La Federación de Farmacéuticos descarta rebajas en las medicinas
Oficina de farmacia en el centro de Madrid
Oficina de farmacia en el centro de Madrid

Un estudio advierte que liberalizar las farmacias generará cierres y despidos

Alertan que la liberalización deja las oficinas en manos de las grandes multinacionales

Auguran más de 5.000 puestos de trabajo destruídos y 2.000 empresas menos

La liberalización de la propiedad y titularidad de las oficinas de farmacia en España, a la que podría dar luz verde el Gobierno con la ley de Servicios Profesionales, no conllevará ningún ahorro para el Sistema Nacional de Salud (SNS) ni provocará una rebaja en el precio de los medicamentos. Por contra, podría desencadenar el cierre de entre 1.700 y 2.000 establecimientos y más de 5.000 despidos.

Así se desprende de los resultados de un estudio encargado por la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE) al profesor Francesco Sandulli, de la Universidad Complutense de Madrid y miembro del Grupo de Investigación en Producción de Tecnologías de la Información y la Comunicación del Departamento de Organización de Empresas.

“El Gobierno debe pensar mucho las cosas antes de eliminarlas”, aseveró el presidente de FEFE, Fernando Redondo, preocupado porque un informe del Ministerio de Economía sobre el anteproyecto de dicha norma mostraba su intención de acabar con la reserva exclusiva de propiedad y titularidad de las oficinas de farmacia para el farmacéutico.

Para analizar el impacto de esta medida, los autores del estudio han realizado un análisis comparativo con otros países europeos para comprobar los supuestos beneficios de esta medida.

Sin embargo, la comparativa muestra como aquellos países que tienen un modelo de farmacia liberalizado tienen un gasto farmacéutico similar. Es el caso de Irlanda (con 686,4 euros de gasto medio por habitante y año), Bélgica (626,2 euros) o Eslovaquia (554 euros), países con un modelo de libre propiedad con gastos por habitante superior o, en todo caso, similares al de España, que está en 561 euros por habitante y año.

Asimismo, apuntó Sandulli, el precio medio de los medicamentos tampoco se reduce (1,38 euros en Irlanda o 1,11 en Bélgica, frente a los 0,98 euros de España). Por otro lado, esta liberalización de la propiedad “no favorece el libre mercado” sino que, de hecho, da pie a la entrada de grandes multinacionales y a una excesiva concentración del sector.

Mayores dificultades de acceso al servicio

El informe analizó la situación de Reino Unido, donde existe un modelo liberalizado y el 85% de las oficinas pertenecen a unas pocas cadenas de distribución (Alliance Boots, por ejemplo, posee más de 3.000 establecimientos); o Noruega, donde “en apenas tres años todas las farmacias pasaron a concentrarse en manos de tres cadenas”.

Los autores del estudio subrayan que esta liberalización pone en peligro la calidad de la prestación, ya que se reduce el número de farmacéuticos, siendo estos sustituidos por auxiliares o comerciales. “Pasan a dedicarse a labores más comerciales que asistenciales”, comenta el profesor Sandulli. El estudio constata como esa concentración dificultará el acceso a las farmacias, especialmente en las zonas rurales, que suponen el 83% de los municipios.

 

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