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Diamantes, una alternativa de inversión

un joyero analiza un diamante
un joyero analiza un diamante

Aunque la mayoría de la población asocia los diamantes con sortijas, pendientes y collares, esta piedra preciosa puede también formar parte de una cartera de inversión. Recientemente, la empresa Diamantes de Inversión ha iniciado su actividad en Madrid y su consejero delegado, Constantino Faltoyano, asegura que la cifra de interesados está superando sus expectativas.

Faltoyano explica que entre los que ya se han mostrado interesados en adquirir una de estas piedras preciosas ha encontrado gente de todo tipo. No solo personas con una gran capacidad económica, las que normalmente accedían a los mercados de este estilo. “Los inversores ahora mismo buscan seguridad”, afirma el consejero delegado que por esta razón cree que los diamantes, al ser un bien tangible sobre el que no se genera ningún tipo de derivados, se perfilan como una alternativa incluso para ahorradores modestos.

Desde 2.500 euros es posible invertir en este producto que Diamantes de Inversión proporciona en un blíster termosellado y que incluye todas las características y el certificado de autenticidad de la pieza. “El formato que ofrecemos es similar al de un lingote de oro”, dice el empresario, que también apunta que una de las ventajas del diamante es que resulta más fácil de transportar y almacenar que el metal precioso, que parece uno de sus inmediatos competidores, aunque en realidad tienen poco que ver.

En lo referente a la revalorización, el diamante presenta unas expectativas que rondan el 3% anual, según los expertos. Por ello, se considera un valor de inversión a largo plazo, bastante estable en comparación con metales como el oro o la plata, cuyos precios se han visto inmersos en sendas burbujas, especialmente desde el comienzo de la crisis económica.

La empresa Diamantes de Inversión es pionera en España en la venta del mineral como valor

El índice utilizado para determinar lo que cuestan los diamantes es el Rapaport, que fija los precios cada tres o cuatro días, siempre en dólares –puesto que es en esta moneda en la que se realizan las transacciones de este tipo, algo a tener también en cuenta a la hora de decidirse por la compra.

El producto que ofrece Diamantes de Inversión es pionero en España ya que por primera vez se concibe el mineral como un valor en sí mismo y no como parte de un ornamento de joyería. Sin embargo, también existe la posiblidad de emplear las gemas de inversión para ese fin. Aunque Faltoyano recuerda que el valor de las piezas por sí solas es diferente del que tienen una vez engarzadas con orfebrería ya que el diseño y trabajo de los artesanos es difícilmente cuantificable con los mismos parámetros que ellos emplean.

A pesar de todo, si los diamantes comprados como inversión se utilizan para joyería todavía se pueden volver a vender como valor. En el caso de esta empresa, la única distinción quese hace es que, al salir del envase en que se proporcionan, las piedras tendrán que ser estudiadas de nuevo para determinar su autenticidad y características antes de una posible venta.

Otra materia que también puede procupar a los que se planteen inverir en este campo es la seguridad. Diamantes de Inversión ha optado por enviar a domicilio el producto a sus clientes para garantizar la discreción y evitar cualquier tipo de riesgo.

Este valor intentará abrirse paso en nuestro país –donde aún no es muy frecuente– y en el resto de Europa –que todavía registra unas cifras que no son demasiado significativas– pero existen zonas con una larga tradición de compra y venta de diamantes. Estados Unidos se sitúa en el primer puesto de inversión en estas piedras preciosas, y por detrás destacan economías en crecimiento como China e India.

Esta última cuenta con su propia bolsa de diamantes, en Bombay, que es una de las cuatro que hay repartidas por todo el mundo. Las otras tres están situadas en Londres (Reino Unido), Nueva York (Estados Unidos), Tel Aviv (Israel) y Amberes (Bélgica), que es la más importante puesto que por ella pasa más de la mitad del mercado mundial de este mineral. A la bolsa de Amberes pertenecen las gemas que comercializa la empresa de Constantino Faltoyano, quien explica lo difícil que es acceder a ella. “Se trata de un mercado cerrado”, dice, “controlado por diamanteros de toda la vida y al que solamente acceden compañías de gran solvencia que controlan alrededor del 70% al 75% del producto bruto”.

Para comprar un diamante hay que tener en cuenta varias características, cuatro de ellas fundamentales, bautizadas por los expertos en la materia como las 4c. Estas hacen referencia al corte , al color, a los quilates (carat, en inglés) y a la claridad.

En definitiva, invertir en el mundo de los diamantes puede estar ahora al al alcance de más bolsillos que hace unos años y puede ser una alternativa para los que busquen un valor con ciertas expectativas de revalorización, pero cuyo precio no esté sujeto a fuertes fluctuaciones. Para el consejero delegado de Diamantes de Inversión, estas piezas son “una moneda internacional”.

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