Busca que las aerolíneas paguen "muchísimo menos"

El Reino Unido abaratará las tasas aeroportuarias de Heathrow

El recorte sería a partir de este mes y para los próximos años

Un avión de British Airways despega del aeropuerto de Heathrow.
Un avión de British Airways despega del aeropuerto de Heathrow.

La Autoridad de Aviación Civil de Reino Unido (CAA, en inglés) ha confirmado que estudia un cambio en la forma en que las compañías aéreas cobran por el uso de los tres principales aeropuertos británicos mediante la limitación de las tasas de Heathrow (Ferrovial controla un 30% del capital del aeropuerto) y la flexibilización de los precios de Gatwick y Stansted.

Según los medios británicos, el regulador quiere limitar a partir de este mes y durante los próximos años las tasas del principal aeropuerto londinense, de forma que las aerolíneas pagarían muchísimo menos por el uso de sus instalaciones durante 2014 y 2019 de lo que han abonado en el último lustro.

“Proteger a los consumidores y mejorar su experiencia es el foco central de nuestra toma de decisiones regulatorias”, ha destacado el director ejecutivo de la CAA, Andrew Haines, que ha abogado por tener en cuenta las circunstancias individuales de cada aeródromo.

Así, ha insistido que, puesto que Gatwick tiene un poder de mercado menor que Heathrow, el regulador se ha planteado poner en práctica un enfoque reglamentario flexible basado en compromisos de calidad, precio y servicio entre el aeropuerto y sus aerolíneas clientes.

No obstante, ha hecho hincapié en que de no llegar el aeropuerto a un acuerdo con las compañías aérea fijará un precio máximo a cinco años.

Respecto a Stansted, Haines ha reconocido que contemplan un crecimiento del tráfico a medio plazo, ante los recortes de capacidad de otros aeropuertos, por lo que ha abogado también por un modelo basado en el control de precios y la calidad.

Por su parte, el director general del aeropuerto de Gatwick, Stewart Wingate, ha remarcado que la CAA debería eliminar las barreras regulatorias para fomentar el crecimiento y la mejora de los servicios en lugar de imponer más normas.

“Creemos que la regulación económica es mala para los pasajeros, las compañías aéreas y el aeropuerto”, ha subrayado Wingate.

Asimismo, la dirección de Heatrhow ha puntualizado que esta limitación de los carcos podría dañar el servicio al cliente, al considerar que un retorno sobre el capital del 5,35% “pone en riesgo” la capacidad del aeropuerto para atraer inversión a corto, medio y largo plazo.

“Nosotros, y todos los interesados en la salud de la infraestructura de transporte de nuestro país, debemos considerar si se trata de un riesgo justificado”, han señalado desde el aeródromo.

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