Dice que ningún supervisor obligaría así a dar financiación

El Banco de España avisa de la “falta de demanda solvente” del crédito

Los expertos calculan que el sector debe dotar más de 8.000 millones extra por las nuevas exigencias de Linde

Fachada del Banco de España Ampliar foto
Fachada del Banco de España

El Banco de España dibujó ayer un panorama bastante desolador para el sector financiero español en general y para el empresarial que busca financiación en particular. Considera que la morosidad seguirá creciendo a lo largo del presente ejercicio como consecuencia de la actual negativa coyuntura económica del país, con un aumento del paro, que afecta directamente a la morosidad y con una demanda poco solvente del crédito.

 Además, mantiene que las nuevas necesidades de provisiones tanto por la subida de la morosidad como por los nuevos requisitos de dotaciones por los criterios para clasificar a los créditos refinanciados tendrán un efecto depredador en los márgenes de los bancos, y por lo tanto en sus beneficios. Fuentes del supervisor no quisieron facilitar cifras sobre lo que puede aún remontar la morosidad este año, pero reconocen que aumentará en todos los segmentos, aunque el sector con menos riesgo sigue siendo el hipotecario con garantía real.

Según los últimos datos del Banco de España, la tasa de créditos impagados se sitúa en el 10,4%, tras el trasvase de créditos problemáticos desde las entidades que han recibido ayudas públicas a Sareb –conocido como banco malo–, que ha hecho desaparecer de las estadísticas del supervisor cerca de 74.000 millones de euros. Así, los créditos impagados ascienden a 161.871 millones (sin los que están en Sareb), cifra que tras las nuevas reclasificaciones que obligan a pasar todos los créditos refinanciados a subestándar, salvo que se demuestre que son normales y en el peor de los casos dudosos, subirán según los expertos de forma considerable, aunque el supervisor cree que no supondrá un nuevo shock para la banca, y considera que las provisiones serán incluso menores que las del pasado año, en las que los bancos tuvieron que dotar unos 80.000 millones extra para sanear sus balances de activos tóxicos por la nueva norma de Economía.

La nueva directriz del Banco de España obligará al sector a realizar provisiones extra, que varios expertos cifran en más de 8.000 millones de euros, cifra que fuentes del supervisor no confirmaron, pero tampoco desmintieron en un encuentro organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE).

Ante este panorama, el supervisor prevé que las provisiones para la banca “van a seguir siendo importantes. El índice de retorno sobre activos (ROA) es negativo por primera vez y esto nos hace ser prudentes con los bancos españoles. Va a ser un año difícil y la banca va a tener que reducir costes”. Además, y lo que es preocupante para la economía, es que no hay demanda suficientemente solvente del crédito, algo en lo que han insistido en los últimos ejercicios los responsables de la banca. “A día de hoy, puede que la demanda no sea suficientemente solvente, por lo que ningún supervisor obligaría a los bancos a dar crédito”, afirmaron fuentes del Banco de España. Según estas fuentes, el problema del crédito es básicamente de demanda, porque “los problemas de oferta se han reducido”, y la “liquidez ha mejorado mucho pese a que todavía se mantiene una alta dependencia del BCE y el esfuerzo de recapitalización ha sido enorme; liquidez y capital están razonablemente bien”, dijo. Por ello, considera que “los bancos tienen capacidad razonable para dar crédito”.

Pese a las malas perspectivas para el sector para este año, el Banco de España descarta que la banca necesite más ayudas públicas y ha hecho hincapié en que la evolución de los bancos dependerá de cómo marche la economía. Yadvirtió que la cuenta de resultados de la banca será “complicada” este año.

El Banco de España está pidiendo a toda la banca prudencia a la hora de asumir riesgos, es decir, conceder financiación, y a la hora de controlar sus costes. De hecho, fuentes de esta institución aseguraron ayer que el Banco de España va a estar muy encima de las entidades de crédito. “El impacto de la macroeconomía en los bancos exige una estrecha atención supervisora”, afirmaron estas fuentes.

Entidades más vigiladas

Ante un ejercicio complicado, el Banco de España ha vuelto a pedir nuevos recortes en los costes del sector. En 2012 los gastos de explotación de la banca española descendieron un 0,7% en tasa interanual, concentrándose este recorte en los negocios en España (–5,8%).

Especialmente significativo fue el descenso en los gastos de personal (–2,4%), posibilitado, en parte, por los procesos de integración entre entidades llevados a cabo durante el pasado ejercicio y que se han traducido, en los negocios en España, tanto en el recorte del número de empleados como de oficinas.

Así, según datos del Banco de España, tras los drásticos recortes que deben afrontar los bancos que han recibido ayudas públicas, el número de oficinas que quedarán en España en 2017, ejercicio en el que Bruselas ha puesto el límite para finalizar los ajustes, sumarán alrededor de 34.500, mientras que el número de empleados se reducirá a 210.000 trabajadores para el conjunto del sector. En el momento álgido del sector, en 2008, trabajaban en bancos y cajas 278.301 personas, y había 46.167 sucursales operativas solo en el país. Como mensaje optimista, el Banco de España resalta que las firmas españolas están mejor que sus colegas europeas, al menos en la relación entre cotización y valor en libros.

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