Beneficios y desinversiones atraen a los inversores
El presidente de Sacyr, Manuel Manrique, interviene durante la junta de accionistas celebrada el pasado jueves.
El presidente de Sacyr, Manuel Manrique, interviene durante la junta de accionistas celebrada el pasado jueves.

Fuerte aluvión de fondos en Sacyr tras la salida de Abelló y las cajas

Generali, Norges, Henderson, Verrazzano, Fonditel y Mutuactivos se suman a THS y Blackrock

El capital flotante ha pasado del 26% al 56% en los últimos 12 meses

Solía decir Luis del Rivero, cuando era presidente de Sacyr, que el consejo de administración de su empresa era una reunión de propietarios. Todos ellos, menos el externo Matías Cortés, tenían parte importante en el capital y lo que escapaba del control de los dominicales apenas alcanzaba el 20%. Una situación que se ha dado la vuelta con la salida del propio Del Rivero, la desinversión de Juan Abelló –“inesperada”, según reconocen directivos del grupo de infraestructuras–, el abandono de Bankia, BMN, NCG y Unicaja, e incluso las ventas de paquetes de la familia Loureda.

Sacyr tiene repartido hoy entre minoritarios un 56% de las acciones y buena parte de las mismas están en manos de fondos internacionales. La llegada más sonora fue la del británico Taube Hodson Stonex (THS), el pasado marzo con una inversión de 43 millones por un 5,9% colocado por Abelló. La entidad no ha pedido presencia en el consejo, pero sus máximos responsables y los de Sacyr han mantenido contactos en los últimos tres meses.

Por debajo de ese nivel de inversión entró Blackrock, anunciando a la CNMV que había rebasado el nivel del 3% el pasado 6 de junio y replegándose por debajo de ese nivel una semana después. Fuentes solventes aseguran que el fondo británico se mantiene en el capital con un 2,87%.

Más allá de estas dos entidades, que han comunicado al mercado su presencia en Sacyr, hay otros inversores cualificados internacionales que se han sumado al grupo de infraestructuras a la vista de los actuales precios de mercado, a la concatenación de recomendaciones positivas de los analistas (N+1, Sabadell, Societe Generale y Espirito Santo) y ante la citada marcha de inversores históricos del grupo de infraestructuras. La radiografía del capital está cambiando a marchas forzadas.

Entre los nuevos entrantes, según fuentes del mercado, figuran desde el gigante Henderson Global Investors hasta el más modesto Verrazzano Capital, fondo francés creado en 2011 por Guillaume Rambourg, ex directivo de Gartmore Investment. Otros de los que han tomado posiciones en las últimas semanas son el italiano Generali Investments y Norges Bank Investment, brazo inversor del Banco Central de Noruega y administrador del fondo global de pensiones del Gobierno. A estos internacionales también se han sumado Fonditel, fondo de los empleados de Telefónica, y Mutuactivos, asociado a Mútua Madrileña.

THS entró en marzo y Balckrock lo ha hecho en este mes de junio

La mayoría de ellos han adquirido participaciones modestas atraídos por los precios en que cotiza Sacyr (2,41 al cierre de la semana pasada); la revalorización en lo que va de año (46%, frente a la caída del 5% del Ibex) y las expectativas positivas de los analistas.

En uno de los últimos informes publicados, N+1 señala un precio objetivo de 3,45 euros y destaca que el grupo ha sido capaz de embridar sus créditos. Sacyr cerró el primer trimestre con una deuda neta de 8.620 millones: un 10% vence este año, otro tanto lo hará en 2014 y 3.700 millones tienen 2015 como año de amortización. De esa última cifra, 1.000 millones cuelgan del suelo de Vallehermoso, actualmente en conversaciones con la banca en busca de una quita. En cuanto a los 2.400 millones que dependen de Repsol –que vencen en 2015–, N+1 espera que parte o la totalidad del 9,5% en manos de la constructora haya sido vendido para entonces, con la consiguiente amortización de la deuda. Los analistas de N+1 Equities valoran en unos 4.500 millones los activos que Sacyr podría vender en el corto y medio plazo: “Es una de las inversiones más atractivas del mercado español”, dice en un informe del 20 de junio.

 

Del Rivero votó contra Carceller y Manrique

- El hecho de que se haya duplicado el free float de Sacyr entre la junta de 2012 y la de 2013 se percibió en el bajo nivel de representación en la reunión de accionistas celebrada el jueves: el 58%.

- Luis del Rivero se mantiene en el capital de la compañía aunque sea de forma testimonial. No asistió a la junta, pero sí lo hizo su hijo Luis Fernando, quien votó en contra de las cuentas e informe de 2012, gestión del consejo, de la reelección de Demetrio Carceller y Matías Cortés como consejeros o de las retribuciones del presidente Manuel Manrique.

- El primer ejecutivo del grupo de infraestructuras confía en que se consolide la mejoría de Sacyr en bolsa. La opinión de consenso entre los analistas es que la cotización debe escalar hasta los 3,1 euros. Un valor en el que Manrique quiere estar un tiempo: “El mercado empieza a reconocer nuestros esfuerzos por estabilizar la empresa. Deberíamos ir subiendo despacio, pero seguros. No me gustan los ascensos demasiado verticales”, valoró la semana pasada ante la prensa.

- Uno de los objetivos de la compañía es mantener un rendimiento bruto en el entorno del 15% y superar los 500 millones de euros de ebitda. Sacyr espera concluir el año con beneficio y recortar la deuda y el coste financiero. Entre otras operaciones, trata de atajar la deuda de Vallehermoso vendiendo la empresa, obteniendo quitas o cediendo suelos a cambio de cancelar créditos.

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