Emprendedores

Un vivero de pequeñas pero grandes empresas

Por la incubadora de Alcoy han pasado 35 pymes en los cuatro años y medio que lleva funcionando. Muchas de ellas han conseguido consolidarse y también crecer

Responsable de Espliego Homeostasis, una de la empresas instaladas en el vivero de Alcoy.
Responsable de Espliego Homeostasis, una de la empresas instaladas en el vivero de Alcoy.

Dos corredores de maratón, dos ciclistas, nadadores… Son varios los deportistas olímpicos que han confiado en 226ers, una pyme que nació en el vivero de empresas de la localidad alicantina de Alcoy, para adquirir sus productos nutricionales.

Y es que por los despachos de esta incubadora, que fue inaugurada en enero de 2009 y que forma parte de la red Incyde creada por las Cámaras de Comercio, han pasado ya 35 empresas (una cifra considerable en un municipio de menos de 61.000 habitantes) y muchas de ellas han cosechado un notable éxito.

Jesús Sánchez, director gerente de 226ers, asegura que disponer de las instalaciones del vivero a los precios bajos que ofrece la Cámara “ayudó a reducir mucho los gastos iniciales”.

Sin embargo, a pesar de todas las ventajas que ofrece la estructura, a esta empresa –que se dedica a comercializar productos de nutrición deportiva especiales para la práctica de todo tipo de disciplinas de resistencia al aire libre– los boxes de la incubadora alcoyana se le empiezan a quedar pequeños (acaban de ocupar uno más, puesto que los dos de los que ya disponían se les estaban quedando cortos).

“Queremos que las empresas solo tengan que preocuparse de su trabajo”, afirma una técnica del vivero

El proyecto funciona bien y ha comenzado recientemente su internacionalización a través del mercado alemán. En breve continuará su expansión por Italia y Sudamérica.

Tampoco le ha ido mal a Babalú Group, que lleva unos seis años en marcha y que desde hace dos está instalada en el vivero. Javier Montava, uno de los impulsores de este grupo que se dedica a la producción de eventos de todo tipo (musicales, deportivos...), explica que aunque la iniciativa ya estaba funcionando cuando los socios se instalaron en la incubadora, allí establecieron su primera oficina real.

Más que una ayuda

El espacio con el que cuenta red Incyde en el municipio de Alcoy pretende no solo facilitar la labor de los nuevos empresarios sino también fomentar la cultura emprendedora y generar un “efecto multiplicador”, así como empleos estables.

De la experiencia, Montava destaca la relación profesional que han podido establecer con otras pymes gracias a su estancia en este espacio que ahora mismo alberga seis proyectos más. “Lo más importante que nos ha aportado estar instalados aquí ha sido el trato con la gente. Gracias a ello hemos podido colaborar con muchas empresas de sectores tan distintos como el suministro energético o el diseño”, cuenta este emprendedor.

Estos casos son solo algunos de los muchos ejemplos que han comenzado su andadura en el vivero de la Cámara de Comercio de Alcoy. Aurelia Aránega, una de las técnicos de la institución que se encarga de ayudar a quienes llegan a la incubadora, considera que el espacio habilitado en la ciudad alicantina destaca, en comparación con otros de la misma red, por su cercanía.

“Es nuestro deseo e intención que las compañías se encuentren cómodas y solo tengan que preocuparse por su trabajo diario”, afirma Aránega.

Como encargada de uno de los viveros de la red Incyde, que se ha desarrollado gracias a una importante contribución económica de los fondos europeos de desarrollo, asegura que “es una pena” que las Cámaras no reciban más apoyo por parte de otras instituciones para poder seguir ayudando a las pequeñas empresas a crecer y perdurar. Aránega justifica su reflexión con los casos de 226ers y Babalú porque, subraya, el crecimiento de ambas les ha permitido no solo aumentar sus ventas sino también contratar a personal y generar así puestos de trabajo.

Las relaciones entre los inquilinos de la incubadora también han dado lugar a iniciativas que en un principio no estaban en el guión. Fue el caso de cuatro de los proyectos emprendedores que llegaron al vivero de Alcoy con la intención de crear sus respectivas empresas pero que finalmente han terminado también colaborando en la creación de la revista de ámbito regional Práctico Magazine.

Emprender en el sector de ocio, salud y bienestar

En los últimos tiempos, los viveros de las Cámaras de Comercio han registrado un incremento del número de empresas que se dedican a nuevas tecnologías, sobre todo en el ámbito de las aplicaciones móviles, pero en el caso de Alcoy resulta llamativo, ya que de un tiempo a esta parte recibe varios proyectos orientados al mundo del ocio, el deporte y el ámbito sanitario.

Algunos ejemplos de esta tendencia son la empresa de cosmética Nury Natur o Espliego Homeostasis, que ofrece quiromasajes, servicios de dietética y todo tipo de actividades relacionadas con la relajación y el bienestar.

En ambos casos, los emprendedores decidieron dar un cambio a su vida abandonando sus actividades anteriores (que poco tenían que ver con aquellas a las que se dedican sus empresas) y apostar por lo que les gustaba.

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