Sareb y los grandes bancos se hacen protagonistas del salón inmobiliario

El SIMA: campo de batalla para la banca

Sareb ofrece casi 5.000 viviendas a través de Bankia y Catalunya Banc.

El control de la financiación da ventaja a los vendedores del ámbito bancario.

Imagen del stand de Sareb en el Salón Inmobiliario de Madrid (SIMA).
Imagen del stand de Sareb en el Salón Inmobiliario de Madrid (SIMA). REUTERS

El Salón Inmobiliario de Madrid (SIMA), que abrió ayer sus puertas, se convertirá hasta el domingo en el campo de la batalla comercial que las entidades financieras han puesto en marcha para dar salida a su pesada carga de ladrillo. Miles de inmuebles adjudicados por las entidades roban el protagonismo al stock de las sociedades inmobiliarias tradicionales, que asisten a la llegada de un nuevo y gigantesco competidor en esta XV edición de la feria: el banco malo.

“Las entidades financieras han adquirido un protagonismo importantísimo”, asume Eloy Bohúa, director general de Planner Exhibitons, compañía que organiza el evento. “No es nuevo, venimos viendo una participación notable de las entidades que si bien en número no son mayoría, hay 150 empresas en total, despiertan mucho interés entre los compradores continúa”. La clave, asume Bohúa, es que los bancos “tienen en su poder una amplísima cartera de activos y la llave de la financiación que es crítica especialmente en este ámbito”.

La presencia del sector financiero es incontestable. Entre los expositores repartidos por el madrileño Campo de las Naciones se encuentran los de las inmobiliarias de la gran banca, como Altamira, de Santander, Anida, de BBVA, Servihabitat, de CaixaBank, Solvia, de Sabadell o Aliseda, de Popular. El gran protagonista del año, sin embargo, es la sociedad de gestión de activos procedentes de la reestructuración bancaria (Sareb) que si bien no participa directamente sí está presente a través de dos de las entidades nacionalizadas a las que se ha encargado la gestión comercial: Bankia y Catalunya Banc. Entre ambas firmas ofrecen unos 4.600 inmuebles del banco malo en la feria.

Bankia Habitat, en concreto, repite la reciente experiencia comercial que supuso la primera Semana Inmobiliaria celebrada hace apenas unos días en Madrid de la mano de Sareb, con una oferta parecida. La entidad acude al SIMA con 2.200 pisos de Sareb y 700 propios, casi 1.000 más que en su iniciativa particular, y con descuentos de hasta el 40% frente al 32% ofrecido unos días antes. Se trata de promociones nuevas y viviendas a estrenar situadas principalmente en Madrid y alrededores o en regiones de costa mediterránea.

CX Inmobiliaria, la sociedad de Catalunya Banc, ofrece a su vez 700 viviendas en la comunidad de Madrid y 1.800 segundas residencias en zonas del litoral, todas ellas propiedad de Sareb. El descuento máximo, del 33%, asciende a 99.000 euros, aunque se ofrecen pisos por menos de 70.000 euros.

En términos generales, SIMA arranca con la reveladora ausencia de todas las inmobiliarias cotizadas, una oferta de 400 promociones a estrenar y miles de viviendas de segunda mano, precios de venta de inmuebles que van desde los 26.000 a los nueve millones de euros, una ingente cartera de alquiler que ronda ya el 15% del stock y, ante todo, una competencia feroz.

El doble gancho de jugar con precio y financiación

“Los participantes que no son entidades financieras encuentran la dificultad de que dependen de la financiación de terceros para cerrar operaciones”, explica Eloy Bohúa, responsable de la XV edición del SIMA, que considera que información detallada, precios y financiación son las armas más efectivas de esta guerra comercial. Así, cada firma hace hincapié en uno de estos pilares, aunque cuenta con conjugar todos en la negociación con los clientes. De esta forma, Bankia ofrece para sus inmuebles y los de Sareb “préstamos hipotecarios por hasta el 100% de la inversión con límite en el 80% del valor de tasación”; Popular, opta por rebajas de 3.000 euros sobre el grueso del stock que va a la feria y Sabadell apuesta por promocionar apartamentos en la playa desde los 40.000 euros.

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