Los sindicatos prevén 3.000 despidos y el cierre de 150 oficinas

Catalunya Banc prevé negociar en agosto su ajuste de plantilla y red

Oficina de Catalunya Caixa.
Oficina de Catalunya Caixa.

Las cuatro secciones con representación en el banco (SEC, CCOO, UGT y CSICA) han mostrado su “disponibilidad absoluta” para participar en la negociación, aunque consideran “un acto de mala fe” que las reuniones se desarrollen en verano, ya que se dificulta, entre otras cuestiones, la posibilidad de informar y movilizar a la plantilla o de realizar consultas a expertos.

Los sindicatos esperan que la nueva dirección del banco nacionalizado, que ahora preside José Carlos Pla, les informe en breve de los planes de ajuste pactados con Bruselas, que, según afirman, podrían implicar el despido de unos 3.000 trabajadores y el cierre de unas 150 oficinas.

Catalunya Banc, que ha cerrado el primer trimestre de este año con unas pérdidas de 18,45 millones de euros, siendo la única de las tres nacionalizadas que sigue en pérdidas, cuenta actualmente con una plantilla de unas 7.000 personas y una red de 1.260 oficinas.

Según han indicado a Efe fuentes sindicales, la dirección ha informado a las diferentes secciones de que el proceso de negociación del plan de ajuste, que oficialmente aún no se ha concretado, se podría desarrollar durante todo este verano, una vez que finalice mañana el proceso de canje de las participaciones preferentes y deuda subordinada en acciones.

Los representantes de los trabajadores admiten que la empresa tiene el derecho legal de convocarles y que, por ello, tienen “total disponibilidad” para responder a esta convocatoria, “se produzca cuando se produzca”.

 Sin embargo, entienden que negociar un ajuste tan duro como el que se prevé en pleno período vacacional “tiene inconvenientes muy graves si de verdad se quiere hacer una negociación de buena fe”.

Así, además de imposibilitar informar, consultar o movilizar a los trabajadores con normalidad, porque en su mayoría estarán de vacaciones, la negociación en agosto dificultará tener acceso a la administración y a asesores y especialistas en diversas materias en caso de necesidad de consulta.

“Vamos a abordar aspectos técnicamente muy complejos y será necesario consultar algunos aspectos con expertos, pero muchos no estarán disponibles”, ha señalado un representante sindical.

Catalunya Banc ha recibido más de 12.000 millones de euros en ayudas públicas y el pasado año registró unas pérdidas de 11.856 millones de euros.

Tras dos subastas frustradas, el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) ha decidido reactivar la puja de la entidad, aunque sigue sin decidir qué banco de inversión la examinará antes de ponerla en venta.

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