La compañía avanza en el cierre de la venta a CMI del 40% de los negocios en la zona

Telefónica crea una filial para agrupar los activos de Centroamérica

Articulará la desinversión prevista en la región

Sede de Telefónica en la Gran Vía de Madrid.
Sede de Telefónica en la Gran Vía de Madrid.

Telefónica avanza en el cierre de la venta del 40% de sus activos en los países centroamericanos al grupo guatemalteco Corporación Multi Inversiones. Una operación, acordada a finales de abril, que afecta a sus negocios en Guatemala, El Salvador, Nicaragua y Panamá. Con ese objetivo, la operadora española ha creado una nueva filial, bautizada como Telefónica Centroamérica Inversiones, que será la encargada de agrupar estos negocios y actuar como eje para ejecutar la desinversión.

La sociedad, que nace con un capital social de 600.000 euros, tiene como administrador único a Miguel Iglesias San Martín, uno de los responsables financieros de Telefónica en Latinoamérica, y como accionista directa a la matriz Telefónica SA. Dentro del objeto social de Telefónica Centroamérica Inversiones figuran las actividades de inversión, administración y gestión de empresas en el sector de las telecomunicaciones.

Esta nueva sociedad recibirá los activos de Telefónica en Centroamérica y, posteriormente, bajo el pacto con Corporación Multi Inversiones, el grupo guatemalteco comprará un 40% de su capital.

Con este movimiento, según explican desde la propia operadora española, Telefónica está avanzando hacia el cierre de esta operación, que todavía debe recibir el visto bueno de las distintas autoridades de la competencia.

La desinversión del 40% de los activos centroamericanos tiene gran relevancia para Telefónica dentro de su estrategia de venta de activos para mejorar la flexibilidad financiera y reducir deuda. Según explicaron ambos socios en el anuncio del acuerdo, el importe de la compraventa asciende a 500 millones de dólares estadounidenses (unos 388 millones de euros) más un importe variable de hasta 72 millones más en función de la evolución futura de estos activos.

De igual forma, ambas compañías indicaron que con el acuerdo desarrollarán “un nuevo modelo de negocios que aprovecha la presencia global de Telefónica con la especialización local de CMI”. Pese a la desinversión, Telefónica seguirá al frente de la gestión de estas operaciones en la región. No obstante, la teleco advirtió de que la operación no tendrá impacto en sus resultados consolidados al tratarse de una transacción con socios minoritarios.

La venta del 40% de los negocios en Centroamérica se unirá a otras operaciones realizadas por Telefónica con el objetivo de reducir deuda.

Entre estos movimientos, desde que comenzó 2013, destacan la venta del 1,979% del capital que tenía en autocartera por 975 millones de euros, de su negocio de banda ancha fija en Reino Unido a Sky por 200 millones y, más recientemente, de su filial irlandesa al grupo asiático Hutchison Whampoa por cerca de 850 millones.

 

Los sindicatos entran en el consejo de Telefónica Alemania

Telefónica ha dado entrada a los representantes de los sindicatos en el denominado consejo de supervisión (órgano de poder análogo al consejo de administración) de su filial alemana durante los últimos días.

Fuentes de la operadora española explican que estas incorporaciones tienen como objetivo el cumplimiento de la normativa mercantil alemana, que obliga a las sociedades cotizadas a tener representantes de los sindicatos en sus respectivos consejos de supervisión.

En el caso de Telefónica Alemania, que salió a Bolsa a finales de octubre del pasado año, son seis los representantes de las centrales sindicales que se han integrado en el consejo de supervisión, que tiene un total de 12 integrantes en la actualidad. El consejo está presidido por Eva Castillo, presidenta de Telefónica Europa y consejera de la propia matriz, y tiene como miembros a Ángel Vilá, responsable financiero del grupo, los directivos de la propia Telefónica Pilar López, Patricia Cobián y Enrique Medina, así como Michael Hoffmann, consejero delegado de la empresa Officer Lekkerland.

La situación se repite en otros grandes grupos corporativos germanos. Así, por ejemplo, Deutsche Telekom, rival de Telefónica Alemania en el sector de las telecomunicaciones, tiene un consejo de supervisión con 20 miembros, de los que la mitad son representantes de los accionistas y el resto representantes de los trabajadores. De igual forma, en el grupo industrial Siemens, la eléctrica Eon o el gigante automovilístico Daimler Benz, entre otros, la configuración del consejo de supervisión es muy similar, siendo la mitad de sus miembros representantes de los trabajadores.

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