Contante y sonante

La banca extranjera no encuentra atractivo en España

La banca extranjera sigue sin apostar por España y parece que esta idea durara aún varios años. La situación económica del país es uno de los principales puntos negativos que provoca el rechazo de la banca extranjera, pero no es el único.

 Un alto cargo de una destacada entidad financiera foránea que opera en España asegura que el hecho de que el mercado doméstico se haya convertido en un oligopolio o vaya camino de ello, con tres bancos muy grandes, Santander, BBVA y Caixabank, dos más pequeños como Popular y Sabadell, otro que busca un nicho determinado, como Bankinter, y otro que está en fase de reestructuración, pero que aspira a ocupar un puesto destacado en la banca minorista pese a estar sometido a un fuerte ajuste, como Bankia, se ha convertido también en un handicap para la banca extranjera.

 “Si el apetito por entrar, invertir o crecer en banca minorista en España de un banco extranjero ha sido siempre, de por sí, muy escaso, ahora es prácticamente inexistente. Hay algún que otro banco que en los últimos años ha optado por instalarse en el país con una ficha bancaria, caso del ecuatoriano Pichincha o del Banco Chino de Industria y Comercio (ICBC), la entidad comercial más grande del gigante asiático y por lo tanto del mundo, pero estas firmas quieren atender a uso clientes muy determinados. A los ecuatorianos o a la colonia china residente en el país. No pretenden competir en España en banca minorista. No están interesados en comprar un banco aquí”, reflexiona este banquero.

 Hay otro banco latinoamericano que está dando los primeros pasos para crecer en España, el venezolano Banesco, que ha comprado el gallego Etcheverría, una firma muy pequeña de banca privada, que se está expansinando con a compra de oficinas de otras entidades en reestructuración como Novagalicia. Pero lo cierto es que los principales accionitas de Banesco son de origen español, y más concretamente gallego.

 A excepción de estas firmas que buscan un nicho muy concreto de negocio, la banca extranjera no quiere entrar en España. “Si siempre ha sido difícil competir en el negocio minorista, ahora más. Por eso ninguno de los principales grupos bancarios europeos o estadounidenses están interesados en pujar por las entidades en reestructuración. El Gobierno ha intentado abrir el mercado bancario, pero no ha habido respuesta. España y su banca no atraen”, mantiene otro experto del sector.

 Firmas como la británica Barclays, que siempre había apostado por crecer en España y su nombre aparecía en todas las quinielas cuando se iba a vender un banco en el país ha tirado la toalla. Ha renunciado a crecer y competir con la banca autóctona. Ha cerrado casi la mitad de sus oficinas en el país, y ahora tiene aproximadamente las mismas que antes de comprar Banco Zaragozano en 2003.

 Su objetivo ahora es encontrar un hueco en banca personal y privada. Atrás quedó su idea de codearse con los más grandes de España.

El alemán Deutsche Bank no ha recurrido a una medida tan drástica. También es verdad que su tamaño es menor en España que el de su homólogo británico, pero coincide con él en su proyecto de no crecer más en este país.

El portugués Espirito Santo y la banca andorrana buscan abrir una puerta en España, pero tan específica que los expertos no los consideran un referente de banca extranjera interesada en la banca minorista.

 Solo los fondos de inversión buscan negocio en España. Saben que hay oportunidades que a la larga pueden ser rentables. Y ahí están, a la espera de que los precios de algunos activos financieros bajen más y a la espera de que el Gobierno dé el pistoletazo de salida para que pued

Y mientras, la reestructuración financiera continúa. El objetivo del Gobierno era que en junio de este año, es decir, este mes, el mapa bancario estuviese resuelto tras haber recibido más de 41.000 millones de euros de ayudas europeas para recapitalizar el sector.

 Los compromisos adquiridos hace un año por España para que Europa abriese una línea de ayudas por 100.000 millones de euros se están cumpliendo según el calendario. Pero varios banqueros aseguran que aún queda recorrido para cerrar el ajuste del sector.

 “Todavía quedan bastantes meses hasta que el sector se asiente y las fusiones aún en marcha se cierren. Además, debe resolverse el futuro de Novagalicia y Catalunya Banc. Se ha avanzado mucho, pero el proceso no ha concluid”, declara un veterano banquero.

 

 

 

 


 


Hasta el año que viene no estará cerrado el mapa bancario español

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