este medio de pago son la comodidad (65%), no llevar dinero en efectivo encima (48%), la seguridad de los pagos (46%), el temor a que les roben el efectivo (40%), que ofrecen una mejor forma de comprobar los gastos realizados (35%) y la rapidez que suponen este tipo de pagos electrónicos (31%).

A la vuelta de vacaciones es aconsejable comprobar y comparar los tickets con el extracto bancario por si se encuentra alguna irregularidad. Si es así, habrá que avisar rápidamente al banco para que revise la operación.

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